Con una infraestructura que necesita urgentemente inversiones y una integración tecnológica en proceso que puede revolucionar la eficiencia y la sustentabilidad, Argentina tiene el potencial de transformarse en un líder global en la logística agrícola.
Desde hace muchos años, la maquinaria agrícola tiende a ser más grande y eficiente, lo que permite que los campos se siembren y cosechen más rápidamente. Además, la genética de los cultivos ha avanzado significativamente, produciendo más por hectárea. Este panorama, aunque positivo en términos de producción, presenta un desafío logístico considerable: siembra concentrada, cosecha rápida y grandes volúmenes de toneladas.
Infraestructura en crisis
La infraestructura logística en Argentina requiere de una revisión y mejoras significativas. Las rutas actuales están deterioradas, los ferrocarriles, vías fluviales y puertos no están optimizados para la carga, transporte y descarga eficiente de productos agrícolas. Un ejemplo claro de esta situación es la congestión en los puertos durante la temporada de cosecha de granos, donde miles de camiones esperan horas para descargar, creando enormes ineficiencias que impactan directamente en los costos.
Comparativamente, nuestro país vecino Uruguay, trabaja para que los tiempos de espera del camión en los puntos de carga y descarga sean lo más cortos posibles, invirtiendo en infraestructura, información y capacitación para todos los actores intervinientes de la cadena.
Temporada alta de logística
La cosecha de granos es un periodo crítico para la logística agrícola. Mejorar las rutas y accesos a puertos es esencial para manejar el volumen de productos cosechados. La creación de plantas concentradoras de descarga de granos en zonas estratégicas del país, que puedan servir de “buffer” para amortiguar la demanda instantánea de descarga de camiones y, desde estas plantas, cargar trenes para transportar los productos hasta los puertos, podría aumentar significativamente la eficiencia. Un tren de carga puede transportar hasta 1.500 toneladas, lo que equivale a aproximadamente 50 camiones. Esta eficiencia no solo reduciría costos de la cadena logística, sino también el impacto ambiental y mejoraría la seguridad vial.
En paralelo, para abordar estos desafíos se necesita que todos los actores involucrados en la cadena de suministro generen juntos estrategias y definiciones de cambio. Es crucial impulsar inversiones reales y planes de incentivo que fomenten la mejora de la infraestructura y la adopción de tecnologías avanzadas. Las políticas de Estado, en este sentido, deben ser diseñadas para durar más allá de los ciclos gubernamentales, asegurando continuidad y estabilidad en los proyectos de desarrollo logístico.
Tecnologías de vanguardia
La implementación de tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT), Big Data, Blockchain y Digital Twins, entre otras, puede transformar la cadena de suministro agrícola en el país. Estas tecnologías permiten una trazabilidad completa de los productos, garantizando su calidad y seguridad.
Sustentabilidad: una meta alcanzable
La sustentabilidad en la logística agrícola es crucial. Reducir la huella de carbono es un objetivo que muchas empresas ya están persiguiendo mediante diversas estrategias.
En este punto, es vital la coordinación entre los dadores de carga, las empresas de transportes y los receptores de la mercadería. Es necesario garantizar que los camiones puedan volver a cargar mercadería cerca del lugar de descarga, lo cual optimiza el consumo de combustible.
Generalizando el concepto, se debe procurar que las unidades de transporte (camión, tren, barcaza, barco, avión) viajen lo más cargadas posible y con la mayor cantidad de kilómetros a lo largo del año, respetando los máximos de carga permitidos por ley. Esta lógica permite emitir menos gases a la atmósfera por tonelada transportada. Aunque no es una tarea fácil debido al desbalance entre los volúmenes de carga de granos y las posibilidades de cargas de retorno, es fundamental desafiar la imaginación para maximizar los kilómetros cargados.

Sin embargo, un gran desafío persiste: la mayoría de los camiones en Argentina son antiguos y emiten más dióxido de carbono que los modelos más nuevos y eficientes, que cumplen con las normativas Euro.
Colaboración y continuidad
Argentina tiene el potencial de mejorar significativamente su logística agrícola a través de inversiones en infraestructura, la adopción de tecnologías avanzadas y un enfoque en la sustentabilidad. La colaboración entre el gobierno, las empresas y otros actores clave es esencial para crear un sistema logístico que no solo sea eficiente y rentable, sino también sustentable y preparado para los desafíos futuros.
Con el enfoque correcto, Argentina puede posicionarse como un líder en la logística agrícola global, beneficiando tanto a su economía como al medio ambiente. La región del Cono Sur, incluyendo Argentina, se está posicionando como un lugar con gran potencial para responder a la demanda mundial de seguridad alimentaria con un enfoque de sustentabilidad, basado en los avances de la ciencia y la tecnología.
Tecnología e innovación
Durante el reciente World AgTech South America Summit, quedó claro que el enfoque tecnológico del agro es el adecuado. Empresas argentinas destacaron en el evento, mostrando cómo están utilizando inteligencia artificial para mejorar la eficiencia agrícola. Por ejemplo, la startup Deep Agro utiliza chips avanzados para la pulverización inteligente, y las mejoras en conectividad están facilitando el acceso a internet satelital en zonas rurales.
Además, el proyecto de Google de mapeo de malezas en el campo muestra el potencial de la inteligencia artificial para integrar distintas plataformas y aplicaciones agrícolas. Este avance tecnológico, combinado con el trabajo colaborativo de redes de innovación como la Red de Innovación Agropecuaria (RIA), está generando importantes mejoras en costos y sustentabilidad en el sector.
Inversión y oportunidades
El interés de los inversores en las AgTech de base científica es notable. Startups como Unibaio están atrayendo fondos internacionales gracias a sus innovaciones en biotecnología, mientras que compañías como Magoya desarrollan software especializado para la industria agrícola sin necesidad de capitales externos.
Argentina tiene el potencial de mejorar significativamente su logística agrícola a través de inversiones en infraestructura, la adopción de tecnologías avanzadas y un enfoque en la sustentabilidad
Futuro prometedor
Las tendencias en el uso de tecnologías digitales y plataformas online están creciendo rápidamente en América Latina. Empresas de la región están liderando la innovación y el mercado se está volviendo más maduro. La generación de créditos de carbono es una de las áreas prometedoras, donde las tecnologías digitales pueden jugar un papel crucial en la formalización de registros agrícolas.
Preparados para los retos globales
Argentina y la región están bien posicionadas para enfrentar los desafíos globales de la agricultura: producir más con mejor calidad, menor huella ambiental, energía renovable, preservación de la biodiversidad y sistemas productivos resilientes. Con indicadores claros de trazabilidad y el apoyo de instituciones como el INTA, el camino hacia una agricultura sostenible es posible.
En conclusión, Argentina tiene la oportunidad de transformarse en un líder global en logística agrícola. La combinación de inversiones en infraestructura, adopción de tecnologías avanzadas y un enfoque en la sustentabilidad, junto con la colaboración entre todos los actores del sector, puede llevar al país a nuevas alturas en la eficiencia y rentabilidad de su logística agrícola.
Grupo Ruiz es un conglomerado empresarial con sede en la provincia de Tucumán, Argentina. Fundado en 1994 con la creación de Paramérica S.A., en una década se posicionó como líder mundial en exportación de poroto negro y limones.








