China ante una apreciación de su moneda versus el dólar y el euro

China moneda

El lanzamiento de Reporte Asia no puede haber sido más oportuno. Noticias y análisis, esencial para iluminar escenarios. En su reciente libro “NOISE, a Flaw in Human Judgemnent” (ruido, una falla en el juicio humano), el Premio Nobel Daniel Kahneman, expresa que la diversidad de opiniones es esencial para generar ideas y opciones.

En esta línea, discutiremos el tema de la semana, centrado en China y su objetivo de evitar una apreciación de su moneda, el renminbi, frente al resto de las monedas fuertes: el dólar y el euro.

La medida concreta que tomó el Banco Central de China fue elevar los encajes de los depósitos en dólares en su sistema bancario.

Las competencias económicas, comerciales, tecnológicas e institucionales que alimentan ruidos de “decoupling” o desacople encuentran en los escenarios financieros y cambiarios un freno.

China, que se proyecta con un crecimiento que duplicará su PBI para el 2035, como lo expresa su 14º Plan Quinquenal, atrae la inversión de los capitales financieros siempre ávidos de arbitrajes. Y su moneda se tiene que apreciar.

Razones de la apreciación de la moneda china

Las relaciones de monedas siempre siguieron la fortaleza y debilidad de las economías. La libra británica por caso fue central durante el siglo XIX hasta que el Banco Central de Inglaterra se tuvo que desenganchar de su relación con el oro en 1930 dejando lugar a la hegemonía del dólar.

El mismo dólar debió desengancharse del oro como respaldo en 1971, dando lugar al sistema actual de dólar fiduciario que comparte con el euro.

En los años 60 Valery Giscard D’Estaing, ministro de finanzas y luego presidente de Francia hablaba del exorbitante privilegio del dólar que daba liquidez al sistema financiero internacional con sus déficit fiscales y de comercio.

En la década de 1990 empieza a aparecer China con su modelo de desarrollo abierto (basado en el plan Deng Xiaoping), primero por zonas (Cages Birds o Jaulas de Pájaros) y en las últimas dos décadas a partir del ingreso a la OMC, de manera generalizada en su estructura económica y geográfica.

Aparece luego la crisis financiera del 2008 y gracias a China y su expansión fiscal, la rueda económica global vuelve a moverse. Bernanke (economista estadounidense que se desempeñó durante dos períodos como presidente de la Reserva Federal) solo aportó la liquidez para evitar una crisis financiera mayor.

Como puede apreciarse en los dos cuadros que presentamos (la  China dependencia, económica y comercial, y la evolución de su moneda frente al dólar), post COVID-19 las tendencias económicas y financieras apuntan a una apreciación del yuan sin acuerdos, por el momento, como ocurriera a mediados de la década de 1980, cuando el Departamento del Tesoro obligo a Japón a revaluar el yen (Acuerdo Plaza, 1985 ).

Cuadro 1. La China Dependencia

La China dependencia económica y comercial
Fuente: Archivo de la Dirección de Estadísticas de Comercio del FMI.

El Banco Central de China resiste la presión de los mercados y lo que podemos intuir es que se les presenta difícil cuando del lado de Estados Unidos y de la Union Europea se bombea liquidez y mas gasto público para recuperar la iniciativa económica.

Cuadro 2. Fluctuaciones de la cotización del Renminbi por año

Fuente: Gavekal Research/Makrobond

La revaluación esperada, y prácticamente inevitable, de la moneda China adquiere una enorme importancia para América Latina. Precios de commodities que se mantendrán elevados, más inversión de empresas chinas y, a futuro, mayor poder de gastos de turismo chino en la región.

Acerca del autor

Es licenciado en Economía con Diploma de Honor de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina. Actualmente es consultor independiente, asesorando a instituciones financieras y empresas privadas de diferentes industrias. En los últimos 30 años ha desarrollado su actividad en instituciones financieras, públicas y privadas. Se ha desempeñado como Director del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, Director del Banco de Corrientes, Vicepresidente del Banco de Inversiones y Extranjero (BICE) y Gerente General del Banco de Crédito Argentino, entre otras funciones. En el ámbito empresarial, dirigió la consultoría Macroeconómica, entidad especializada en economía y finanzas. Ha sido Director General del Ministerio de Hacienda de la Nación (1975-1977) y Economista Jefe de FIEL, Fundación Latinoamericana de Investigaciones Económicas (1971-1975). Desde el 2000 se ha especializado en Economía China y sus repercusiones globales y regionales.