El acuerdo firmado entre CODELCO y Anglo American Sur –donde Mitsubishi Corporation tiene 20,4% de participación– significa ingresos adicionales de más de US$ 3.000 millones para el Estado chileno en las próximas dos décadas.
El Plan Minero Conjunto entre las minas Los Bronces y Andina, que operará desde 2030, generará un valor de al menos US$ 5.000 millones antes de impuestos, dividido en partes iguales entre ambas empresas.
Más toneladas, más ingresos para el Fisco
El proyecto producirá 120.000 toneladas adicionales de cobre al año durante 21 años. De estas, CODELCO tendrá acceso directo e indirecto a 75.000 toneladas anuales: 60.000 por su participación del 50% en la operación conjunta, y 15.000 adicionales por su 20% de participación en Anglo American Sur.
«Esto le va a generar una riqueza al país y al tesoro público equivalente a US$ 5.000 millones», explicó Máximo Pacheco, presidente de CODELCO, tras la firma en La Moneda con la presencia del Presidente Gabriel Boric.
Con el cobre promediando entre US$ 8.000 y US$ 9.000 por tonelada en 2024, las 75.000 toneladas adicionales anuales para CODELCO representan un incremento del 5% en su producción actual.
CODELCO cerró 2024 con US$ 5.439 millones en EBITDA y aportó US$ 1.534 millones al Fisco. Cada tonelada de cobre genera aproximadamente US$ 4.100 en EBITDA para la empresa, según sus resultados financieros.
Las 75.000 toneladas adicionales sumarían cerca de US$ 308 millones anuales al EBITDA de CODELCO. Con una tasa histórica de contribución fiscal del 28%, el Estado recibiría aproximadamente US$ 86 millones adicionales cada año solo por la participación directa de la estatal.
La ministra de Minería, Aurora Williams, confirmó que el acuerdo «va a significar para el Estado de Chile una mejor captura de recursos» y destacó los beneficios económicos para las arcas públicas.
Mitsubishi y CODELCO buscan generar US$ 5.000 millones con el cobre chileno
El acuerdo no requiere inversión adicional sustantiva del Estado. La optimización se logrará coordinando las plantas de procesamiento existentes, con costos 15% menores que si cada mina operara por separado.
«Las asociaciones público-privadas son parte de nuestra estrategia de crecimiento, con miras a la mayor demanda de cobre global que se espera a fines de la década», señaló Rubén Alvarado, presidente ejecutivo de CODELCO.
Para el gobierno, esto representa una fórmula eficiente: mayores ingresos sin comprometer recursos públicos adicionales ni perder control sobre los activos mineros.
La conexión japonesa y sus beneficios
Mitsubishi Corporation ha invertido US$ 6.000 millones en Chile, convirtiendo al país en su segundo destino de inversión después de Australia. La participación japonesa en el acuerdo asegura continuidad en esta relación comercial estratégica.
La alianza fortalece la posición de Chile como proveedor confiable de cobre para Japón, que necesita asegurar el suministro de minerales críticos para su industria y la transición energética global.
«Para Chile, el acuerdo refleja la confianza que existe respecto de nuestro país», dijo la ministra Williams, destacando también el «reconocimiento pleno a la minería pública» chilena.
El distrito Los Bronces-Andina, ubicado entre las regiones Metropolitana y de Valparaíso, generará mayor actividad económica que beneficiará a los municipios locales through mayores ingresos por permisos, patentes y otros tributos.
El acuerdo mantiene los programas sociales existentes de ambas empresas, asegurando inversión continua en educación, salud y desarrollo comunitario en las zonas de operación.
Con este acuerdo, el distrito Los Bronces-Andina se ubicará entre los cinco mayores productores de cobre del mundo. Chile ya controla dos de los tres yacimientos más grandes (Escondida y Chuquicamata).
Duncan Wanblad, CEO de Anglo American, ha señalado que «el mundo va a necesitar 80 minas del tamaño de Los Bronces de aquí al 2040» para la transición energética. Esta proyección sugiere precios sostenidos del cobre que mantendrán la rentabilidad del proyecto.
El modelo puede replicarse en otros activos de CODELCO. La empresa ya evalúa asociaciones similares en proyectos como Quebrada Blanca, donde adquirió 10% adicional a ENAMI.
«Este es un cambio en el paradigma de cómo se hace minería, que se puede hacer de manera colaborativa», explicó Pacheco, sugiriendo que habrá más alianzas de este tipo.
La materialización de estos beneficios depende de obtener las aprobaciones ambientales y regulatorias necesarias. El proceso podría extenderse hasta 2030, considerando la oposición histórica de grupos ambientalistas por temas hídricos y de protección glaciar.
Sin embargo, los fundamentos económicos son sólidos. La demanda creciente de cobre por la electrificación global y las energías renovables sostiene las proyecciones de rentabilidad del proyecto.
El acuerdo representa un equilibrio entre maximizar el valor de los recursos naturales y mantener el control público de los activos mineros estratégicos.
Para un Estado que debe financiar políticas públicas mientras enfrenta demandas sociales crecientes, la fórmula es atractiva: más ingresos fiscales, mayor producción, empleos sostenidos y fortalecimiento de la minería estatal, sin comprometer la soberanía sobre los recursos.
Los próximos cinco años determinarán si esta apuesta se materializa según lo proyectado, pero las condiciones están dadas para generar beneficios significativos para las finanzas públicas chilenas hasta 2051.
Colaboradora en ReporteAsia.














