La reciente reunión entre el presidente de Francia, Emmanuel Macron y el presidente de China, Xi Jinping está siendo objeto de un amplio escrutinio.
Los dirigentes de los dos Estados hablaron del restablecimiento de las buenas relaciones bilaterales. El principal objetivo del presidente francés era hablar de Taiwan y de la guerra en Ucrania. Este artículo trata de establecer los objetivos de cada parte e intenta analizar la estrategia china.
Francia tiene una larga historia diplomática con China. Lo que está en juego en esta visita va más allá de los intereses franceses, de hecho, la cuestión del conflicto ucraniano se añade a la agenda.
Objetivos de la visita del presidente Macron
Esta visita redefine las apuestas diplomáticas modernas de Francia hacia China. El presidente francés quería suavizar sus relaciones con Pekín, penosamente intentadas tras la pandemia y cuenta con la «vaga» posición de Pekín en el expediente ucraniano. Cabe señalar que la visita del presidente Macron se produce tras el viaje del presidente chino a Moscú, donde se reunió con Vladimir Putin y su delegación.
Los objetivos de este encuentro entre los dos líderes del frente no occidental son intensificar su relación de manera sin precedentes, económica y comercialmente, de recursos primarios y militares. Los líderes confiaron en su relación mutua durante la guerra fría y posteriormente.
El principal reto del Presidente Xi Jinping a Moscú era firmar una declaración para 2030 sobre el crecimiento de la economía y el poder de la coalición de países China-Rusia. El objetivo es derrotar al monopolio del dólar. Un estrecho comercio con Rusia da a Xi Jinping cierto margen en los foros internacionales. China está en contra del uso de armas atómicas en el conflicto. Volviendo a los intereses de la visita del presidente francés a Pekín, se dividen en dos categorías. Los objetivos tangibles tienen una manifestación diplomática física. Además, hay objetivos intangibles. Uno de los objetivos intangibles es más bien trivial, ya que el Presidente ha intentado restablecer el diálogo diplomático con Pekín desde la pandemia.
Además, China estuvo bastante aislada en los meses posteriores al estallido de la pandemia. El objetivo de restablecer el diálogo es fundamental para el éxito de la reactivación de la economía y el comercio con China. El objetivo común de las relaciones comerciales franco-chinas es reforzar los lazos comerciales, un movimiento bastante europeo, y se han realizado numerosas visitas diplomáticas de jefes de Estado europeos. El Canciller Scholtz ha estado allí.
Para China, Europa es un mercado más que jugoso. La Unión Europea tiene un déficit comercial de 1.000 millones de dólares diarios. El aspecto comercial de la reunión temática consistió en facilitar a los empresarios franceses la firma de acuerdos de producción y logística con China. Lo que confirma la voluntad de ambos países de restablecer e intensificar sus relaciones comerciales. Contextualicemos la visión de Francia y Europa sobre China.
Por un lado, Francia es el país preferido del pueblo chino, y además Francia ha restablecido relaciones con la República Popular China, antes que la mayoría de los países democráticos en aquellos años. Reconocer a China como República Popular China y no como la isla de Taiwán, refuerza el principio de una sola China. La estrategia de China hacia Europa consiste en presentar a Europa como una alternativa a Estados Unidos. En sus llamamientos diplomáticos, China, a través de la voz de Wang Yi, suele pedir a los europeos que se desmarquen de Estados Unidos y tengan una visión propia. El objetivo es socavar la Europa hegemónica de Estados Unidos. En el momento del conflicto ucraniano, Europa cuenta con el equilibrio adecuado entre Estados Unidos y China para garantizar los intereses europeos.
La declaración conjunta carece de toda autoridad jurídica porque la República Francesa, como parte del mando militar de la OTAN, debe seguir las directrices militares estadounidenses. Pero en cierto sentido, los hechos recientes son bastante coherentes con la opinión de China. Además, se espera que se intensifiquen las asociaciones académicas con China, algo positivo al observar la decadencia de la excelencia académica de Francia en las clasificaciones internacionales.
