Con 230 MW solares ya operativos y 700 MW en distintas etapas de desarrollo, MSU Green Energy avanza con paso firme hacia un objetivo ambicioso: superar 1 GW de capacidad fotovoltaica instalada en Argentina en los próximos tres años. En medio de un entorno desafiante, la compañía identifica señales de reactivación financiera que podrían facilitar el fondeo de proyectos a gran escala.
La estrategia de crecimiento se apoya en tres pilares fundamentales: expansión territorial, acceso a financiamiento internacional y participación activa en marcos regulatorios que promuevan inversiones sustentables, como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Este instrumento busca atraer capital externo mediante reglas claras y estabilidad macroeconómica, exigiendo que toda importación de equipamiento cuente con financiamiento foráneo. En ese marco, MSU Green Energy impulsa un nuevo parque solar de 330 MW en Catamarca, que ya cuenta con prioridad de despacho adjudicada. Se estima que el proyecto demandará entre USD 270 y 280 millones y que su construcción comenzará durante la segunda mitad de 2025.
Actualmente, el desarrollo técnico de esta planta presenta un grado de avance significativo. La compañía está trabajando en la adquisición de componentes clave y en la definición de una estructura financiera que permita concretar la obra bajo las nuevas condiciones del mercado.
Presencia territorial y diversificación
MSU Green Energy ya opera parques solares en varias regiones del país. Su portfolio actual incluye, entre otros, los parques de Las Lomas en La Rioja; 5 parques en Chacho, Pampa del Infierno,Villa Ángela, Charata, Saenz Peña y Castelli; además de los dos parques en Formosa, Ingeniero Juárez y Las Lomitas.
La planificación prevé cerrar 2025 con cerca de 370 MW en operación y alcanzar más de 1 GW de capacidad instalada hacia el año 2027. Esta meta representa un salto cualitativo en la contribución de la compañía a la transición energética del país.
El proyecto emblema del plan de expansión es un nuevo parque solar de 330 MW de capacidad a instalarse en la provincia de Catamarca. Este desarrollo ya cuenta con prioridad de despacho adjudicada, un hito crucial para garantizar su viabilidad operativa en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
El parque demandará una inversión estimada entre USD 270 y 280 millones, y su construcción está prevista para la segunda mitad de 2025. En este momento, el proyecto ya registra un grado avanzado de desarrollo técnico, incluyendo la definición del layout, estudios de impacto y compra de equipamiento crítico. La empresa se encuentra en la fase de estructuración financiera, una de las más sensibles del proceso, especialmente ante un mercado de capitales aún volátil.

Cambios en el acceso al financiamiento
Uno de los principales desafíos que enfrenta la industria renovable en Argentina es el acceso al financiamiento competitivo. Tras varios años de condiciones adversas, comienzan a registrarse señales de recuperación en el interés de organismos multilaterales y bancos internacionales por volver a evaluar proyectos en el país.
También se abre, aunque de forma incipiente, la posibilidad de estructurar financiamiento sin necesidad de respaldo corporativo directo, una modalidad habitual en otros mercados pero poco desarrollada en el contexto local debido a la inestabilidad macroeconómica.
En este nuevo escenario, el diseño financiero de cada proyecto requiere una planificación más detallada, ya que las tasas de interés de mercado actuales son más altas que las que se manejaban en años anteriores, lo que impacta directamente en la rentabilidad proyectada.
Expectativas regulatorias
Desde el punto de vista normativo, la empresa sigue de cerca los avances de la Secretaría de Energía en su objetivo de normalizar el funcionamiento del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). La segmentación de la demanda, en particular, se perfila como un aspecto clave para abrir nuevas oportunidades de desarrollo de proyectos a través de contratos privados (PPAs) con grandes usuarios.
El rediseño de precios relativos, subsidios y mecanismos de incentivo será decisivo para determinar el impacto real de los recientes lineamientos regulatorios. El sector privado espera definiciones más precisas para evaluar la viabilidad de inversiones de largo plazo.
Propuesta de valor y sostenibilidad
MSU Green Energy se especializa en la generación de energía 100% renovable, con foco principal en tecnología solar. Su propuesta combina innovación tecnológica, solidez técnica y una fuerte apuesta por la sustentabilidad ambiental, con un enfoque que permite reducir drásticamente la huella de carbono de los procesos industriales.
La empresa forma parte del MSU Group, un holding argentino con más de 160 años de trayectoria en el país, con presencia también en agroindustria y generación térmica. Esta integración le permite operar con una visión transversal de los desafíos energéticos del país.
Como parte de su compromiso con la transparencia y la trazabilidad, MSU Green Energy certifica su generación a través de certificados I-REC, un estándar internacional que avala el origen renovable de la energía generada. Estos certificados, además de aportar valor ambiental, facilitan el cumplimiento de metas ESG para clientes e inversores.
Rumbo al gigavatio solar
La meta de superar el gigavatio solar instalado en Argentina posiciona a MSU Green Energy como uno de los principales jugadores del sector fotovoltaico. Su modelo de crecimiento combina visión estratégica, infraestructura sólida y flexibilidad para adaptarse a los cambios del entorno económico y regulatorio.
En un contexto en el que las energías renovables son cada vez más competitivas frente a las fuentes tradicionales, y con una demanda creciente de sustentabilidad por parte de la industria, el desarrollo de proyectos solares de gran escala se presenta no sólo como una oportunidad de negocio, sino también como un aporte tangible al futuro energético del país.
Periodista especializado en tecnología, energía e infraestructura.








