Samsung Electronics Co. informó este martes una caída del 55,9 por ciento en sus ganancias operativas durante el segundo trimestre del año, una baja que la empresa atribuyó a la debilidad en su negocio de chips de memoria y al impacto negativo de los aranceles estadounidenses. Los resultados preliminares quedaron por debajo de las expectativas del mercado, y muestran que la recuperación completa aún está lejos.
La compañía surcoreana estimó ganancias operativas por 4,59 billones de wones, equivalentes a unos 3.400 millones de dólares. La cifra contrasta fuertemente con los 10,44 billones del mismo período del año anterior, y representa además una baja del 31,2 por ciento con respecto al trimestre anterior. En cuanto a ventas, la caída fue leve pero significativa: apenas un 0,1 por ciento menos que el año pasado, situándose en 74 billones de wones. Los datos sobre ganancias netas aún no fueron publicados.
En un informe adicional, Samsung señaló que parte de la caída se debe a la acumulación de inventarios y a las restricciones impuestas por Estados Unidos sobre las exportaciones de chips de inteligencia artificial a China. Las sanciones, que buscan frenar el acceso de Pekín a tecnología estratégica, han limitado el margen de maniobra de fabricantes como Samsung, que depende en gran parte del mercado chino.
A pesar del resultado negativo, la empresa anticipa una recuperación en la segunda mitad del año, impulsada principalmente por la demanda de chips HBM, tecnología clave para aplicaciones de inteligencia artificial. Sin embargo, los recientes reportes que indican que estos productos no superaron los estándares de calidad de Nvidia, líder global del sector, ensombrecen ese pronóstico. La compañía respondió que ya está enviando versiones mejoradas a sus clientes y que continúan en proceso de evaluación.
También se espera que la división de fundición, parte del segmento no relacionado con memorias, reduzca sus pérdidas en el tercer trimestre, gracias a una mejora en la utilización de capacidad y a una demanda que comienza a recuperarse de manera gradual.
Aunque Samsung no desglosó cifras por unidad, analistas estiman que el negocio de semiconductores registró beneficios operativos cercanos a un billón de wones en el primer trimestre. Sin embargo, las ventas débiles de chips HBM, la baja en precios de memorias flash NAND y la apreciación del won frente al dólar impactaron negativamente en los márgenes del segundo trimestre.
El efecto positivo del lanzamiento del Galaxy S en enero, que ayudó a impulsar las ventas a comienzos de año, ya no se sintió en los últimos tres meses. Tampoco hubo buen desempeño en las divisiones de televisores y electrodomésticos, también golpeadas por los aranceles estadounidenses.
A pesar del panorama sombrío, algunos analistas ya ven signos de recuperación. Según Roh Geun-chang, de Hyundai Motor Securities, las ganancias operativas de Samsung podrían haber tocado fondo en este trimestre, y se espera una mejora gradual basada en un repunte de los precios de memoria.
La compañía tiene previsto publicar su informe financiero completo más adelante este mes, en medio de una atención creciente sobre su capacidad para revertir la tendencia y mantenerse competitiva en un entorno global cada vez más restrictivo.










