YPF suma a ADNOC al proyecto Argentina LNG en Vaca Muerta

Argentina LNG

En el marco de la conferencia internacional ADIPEC 2025, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, anunció la firma de un «Framework Agreement» con XRG, la filial internacional de inversiones de ADNOC Group, la mayor compañía energética de Emiratos Árabes Unidos y una de las diez más grandes del mundo. El acuerdo preliminar sienta las bases para la incorporación definitiva de este gigante petrolero árabe al proyecto Argentina LNG, una iniciativa que aspira a convertir al país sudamericano en un actor relevante del mercado global de gas natural licuado.

«Seguimos fortaleciendo nuestro proyecto con socios internacionales de primer nivel con el foco puesto en transformar a YPF y a la Argentina en un gran exportador de energía hacia la próxima década», expresó Marín desde la capital emiratí, donde el proyecto argentino acapara la atención de los principales jugadores del sector energético mundial.

Un socio de peso pesado

La incorporación de XRG representa un salto cualitativo para Argentina LNG. Se trata de una compañía de inversión internacional con un valor empresarial superior a los 80.000 millones de dólares, lanzada apenas en noviembre de 2024 por ADNOC con el objetivo explícito de duplicar el valor de sus activos en la próxima década.

XRG no es una petrolera tradicional, sino el vehículo de inversión internacional de ADNOC, diseñado para capitalizar tres megatendencias globales: la transformación energética, el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial y el auge de las economías emergentes. Su estrategia se centra en tres plataformas: productos químicos globales, gas internacional y energías con bajas emisiones de carbono.

El portafolio de XRG ya incluye participaciones estratégicas en Next Decade Rio Grande LNG en Estados Unidos, concesiones gasíferas en Mozambique, Turkmenistán y Egipto, además de inversiones en África, Asia y América del Norte. Su llegada a Argentina confirma el interés del capital árabe en los recursos no convencionales de Vaca Muerta, la segunda reserva mundial de shale gas con 308 trillones de pies cúbicos.

«La incorporación de XRG al proyecto Argentina LNG fortalece una iniciativa clave para el futuro energético del país», señaló Marín. «Esta alianza estratégica nos permite avanzar en el desarrollo de una plataforma de exportación de GNL de clase mundial con un impacto transformador en términos de empleo, inversión y posicionamiento internacional».

El proyecto que cambiará la matriz energética argentina

Argentina LNG es un proyecto integrado que combina toda la cadena de valor: desde la extracción de gas en bloques dedicados de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, hasta su transporte mediante gasoductos de 580 kilómetros y su licuefacción en unidades flotantes (FLNG) ubicadas en Sierra Grande, Río Negro, sobre la costa atlántica.

El proyecto contempla una solución integrada que utiliza tecnología de punta con unidades flotantes de licuefacción. La primera fase prevé una capacidad de producción de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL a través de dos buques FLNG de 6 MTPA cada uno, con posibilidad de expandirse a 18 MTPA mediante la incorporación de un tercer buque. Las proyecciones indican que las exportaciones podrían alcanzar hasta 18 millones de toneladas anuales de GNL para 2030.

La magnitud del proyecto es monumental: se estima que en 2026 el consorcio deberá buscar financiamiento internacional por aproximadamente 20.000 millones de dólares de project finance. La incorporación de un socio de la talla de ADNOC no solo aporta músculo financiero, sino también experiencia técnica, acceso a mercados globales y credibilidad ante inversores y compradores internacionales.

El largo camino: de Petronas a ADNOC

El acuerdo firmado en Abu Dhabi es el último eslabón de una cadena de alianzas estratégicas que YPF ha venido tejiendo durante los últimos meses con jugadores de primera línea del mercado energético global. Pero el camino no estuvo exento de giros inesperados.

La historia del proyecto Argentina LNG comenzó en el segundo semestre de 2022, cuando la petrolera malaya Petronas trajo la idea original al país. Durante dos años, los equipos de YPF y Petronas trabajaron conjuntamente en el desarrollo conceptual del proyecto, compartiendo experiencia técnica y comercial en el mercado de GNL. La propuesta inicial contemplaba la construcción de una planta de licuefacción en Bahía Blanca, Buenos Aires.

Sin embargo, desde septiembre de 2024 comenzaron a circular rumores en la industria sobre la posible salida de Petronas. A diferencia de lo que ocurriría después con Shell, la petrolera malaya no había comprometido fondos concretos para el desarrollo del proyecto, lo que generaba incertidumbre sobre su nivel de compromiso real.

En diciembre de 2024, YPF confirmó oficialmente lo que ya era un secreto a voces: Petronas abandonaba el proyecto y Shell ocuparía su lugar. El anuncio fue acompañado de un comunicado diplomático en el que la petrolera argentina reconoció «el valioso aporte de Petronas durante los últimos dos años» y destacó que «el trabajo conjunto ha contribuido al desarrollo del Proyecto ARG LNG hasta su etapa actual».