Algunos retos
Reafirmar el eje diplomático y el diálogo de Francia.
- Intensificar el comercio entre Francia y China con la ayuda de grandes empresas.
- Más asociaciones académicas con China, respondiendo a la voluntad de los estudiantes chinos.
- Confirmar las esperanzas francesas de contar con la palabra de China para relajarse en el conflicto ucraniano.
El conflicto ucraniano
El Presidente francés podría haber comunicado al Presidente Xi su ambición de que China sea la voz de la razón del Presidente Putin. El Presidente Xi Jinping ha regresado de una visita a Rusia, tras constatar la proximidad de ambos dirigentes. La idea de China como pacificador es bastante actual; de hecho, un ejemplo reciente a favor de China es el acercamiento diplomático entre Arabia Saudí e Irán, dos potencias enemigas en lo cultural, religioso y comercial. En otros conflictos más antiguos, China adopta poco a poco una posición de mediador, como en la cuestión coreana. Como potencia económica emergente en el mundo, China tiene un interés creciente en la estabilidad política y económica de la región euroasiática. Por ello, la crisis de Ucrania y las continuas tensiones entre Ucrania y Rusia han atraído la atención de China.
Aunque en un principio China prefirió mantenerse neutral en el conflicto, empezó a posicionarse y a adoptar un enfoque más proactivo debido a sus propios intereses en la región. En primer lugar, China mantiene importantes lazos comerciales con Rusia. Como mayor exportador mundial de petróleo y gas natural, Rusia es un socio comercial clave para China. China y Rusia también han cooperado en importantes proyectos de infraestructuras, como la construcción de oleoductos energéticos y rutas comerciales. La guerra de Ucrania y las sanciones económicas occidentales contra Rusia han afectado a la economía rusa y, en consecuencia, a la china. Por ello, China ha tratado de apoyar a Rusia en tiempos de crisis. Ha seguido importando petróleo y gas de Rusia y ha tomado medidas para reforzar los lazos comerciales entre ambos países.
Además, China también ha intentado utilizar la situación en Ucrania para ampliar su influencia en la región. El conflicto creó una oportunidad para que China reforzara sus relaciones con los países de la región, especialmente en Europa Central y Oriental. China se ofreció a mediar en el conflicto y ofreció su ayuda para la reconstrucción económica de Ucrania. En conclusión, la guerra de Ucrania es importante para China porque mantiene estrechos lazos económicos con Rusia, que es un actor clave en el conflicto, y también busca ampliar su influencia en la región. Actuando como mediador y proporcionando ayuda económica, China espera fortalecer sus relaciones con los países de la región y desempeñar un papel más importante en los asuntos regionales.
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El conflicto en Ucrania y la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014 influyeron en la percepción que China tiene de las relaciones internacionales, especialmente en lo que respecta a su propio escenario de anexión de Taiwán. China puede ver en la estrategia rusa de reclamar territorios vecinos una justificación para sus propias ambiciones territoriales. Sin embargo, la situación en Ucrania también ha mostrado a China el coste y la complejidad de la anexión territorial, sobre todo en términos económicos y diplomáticos. Las sanciones internacionales impuestas a Rusia han repercutido en su economía y reducido su capacidad de actuación internacional.
La estrategia de China hacia Europa consiste en presentar a Europa como una alternativa a Estados Unidos
China también puede haberse visto disuadida por la oposición internacional a la anexión de Crimea y por los riesgos de una escalada militar en la región. China tiene una visión cautelosa de la política exterior y a menudo trata de evitar la confrontación directa. En última instancia, es difícil decir cómo influyó directamente el conflicto de Ucrania en la postura de China sobre Taiwán. Sin embargo, el enfoque de Rusia sobre las anexiones territoriales ha atraído sin duda la atención de China y puede haber tenido un impacto en su visión a largo plazo de la política exterior.
