La Comisión de Comercio Justo de Japón (JFTC, por sus siglas en inglés) presentó este jueves un borrador de directrices para aplicar una nueva ley que busca frenar las prácticas anticompetitivas de gigantes tecnológicos como Google y Apple en sus servicios de software para smartphones. La normativa entrará en vigor por completo en diciembre y apunta a abrir espacio para que empresas más pequeñas puedan competir en igualdad de condiciones.
El objetivo central de esta legislación es evitar que las grandes plataformas excluyan a desarrolladores de aplicaciones rivales de sus tiendas oficiales. Además, se prohibirá que utilicen datos recopilados desde sus sistemas operativos o app stores para beneficiar el desarrollo de sus propios productos o servicios, una práctica que les otorga una ventaja estructural frente a otros proveedores.
Las directrices también buscan impedir que Apple y Google apliquen criterios de evaluación adicionales —fuera de los estándares normales— cuando un desarrollador quiera migrar su aplicación de una tienda a otra. La medida busca garantizar que no se obstaculice la libre elección de plataforma por parte de los desarrolladores.
Desde la comisión, señalaron que el propósito final es fomentar la competencia en el sector, lo que a su vez podría traducirse en precios más bajos y mayor variedad de aplicaciones disponibles para los consumidores.
La normativa no impedirá a las compañías realizar revisiones exhaustivas de las aplicaciones si se trata de cuestiones vinculadas a ciberseguridad o a la prevención de contenidos dañinos o violentos. Sin embargo, las evaluaciones deberán estar justificadas bajo criterios objetivos y no podrán utilizarse para limitar la competencia.
Aunque la ley fue implementada parcialmente en diciembre pasado, hasta ahora no se habían definido con claridad qué empresas quedarían sujetas a ella ni cómo se aplicarían sus disposiciones. La JFTC abrirá un periodo de consulta pública hasta el 13 de junio y se espera que las directrices definitivas se publiquen antes de que finalice julio.
“Esta ley permitirá actuar con mayor rapidez frente a conductas anticompetitivas que lo que permite la actual legislación antimonopolio”, explicó un funcionario de la comisión.
Como parte de este nuevo enfoque, la JFTC creó en abril una división especializada en investigar a grandes empresas tecnológicas y aumentó significativamente su plantilla de expertos en tecnología, que ahora cuenta con unos 60 profesionales contratados en régimen de medio tiempo provenientes del sector privado.
Con esta legislación, Japón se suma a una tendencia global para reforzar el control sobre las grandes plataformas digitales, en línea con iniciativas similares que ya se están implementando en la Unión Europea y que se debaten en otras economías desarrolladas.












