La taiwanesa GlobalWafers inaugura planta en Texas y anuncia una nueva inversión

GlobalWafers

La compañía taiwanesa GlobalWafers Co., Ltd. ha inaugurado oficialmente su planta de fabricación de obleas de silicio más avanzada en Estados Unidos, ubicada en Sherman, Texas. El anuncio vino acompañado de una sorpresa mayor: la intención de invertir otros USD 4.000 millones adicionales para ampliar sus operaciones, alineándose con la creciente demanda del mercado y con las prioridades industriales del gobierno de Donald Trump.

La planta, denominada GlobalWafers America (GWA), representa una inversión inicial de USD 3.500 millones y se convierte en la primera instalación totalmente integrada de fabricación de obleas de 300 mm construida en EE.UU. en más de dos décadas. En su evento de inauguración, la presidenta de la empresa, Doris Hsu, destacó que esta instalación no solo representa una apuesta tecnológica, sino también un compromiso estratégico con la autonomía productiva estadounidense.

«Hoy, en el tercer aniversario de nuestra decisión de construir GWA, me complace anunciar nuestra intención de expandir la inversión en EE.UU. en USD 4.000 millones adicionales, alcanzando un total de USD 7.500 millones», declaró Hsu. Esta ampliación incluirá las fases 3 y 4 del campus de Sherman, que podrá eventualmente albergar hasta seis fases productivas en sus 142 acres.

La planta de Sherman ha generado hasta ahora 1.200 empleos durante su construcción y 180 puestos permanentes. Se espera que, para 2028, el número de empleados ascienda a 650, incluyendo ingenieros, técnicos y personal operativo altamente calificado.

El proyecto cuenta con el respaldo del programa federal CHIPS for America, que aportará USD 406 millones en subvenciones directas para las instalaciones de Texas y una planta adicional proyectada en St. Peters, Misuri. El director ejecutivo del U.S. Investment Accelerator, Michael Grimes, señaló durante el acto que «la inversión de GlobalWafers es una muestra del regreso de la manufactura estadounidense en un sector crítico».

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Desde el gobierno local, la planta ha recibido apoyo significativo en forma de terrenos, subvenciones, incentivos fiscales e infraestructura industrial. El gobernador de Texas, Greg Abbott, afirmó: «Estamos orgullosos de que GlobalWafers haya elegido Texas. GWA completa nuestro ecosistema de semiconductores, haciendo de Texas el único estado con producción avanzada de obleas de silicio».

La decisión de GlobalWafers de fortalecer su producción en EE.UU. llega en un momento clave. El expresidente Donald Trump ha abogado por un regreso masivo de la manufactura de semiconductores al país, promoviendo incluso aranceles del 100 % a la producción offshore para incentivar la localización.

Hsu reconoció que aunque los aranceles no se han concretado, sus clientes en EE.UU. ya están buscando asegurar el suministro local para mitigar riesgos. La estrategia de la empresa también responde a la creciente demanda de chips, impulsada por sectores como la inteligencia artificial, los automóviles y las telecomunicaciones.

«Estamos llenando un punto vulnerable en la cadena de suministro de EE.UU. y ayudando a construir un ecosistema semiconductor más resistente y preparado para el futuro», dijo Mark England, presidente de GlobalWafers.

La planta de Sherman no solo destaca por su capacidad técnica, sino también por su enfoque ambiental. GlobalWafers ha prometido operar con energía 100 % renovable una vez que la producción esté completamente en marcha. Este compromiso ESG refuerza la imagen de la empresa como un actor responsable dentro de la industria de alta tecnología.

En cuanto a sus planes de crecimiento, GlobalWafers aún no ha fijado una fecha para las fases 3 y 4, pero ha detallado que su ejecución dependerá de tres factores: rentabilidad de las fases iniciales, garantías de demanda a largo plazo mediante contratos, y apoyo gubernamental continuo. Hsu puntualizó: «Necesitamos precios razonables, prepagos y respaldo institucional para avanzar con la expansión».

La apertura de esta planta ocurre en paralelo a los anuncios de gigantes como TSMC y Nvidia, que también han comprometido inversiones masivas en territorio estadounidense. GlobalWafers, sin embargo, es el único fabricante de obleas de silicio avanzado que actualmente está ampliando operaciones en EE.UU., lo que le otorga una posición de liderazgo en esta nueva etapa de regionalización industrial.

Ashlie Wallace, vicepresidenta senior de Global Supply Chain en GlobalFoundries, aplaudió la expansión de GlobalWafers: «Como socio estratégico desde hace tiempo, celebramos este aumento en el suministro local de obleas críticas para los semiconductores esenciales que fabricamos».

La producción de obleas de 300 mm es crucial para el desarrollo de chips de última generación, ya que permiten un mayor número de unidades por lote, mejorando la eficiencia y reduciendo costos. Estas obleas se utilizan en dispositivos tan diversos como teléfonos móviles, automóviles, electrodomésticos, redes de datos, inteligencia artificial y sistemas de infraestructura.

Con la inauguración de su planta en Texas y el anuncio de una inversión adicional de USD 4.000 millones, GlobalWafers consolida su posición como pilar clave en la reindustrialización estadounidense. La planta no solo representa un avance tecnológico, sino también una apuesta geopolítica por la seguridad de la cadena de suministro de semiconductores. En un escenario global marcado por tensiones comerciales y transformaciones digitales, Sherman se perfila como uno de los nuevos epicentros del futuro tecnológico mundial.

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