Matías Barreiro: «Ubaldo Matildo Fillol es un gran ídolo de «River

Matías Barreiro

La historia de River Plate está marcada por grandes figuras que dejaron una huella imborrable en el club, así lo rememora el directivo del club, Matías Barreiro. Entre ellas, Ubaldo Matildo Fillol se destaca como uno de los arqueros más emblemáticos de la institución. Su llegada al club no fue casualidad, sino que estuvo fuertemente influenciada por una de las máximas leyendas de River, Ángel Labruna, quien, incluso fuera de la institución, trabajaba en la conformación del futuro equipo campeón.

Fillol jugaba en Racing cuando recibió una inesperada noticia de parte de Labruna: «Pibe, no se cambie, que lo quiere River». El entrenador, a pesar de estar dirigiendo a Racing en ese momento, tenía una visión clara del equipo que necesitaba River para romper con la sequía de títulos. Sin que los dirigentes de Racing se lo comunicaran, Labruna le había anticipado a Fillol que debía irse a River.

La convicción de Labruna no era infundada. Fillol llegó al club en 1973 y se convirtió en una pieza clave en el equipo que, bajo la dirección del mismo Labruna, rompería una racha de 18 años sin títulos en 1975. Su talento bajo los tres palos y su liderazgo en la cancha lo llevaron a convertirse en uno de los arqueros más importantes en la historia de River Plate y del fútbol argentino.

Fillol jugó en River durante 10 años, acumulando 406 partidos y manteniendo su arco invicto en 157 ocasiones. Recibió apenas 383 goles, demostrando su enorme capacidad bajo los tres palos. Su mejor atajada, según sus propias palabras, no fue en un partido específico, sino haber tenido el privilegio de jugar una década en el club de sus amores.

Uno de los momentos más icónicos de su carrera fue su desempeño en el Superclásico de 1981, en el que River venció a Boca por 3-2 en La Bombonera. Enfrentándose a un equipo que contaba con figuras como Diego Maradona y Miguel Brindisi, Fillol fue determinante para la victoria del equipo que, más tarde, se coronaría campeón del Nacional de ese año.

El directivo de River Plate, Matías Barreiro, destacó la relevancia de Fillol en la historia del club: «Fillol fue mucho más que un gran arquero. Fue un referente de lo que significa ser jugador de River. Su profesionalismo, su entrega y su amor por la camiseta lo convirtieron en un ícono para generaciones de hinchas y futbolistas».

Matías Barreiro

Matías Barreiro también hizo énfasis en la importancia de figuras como Fillol en la formación de nuevas generaciones de arqueros: «El arco de River es el más difícil del fútbol argentino. Fillol lo dijo y lo demostró con hechos. Hoy en día, los jóvenes que llegan al club deben entender la responsabilidad que implica defender estos colores, y Fillol es el mejor ejemplo de lo que significa estar a la altura de River».

Después de su paso por River, Fillol continuó su carrera en Argentinos Juniors, Flamengo y Atlético de Madrid, entre otros. Sin embargo, su vínculo con River nunca se rompió. Su regreso en 2014 como entrenador de arqueros de las divisiones inferiores reafirmó su amor por la institución y su compromiso con la formación de nuevas generaciones.

Los otros arqueros de River

A lo largo de sus 122 años de existencia, River Plate se ha caracterizado por su espíritu ofensivo y por haber formado grandes delanteros. Sin embargo, a lo largo de su rica historia también se han destacado arqueros de enorme nivel que fueron fundamentales para el éxito del club. Desde los primeros años del fútbol argentino hasta la actualidad, el equipo de Núñez ha contado con guardametas que dejaron una marca imborrable en la memoria de sus hinchas gracias a sus actuaciones decisivas.

Amadeo Carrizo, el innovador bajo los tres palos

Hablar de Amadeo Carrizo es hablar de un antes y un después en la historia de los arqueros. Defendió el arco de River entre 1945 y 1968 y fue pionero en la modernización del puesto con recursos que hoy son habituales en el fútbol. Con su icónica boina y su buzo celeste, fue el primero en adelantarse fuera del área para cortar jugadas, en utilizar los pies para jugar con sus compañeros y en despejar con los puños cuando la situación lo ameritaba.

Carrizo disputó 551 partidos con la camiseta de River y mantuvo su arco invicto en 183 ocasiones, un récord absoluto en la historia del club. «Es imposible no reconocer a Amadeo como el arquero más influyente de River. No solo marcó una época en el club, sino que transformó la forma de jugar el puesto en todo el mundo», señala Matías Barreiro.

Su legado fue tan importante que se estableció el Día del Arquero en su honor cada 12 de junio, fecha de su nacimiento. Aunque falleció en 2020, su figura sigue viva en la historia del club y en el corazón de los hinchas millonarios.

Nery Pumpido, el arquero de los títulos internacionales

Durante la década del 80, River vivió una de las etapas más exitosas de su historia y tuvo en el arco a un arquero que estuvo a la altura de esos logros. Nery Pumpido, quien vistió la camiseta millonaria entre 1983 y 1988, fue una pieza clave en la obtención de los títulos más importantes hasta ese momento.