La salida de Petronas, sin embargo, no significó una ruptura total de relaciones. YPF aclaró que ambas compañías continuarían trabajando juntas en el desarrollo del área La Amarga Chica en Vaca Muerta, un destacado yacimiento de petróleo no convencional con reservas estimadas de 4.600 millones de metros cúbicos de gas natural y 350 millones de barriles de petróleo.

Un rompecabezas de socios estratégicos

La llegada de Shell marcó un cambio cualitativo en el proyecto. En diciembre de 2024, YPF y Shell firmaron un Project Development Agreement en La Haya, Países Bajos. El acuerdo no solo representó la incorporación de la angloholandesa como socia estratégica, sino que incluyó un compromiso financiero concreto de 200 millones de dólares para desarrollar la ingeniería de la primera fase del proyecto.

Este nivel de compromiso contrastaba marcadamente con la posición anterior de Petronas y enviaba una señal clara al mercado: Shell, la segunda mayor operadora de GNL del mundo y pionera en el mercado global de gas licuado, apostaba fuerte por Vaca Muerta. «Estamos orgullosos de que Shell, líder mundial en la producción de GNL, se una al proyecto», declaró entonces Marín. «Como pionero en el mercado de GNL, el conocimiento y la experiencia de Shell serán fundamentales para ayudar a posicionar a Argentina como un proveedor de energía global confiable y competitivo».

Además del aporte técnico y financiero, Shell se posicionó como uno de los primeros «offtakers» potenciales del proyecto, es decir, como comprador de largo plazo del GNL argentino. Esto era crucial para el modelo de financiamiento del proyecto, que requiere contratos de venta asegurados para respaldar la búsqueda de crédito internacional.

El cambio de Petronas por Shell fue interpretado en la industria no como un revés, sino como un upgrade estratégico. Shell aportaba no solo credibilidad financiera y técnica, sino también una red comercial global consolidada, particularmente fuerte en los mercados asiáticos de alta demanda, donde Argentina busca posicionar su GNL. Además, su presencia en el país desde hace 110 años y su conocimiento del mercado local eran activos adicionales.

El capítulo Petronas: una salida anunciada

La incorporación de Shell marcó el final de un capítulo breve pero significativo en la historia del proyecto. Petronas, la petrolera estatal malaya, había sido quien originalmente trajo la idea de la planta de GNL a Argentina en el segundo semestre de 2022. Durante dos años, la empresa asiática trabajó codo a codo con los equipos de YPF, compartiendo su experiencia técnica y comercial en el mercado del gas natural licuado.

Sin embargo, las señales de su eventual salida comenzaron a circular en septiembre de 2024. El motivo fundamental, según fuentes de la industria, fue que Petronas nunca llegó a comprometer fondos concretos para el desarrollo del proyecto, manteniendo una postura más bien exploratoria que ejecutiva.

La diferencia con Shell fue notable desde el inicio: la empresa anglosajona no solo aceptó entrar como socia, sino que comprometió 200 millones de dólares para financiar la ingeniería de la primera fase del proyecto, marcando un nivel de compromiso muy superior al de su antecesora malaya.

«YPF reconoce el valioso aporte de Petronas durante los últimos dos años, compartiendo con los equipos de YPF su experiencia técnica y comercial en el mercado de GNL. El trabajo conjunto ha contribuido al desarrollo del Proyecto ARG LNG hasta su etapa actual y permitirá dar nuevos pasos», expresó diplomáticamente la petrolera argentina al anunciar el cambio de socio.

A pesar de la salida del proyecto de GNL, YPF y Petronas mantienen su relación comercial: ambas compañías continuarán trabajando juntas en el desarrollo del área La Amarga Chica en Vaca Muerta, un destacado yacimiento de petróleo no convencional con reservas estimadas de 4.600 millones de metros cúbicos de gas natural y 350 millones de barriles de petróleo.

El reemplazo de Petronas por Shell representó un salto cualitativo para el proyecto. Shell no solo es la segunda mayor operadora de GNL del mundo, sino que además manifestó interés en actuar como «offtaker» (comprador de largo plazo), con la posibilidad de adquirir hasta 10 millones de toneladas anuales de GNL durante 20 años, lo que equivaldría a aproximadamente 7.000 millones de dólares anuales o 140.000 millones de dólares a lo largo del contrato.

ENI se suma al consorcio

En abril de 2025, YPF dio otro paso estratégico al firmar un Memorándum de Entendimiento con ENI, la principal compañía energética italiana. Este acuerdo inicial se consolidó en junio y luego en octubre de 2025 con la firma del Technical FID (Decisión Final de Inversión Técnica), un paso crítico que antecede a la decisión final de inversión.

La incorporación de ENI se formalizó en presencia del presidente argentino Javier Milei y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, subrayando la importancia geopolítica del proyecto más allá de su dimensión comercial.