Una relación sólida
En noviembre de 2019, Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa, realizó una visita oficial a China. Esta visita de tres días, la segunda desde que Macron asumió la presidencia en 2017, brindó a Francia la oportunidad de fortalecer sus relaciones con China, que ahora es un socio económico y comercial de primer orden. Las relaciones entre China y Francia han crecido significativamente en los últimos años, transformando su cooperación en una asociación estratégica integral y un diálogo sobre cuestiones económicas, políticas y de seguridad globales. Durante su visita a China, Macron reunió a los sectores comercial, cultural, educativo y tecnológico para reforzar la cooperación entre Francia y China. Macron se reunió con el presidente chino Xi Jinping, con quien trató diversos temas, entre ellos las crecientes tensiones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos, así como debates sobre desarrollo sostenible y lucha contra el cambio climático.
Durante su reunión con el presidente Xi Jinping, Macron subrayó la importancia de la relación entre Francia y China, considerándola una relación bilateral de primer orden para Francia en Europa. Las relaciones han evolucionado desde una larga tradición de colaboración amistosa durante el periodo del general De Gaulle hasta una alianza de trabajo concretada en la Cumbre del G20 celebrada en Hangzhou en 2016.
Francia expresó su interés por las nuevas rutas de la seda chinas, un proyecto soñado por Xi Jinping para conectar Asia con Europa a través de multitud de líneas ferroviarias, marítimas y por carretera. Francia, gran exportador de artículos de lujo, se ha convertido en un importante mercado para China en términos de inversión extranjera y turismo. Emmanuel Macron expresó su deseo de que más turistas chinos visiten Francia. En su día apoyó la participación de China en la primera Feria Internacional de Importación de China, celebrada en Shanghái en noviembre de 2018, que atrajo a muchas empresas francesas en busca de oportunidades de exportación y cooperación. Durante la visita del presidente francés, se firmaron varios acuerdos comerciales entre Francia y China, que van desde el comercio de vino y carne de cerdo hasta la cooperación educativa y tecnológica.
Francia también se ha convertido en el primer país del G7 en adherirse al Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), una iniciativa de Xi Jinping para financiar proyectos de infraestructuras en Asia. Además, China y Francia acordaron reforzar su cooperación científica y tecnológica, especialmente en el ámbito de la innovación y la investigación. Las empresas francesas se han mostrado más atentas a los mercados chinos, mientras que China ha aumentado su inversión extranjera directa (IED) en Francia.
Derechos humanos
Sin embargo, la visita de Macron a China también se enfrentó a desafíos, entre ellos la cuestión de los derechos humanos. Defensores de los derechos humanos y organizaciones internacionales criticaron a Macron por su silencio sobre las violaciones de los derechos humanos en China. Las tensiones políticas en torno a la situación en Hong Kong y el trato a los uigures en la provincia de Xinjiang también se plantearon durante la visita. Además, las empresas francesas expresaron su preocupación por el trato que reciben las empresas extranjeras en China, especialmente en lo que respecta a las transferencias de tecnología y la propiedad intelectual. Las empresas francesas pidieron a Macron que hablara sobre este tema durante su visita.
Francia también se ha convertido en el primer país del G7 en adherirse al Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB)
Conclusión
Al final, la visita de Macron a China reforzó los lazos comerciales y culturales entre ambos países, al tiempo que abrió el camino para una cooperación más estrecha en el futuro. Francia considera a China un importante socio comercial y busca fortalecer su relación con el país. Sin embargo, mientras China sigue enfrentándose a problemas de derechos humanos y de trato a las empresas extranjeras, la cuestión de cómo conciliar las relaciones comerciales y culturales con las legítimas preocupaciones en materia de derechos humanos sigue siendo un asunto crítico para ambos países.
Descargo de responsabilidad: Las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente los puntos de vista del Gobierno de la India ni de Defence Research and Studies.
Artículo republicado en el marco de un acuerdo con Dras (Defense Research and studies) para compartir contenido. Link al artículo original:https://dras.in/china-france-relationship/
Investigador en relaciones internacionales de Asia con especialización en estudios coreanos, licenciado por la Universidad Nacional de Seúl.