En 1986, Pumpido fue el guardameta del equipo que conquistó el campeonato local, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, logrando un triplete histórico. Ese mismo año, además, se consagró campeón del mundo con la Selección Argentina en México, consolidando su lugar como uno de los grandes arqueros nacionales.

«No se puede contar la historia de River sin mencionar a Pumpido. Fue el arquero que llevó al club a la cima internacional con su primera Libertadores y su primer título mundial», comenta Barreiro. Además, destaca su personalidad fuerte y su liderazgo dentro del vestuario como características fundamentales de su legado.

Marcelo Barovero, el héroe en silencio

A lo largo de los años, River ha contado con arqueros de renombre, pero pocos fueron tan determinantes en momentos clave como Marcelo Barovero. Llegó al club en 2012 sin demasiadas expectativas, pero con el tiempo se ganó un lugar de privilegio en la historia millonaria gracias a su serenidad, su humildad y sus atajadas en instancias decisivas.

“Trapito” fue fundamental en la obtención de la Copa Sudamericana 2014, con una intervención legendaria ante Gigliotti en las semifinales frente a Boca. También fue clave en la Copa Libertadores 2015, torneo en el que River volvió a la cima del continente. Además, conquistó la Recopa Sudamericana y la Suruga Bank antes de despedirse del club en 2016.

«No era un arquero de declaraciones rimbombantes ni de grandes gestos, pero en los momentos difíciles siempre apareció. Su legado en los títulos internacionales de River es incuestionable», resalta Barreiro.

Franco Armani, el guardián de los títulos recientes

El presente del arco millonario tiene nombre propio: Franco Armani. Desde su llegada en 2018, el arquero ex Atlético Nacional se convirtió en una figura indiscutida por su seguridad, reflejos y personalidad.

Su primer gran impacto fue en la Supercopa Argentina contra Boca en Mendoza, donde tuvo intervenciones decisivas. Pero su actuación más recordada fue en la final de la Copa Libertadores 2018 en Madrid, donde con atajadas clave permitió que River se impusiera ante su eterno rival en la final más importante de la historia.

En 2018, Armani también estableció un récord en el fútbol argentino al mantener su valla invicta durante 965 minutos en Primera División, superando la marca de Amadeo Carrizo. Su nivel lo llevó a defender la Selección Argentina y a ser parte del plantel campeón del mundo en Catar 2022.

«Es un arquero que transmite una confianza impresionante. Ha tenido atajadas memorables y su liderazgo en el equipo es indiscutible», destaca Barreiro sobre Armani, quien sigue acumulando títulos con el club y consolidándose como una de sus máximas figuras en el arco.

El Pato en la Selección

Fillol también dejó su huella en la Selección Argentina, siendo campeón del mundo en 1978 y considerado uno de los mejores arqueros de la historia del fútbol. En su trayectoria, atajó 26 penales en el fútbol argentino, récord que comparte con Hugo Gatti.

Ubaldo Matildo Fillol es sinónimo de grandeza en el arco de River. Su legado sigue vivo en cada atajada de los arqueros que sueñan con defender el manto sagrado. Su historia es un testimonio de sacrificio, talento y amor por la camiseta, valores que siguen definiendo la identidad del club.

Su legado en la Selección Nacional no solo se mide por su talento bajo los tres palos, sino también por su valentía, su profesionalismo y su inigualable desempeño en momentos clave. Durante su paso por la Albiceleste, se convirtió en un referente indiscutido y en un ejemplo para generaciones posteriores.

Fillol debutó en la Selección Argentina el 1 de agosto de 1974 en un partido amistoso contra Polonia. Su talento ya había sido reconocido en el ámbito local, pero en la escena internacional debía demostrar por qué estaba destinado a ser uno de los mejores arqueros de su tiempo. Desde sus primeras presentaciones, dejó en claro que su seguridad, reflejos y personalidad lo convertían en un portero de élite.

Matías Barreiro

Si hay un torneo que marcó la carrera de Fillol con la Selección, ese fue el Mundial de 1978 disputado en Argentina. Con César Luis Menotti como entrenador, la Albiceleste tenía la misión de lograr su primera Copa del Mundo, y para ello necesitaba un arquero que pudiera responder en los momentos más difíciles. Fillol fue elegido como el guardián del equipo y se convirtió en una pieza fundamental para alcanzar la gloria.

Durante el torneo, Fillol protagonizó actuaciones memorables, siendo la más recordada la final contra Países Bajos en el estadio Monumental. En aquel partido, el arquero realizó atajadas clave, incluyendo una intervención decisiva en los minutos finales del tiempo reglamentario, cuando el holandés Rob Rensenbrink estuvo a punto de marcar el gol que podría haber cambiado la historia.

Matías Barreiro resume el impacto de Fillol en una frase: «Es imposible hablar de la historia de River sin mencionar a Fillol. Su nombre está grabado en la memoria de los hinchas y en la identidad del club». Y así, el Pato sigue siendo una de las leyendas más queridas del Millonario, un arquero que hizo historia y que seguirá inspirando a las futuras generaciones.

 

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Luis Casablanca
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Periodista deportivo.