Las tres fases del megaproyecto

Con Shell ya a bordo y ADNOC en proceso de incorporación, el proyecto Argentina LNG se estructura en tres fases diferenciadas. La primera, a cargo del consorcio Southern Energy (SESA), integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar (10%), contempla dos buques FLNG que comenzarán operaciones en 2027 y 2028 respectivamente.

La fase 2, una alianza entre YPF y Shell, tendrá una capacidad de 6 millones de toneladas anuales y arrancará en 2029. La fase 3, entre YPF y ENI, alcanzará 12 millones de toneladas anuales con inicio de operaciones previsto para fines de 2029 o inicios de 2030. Ahora, con la potencial incorporación de ADNOC a través de XRG, el proyecto sumaría un cuarto socio de calibre mundial.

El contexto global: una ventana de oportunidad

El momento del anuncio no es casual. El mercado global de gas natural licuado atraviesa una transformación profunda impulsada por la transición energética y la creciente demanda de combustibles menos contaminantes que el petróleo o el carbón.

Según estimaciones de la industria, la demanda de GNL representa más de un tercio del comercio mundial de gas natural y se prevé que se duplique para 2050. La consultora Rystad Energy proyecta que la capacidad mundial de FLNG se triplicará para 2030, alcanzando 42 millones de toneladas anuales, y llegará a 55 millones de toneladas por año en 2035.

En este escenario, Argentina tiene una ventaja comparativa única: Vaca Muerta no solo es la segunda reserva mundial de shale gas, sino que está estratégicamente ubicada para abastecer a los principales mercados consumidores de Asia, Europa y América Latina. Las condiciones climáticas favorables del Atlántico Sur y la estabilidad geopolítica relativa de la región son activos adicionales que los compradores globales valoran cada vez más.

Impacto económico y desafíos pendientes

Los números del proyecto son mareantes. Las fases 2 y 3 del Argentina LNG podrían generar exportaciones por más de 150.000 millones de dólares en 20 años. El impacto en términos de empleo, desarrollo de proveedores locales e ingreso de divisas podría ser transformador para la economía argentina, históricamente afectada por la escasez de dólares.

El proyecto se enmarca en el ambicioso «Plan 4X4» de YPF, que busca transformar a la compañía en una empresa «shale de clase mundial» y en una gran exportadora de hidrocarburos para el año 2031. El objetivo es que Argentina pase de ser un país que importa energía a uno que la exporta masivamente.

Sin embargo, el camino no está exento de desafíos. La construcción de los 580 kilómetros de gasoductos dedicados, la instalación de las unidades flotantes de licuefacción, el desarrollo de la infraestructura portuaria en Río Negro y, sobre todo, el cierre del financiamiento internacional por 20.000 millones de dólares son hitos críticos que deberán superarse.

Además, Argentina deberá demostrar que puede ofrecer estabilidad jurídica, previsibilidad regulatoria y condiciones competitivas para atraer no solo la inversión inicial, sino también mantener el interés de los compradores internacionales en un mercado cada vez más competitivo, donde Qatar y Estados Unidos amplían agresivamente su oferta.

El mensaje político

El acuerdo firmado en Abu Dhabi trasciende lo meramente comercial y tiene una fuerte carga política. Para el gobierno argentino, el proyecto Argentina LNG es una pieza central de su estrategia de inserción internacional y atracción de inversiones extranjeras directas.

La participación de YPF, empresa de control estatal, junto a gigantes como Shell, ENI y ahora potencialmente ADNOC, envía una señal clara a los mercados: Argentina busca posicionarse como un proveedor confiable de energía a largo plazo, capaz de atraer a los principales jugadores globales.

El timing también es significativo. En un contexto de fragmentación geopolítica creciente, donde Europa busca reducir su dependencia del gas ruso y Asia demanda cada vez más GNL para reemplazar carbón y petróleo, Argentina tiene la oportunidad de convertirse en un proveedor estratégico para múltiples regiones.

Próximos pasos

El «Framework Agreement» firmado en Abu Dhabi es apenas el primer paso. A partir de ahora, YPF, ENI y XRG deberán negociar los términos definitivos del acuerdo, incluyendo porcentajes de participación, estructura de gobernanza, compromisos de inversión y cronogramas de ejecución.

Fuentes de la industria no descartan la incorporación de un quinto socio y señalan que hay conversaciones preliminares con ExxonMobil para que, al menos, actúe como «offtaker» (comprador de largo plazo), aunque no se descarta su ingreso como socio accionario.

En YPF ya miran más allá. La empresa planea llevar el proyecto Argentina LNG a Gastech 2025 en septiembre, el evento más relevante del sector energético global que se celebrará en Milán, Italia. Allí buscarán consolidar acuerdos comerciales y atraer el interés de inversores y compradores internacionales.

Mientras tanto, en las oficinas de Abu Dhabi, Neuquén y Roma, equipos técnicos y financieros trabajan contrarreloj para convertir en realidad lo que hasta hace poco parecía un sueño: transformar a Vaca Muerta en una potencia exportadora de energía de clase mundial.

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Periodista especializado en tecnología, energía e infraestructura.