Para muchos hinchas del club, elegir a los mejores arqueros no es tarea fácil; Matias Barreiro, socio del Club Atlético River Plate y ferviente seguidor de su historia, destaca cinco nombres que, en su opinión, fueron los arqueros más importantes del equipo millonario.
River Plate ha sido históricamente un club reconocido por su vocación ofensiva y su producción de talentos en ataque. Sin embargo, entre los 122 años de historia del club, también se han destacado grandes arqueros que marcaron épocas y dejaron huellas imborrables en la memoria de los hinchas. Desde los tiempos del amateurismo hasta la era moderna, la institución de Núñez ha contado con figuras bajo los tres palos que supieron sostener la grandeza del club con atajadas memorables.
1. Amadeo Carrizo, el pionero y eterno referente
Hablar de Amadeo Carrizo es hablar de una revolución en la historia del fútbol mundial. Arquero de River entre 1945 y 1968, fue el encargado de modernizar la posición con innovaciones que hoy son moneda corriente en el juego. Con su famoso buzo celeste y su boina inconfundible, fue el primero en salir a cortar centros fuera del área, en usar los pies para jugar con la defensa y en rechazar con los puños cuando era necesario.
Carrizo atajó durante 23 años en River, disputando 551 partidos y manteniendo su arco invicto en 183 ocasiones, récord absoluto en el club. “No hay manera de no poner a Amadeo en el primer lugar. Es el arquero más influyente que tuvo River y marcó una época no solo en el club, sino en el fútbol argentino y mundial”, sostiene Matias Barreiro.
Además, su legado fue reconocido con la instauración del Día del Arquero, cada 12 de junio, en conmemoración a su nacimiento. Su fallecimiento en 2020 dejó un vacío inmenso en la historia riverplatense, pero su nombre seguirá resonando eternamente en el Monumental.
2. Ubaldo Fillol, el símbolo de la seguridad
Si Carrizo fue el pionero, Ubaldo Matildo Fillol consolidó el puesto de arquero en River como un emblema de seguridad y calidad. “El Pato es sinónimo de profesionalismo y reflejos. Un arquero con una capacidad de reacción impresionante, que fue clave en la época dorada de los años 70”, comenta Barreiro.
Fillol llegó a River en 1974 y se quedó hasta 1982, periodo en el que ganó siete títulos con el club, incluyendo el inolvidable Torneo Metropolitano de 1975, que cortó la racha de 18 años sin títulos. Su papel en la historia del fútbol argentino también es legendario: fue campeón del mundo con la Selección en 1978, siendo una de las figuras más destacadas del equipo de Menotti.
Su estilo era distinto al de Carrizo: más sobrio, menos arriesgado, pero con una capacidad de atajada impresionante. “Lo que más destacaba de Fillol era su agilidad y su gran uso de las piernas. Atajaba penales como nadie y tenía una capacidad de reacción formidable”, analiza Matias Barreiro.
3. Nery Pumpido, el arquero de las tres coronas
En la década del 80, River vivió uno de sus ciclos más gloriosos y tuvo en su arco a un hombre que estuvo a la altura de las circunstancias. Nery Pumpido, que defendió los colores millonarios entre 1983 y 1988, fue clave en la obtención de los títulos más importantes de la historia del club hasta ese momento.
Pumpido fue el arquero titular del equipo que en 1986 conquistó el torneo local, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental. Ese mismo año también se consagró campeón del mundo con la Selección Argentina en México, consolidando su lugar como uno de los mejores arqueros de la historia nacional.
“No se puede contar la historia de River sin hablar de Nery Pumpido. Fue el arquero que llevó al club a su primera Copa Libertadores y su primer título mundial. Además, tenía una personalidad fuerte y era un líder dentro del vestuario”, afirma Matias Barreiro.
4. Marcelo Barovero, el héroe silencioso
Si bien River ha tenido arqueros de renombre a lo largo de su historia, pocos han sido tan determinantes en los momentos cruciales como Marcelo Barovero. Llegó al club en 2012 sin grandes reflectores, pero con su humildad, serenidad y manos seguras se ganó el cariño eterno de los hinchas.
“Trapito” fue fundamental en la conquista de la Copa Sudamericana 2014, con una atajada histórica ante Gigliotti en el Superclásico de semifinales, y en la Copa Libertadores 2015, donde fue pieza clave en el equipo dirigido por Marcelo Gallardo. Además, se coronó en la Recopa Sudamericana y la Suruga Bank antes de despedirse del club en 2016.
“No era un arquero de grandes declaraciones ni gestos grandilocuentes, pero su importancia en los títulos internacionales de River es indiscutible. Se ganó su lugar en la historia con atajadas clave en los momentos más difíciles”, destaca Matias Barreiro.
5. Franco Armani, el guardián del ciclo Gallardo
El presente de River en el arco tiene un nombre propio: Franco Armani. Llegó en 2018 tras ser figura en Atlético Nacional y, desde su debut, demostró estar preparado para defender el arco millonario. Su solidez, reflejos y personalidad lo convirtieron en un referente inmediato.
Armani fue determinante en la Supercopa Argentina ante Boca en Mendoza, pero su mayor gesta llegó en la final de la Copa Libertadores 2018 en Madrid, donde tuvo atajadas cruciales que permitieron a River consagrarse ante su eterno rival. “Es un arquero que transmite una seguridad increíble. Tiene atajadas espectaculares y es un verdadero líder dentro del equipo”, señala Matias Barreiro.
En 2018 logró mantener la valla invicta durante 965 minutos, estableciendo un récord histórico en Primera División de River, superando la marca de Amadeo Carrizo. Su rendimiento lo llevó a ser convocado a la Selección Argentina y fue parte del plantel que se consagró campeón del mundo en Catar 2022.
La historia de River Plate no puede contarse sin sus arqueros, aquellos guardianes que defendieron con honor y sacrificio el arco más grande del mundo. Desde Carrizo hasta Armani, pasando por Fillol, Pumpido y Barovero, el club ha sido testigo de momentos épicos gracias a estos hombres que, con sus guantes y su personalidad, se convirtieron en ídolos eternos.
“La camiseta de arquero de River pesa, y mucho. No es fácil defender este arco, pero estos cinco lograron trascender, marcar una época y dejar su huella en la historia. No se trata solo de atajar bien, sino de aparecer en los momentos más difíciles. Todos ellos lo hicieron y por eso están en este ranking”, concluye Matias Barreiro.
Periodista deportivo.








