La dependencia de los combustibles fósiles agrava la crisis energética de Pakistán

Pakistán

Pakistán enfrenta una crisis energética severa caracterizada por escasez de electricidad y apagones frecuentes que afectan las actividades domésticas, industriales y la economía en general. Esta situación resalta la necesidad urgente de soluciones energéticas sostenibles para abordar estos desafíos de manera efectiva.

El sector energético de Pakistán depende en gran medida de los combustibles fósiles, que representan entre el 59% y el 64% del suministro total de energía del país. Esta dependencia no solo conlleva altos costos, sino que también hace que el país sea más susceptible a las fluctuaciones de precios a nivel mundial. Además, la dependencia de combustibles fósiles contribuye a las emisiones de carbono y la degradación ambiental, lo que agrava los desafíos del cambio climático en el país.

Capacidad Instalada y Déficit Energético

A pesar de tener una capacidad instalada de 41,557 MW, Pakistán aún lucha con una escasez de energía. La demanda de electricidad es de 31,000 MW, dejando un déficit de 9,000 MW. Esto pone de manifiesto las ineficiencias y los desafíos que enfrenta el sector energético, y abordar estos problemas es crucial.

Razones Detrás de la Escasez de Electricidad

A pesar de tener una capacidad considerable en la red, Pakistán enfrenta desafíos significativos en su sector energético, lo que resulta en frecuentes escaseces. Un problema mayor son las pérdidas de transmisión, que ocurren cuando la energía eléctrica disminuye al viajar a través de cables debido a la resistencia. En Pakistán, estas pérdidas son alarmantemente altas, entre el 18% y el 20%, en comparación con el 5% en EE. UU. y China, y el 4% en Malasia.

Otro factor crítico son las limitaciones de transmisión, que restringen el flujo de electricidad a través de partes específicas de la red eléctrica. Estas limitaciones surgen cuando la capacidad disponible de las líneas de transmisión es insuficiente para satisfacer la demanda. La red de Pakistán tiene una capacidad de 22,000 MW, 9,000 MW menos que la demanda.

Los problemas relacionados con los consumidores también contribuyen a la escasez de energía. El gobierno subsidia la electricidad a PKR 6 (2 centavos de dólar) por unidad, creando una deuda circular. La estructura tarifaria inestable, donde el costo de producción de PKR 14 (5 centavos de dólar) supera el costo de venta de PKR 11, agrava el problema. Además, las tasas de recuperación deficientes, con solo el 80% de los costos de electricidad recuperados y el 20% de la electricidad robada de la red, aumentan la carga en el sector.

Problemas de Gobernanza

Los problemas de gobernanza han agravado estos problemas. Antes de 1994, la Autoridad de Desarrollo de Agua y Energía (WAPDA) era responsable de la producción y distribución de energía en Pakistán. Después de la reestructuración en 1994, WAPDA se dividió en aproximadamente 20 entidades con diferentes roles dentro del sector energético. Esta descentralización ha llevado a una falta de coordinación entre estas nuevas entidades, lo que presenta nuevos desafíos y dificulta el funcionamiento eficiente del sector.

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La incapacidad de Pakistán para crear una demanda sustancial de energía debido a la industrialización insuficiente también desempeña un papel en la escasez de energía. Como resultado, el costo per cápita de la electricidad sigue siendo alto. El consumo per cápita de electricidad en Pakistán es de 478 kilovatios-hora (kWh), significativamente menor que los 12,702 kWh de EE. UU.

Testimonios Expertos

Mohammad Asad, especializado en Sistemas Fotovoltaicos y Energía Renovable, comenta:

“La crisis energética en Pakistán se debe a una infraestructura insuficiente, mala gestión y una gran dependencia de los combustibles fósiles. Para abordar esto, es imperativo que el gobierno priorice la promoción de fuentes de energía renovable como la solar y la eólica mediante iniciativas como incentivos fiscales, subsidios y regulaciones simplificadas. Aunque hay pasos positivos como las políticas de medición neta y tarifas para productores de energía renovable, persisten desafíos. La baja tasa de compra de energía solar por parte del gobierno actúa como un impedimento para posibles inversores. Una reciente propuesta para finalizar la medición neta enfrentó una reacción pública, lo que llevó a la reversión de la decisión. Esto subraya la necesidad de políticas energéticas consistentes”.

Laveet Kumar, doctor en Energía Renovable, añade:

“Pakistán está lidiando con una grave crisis energética marcada por frecuentes cortes de electricidad, escasez de gas y un desequilibrio general entre la oferta y la demanda de energía. Esta crisis, impulsada por una infraestructura obsoleta, mala gestión energética, restricciones financieras y una gran dependencia de fuentes de energía convencionales, no solo impacta la productividad industrial, sino que también afecta la vida diaria de millones de personas. En este contexto, los cambios recientes en la política, como la introducción de impuestos sobre equipos solares y posibles alteraciones a la medición neta, son muy preocupantes. Los impuestos más altos en los paneles solares aumentan los costos de instalación y ralentizan la transición a la energía sostenible. De igual manera, la medición neta, que permite a los productores de energía solar alimentar el excedente de energía a la red para su compensación, ha demostrado ser un incentivo crucial para los usuarios solares en Pakistán. Reducir esta política disminuiría los beneficios financieros de invertir en energía solar, socavando los esfuerzos para mejorar la resiliencia energética y alcanzar los objetivos ambientales”.

Controversia sobre el Impuesto a la Energía Solar

El 27 de abril de 2024, se reveló que el gobierno estaba considerando imponer un impuesto a los paneles solares, lo que generó controversia en todo el país. La Agencia Central de Compra de Energía (CPPA) sugirió un impuesto tanto para instalaciones solares residenciales como comerciales, estableciendo la tasa en PKR 2,000 por kilovatio para sistemas con una capacidad de 12 kilovatios o más. Esta propuesta resultaría en un impuesto potencial de PKR 24,000 (USD 86) para un sistema de 12 kilovatios.

El sector energético de Pakistán depende en gran medida de los combustibles fósiles, que representan entre el 59% y el 64% del suministro total de energía del país

Sin embargo, una declaración emitida por la División de Energía el 28 de abril de 2024, rechazó el impuesto fijo a las instalaciones de energía solar. Paralelamente, el gobierno federal está revisando los precios de los paneles solares, posiblemente con el objetivo de reducirlos, lo que podría compensar el impacto económico del impuesto propuesto.

Este escenario todavía requiere la aprobación del presidente y plantea varias incertidumbres. Los posibles aranceles podrían desalentar la adopción de la energía solar y obstaculizar las iniciativas de energía limpia de Pakistán. La ausencia de justificaciones gubernamentales para el impuesto podría generar debate y escrutinio público.

Equilibrar la promoción de la energía verde con los impactos económicos sigue siendo un desafío significativo. Aunque el gobierno tiene sus razones para la propuesta, es esencial sopesar los posibles beneficios contra los posibles inconvenientes. Los impuestos a los paneles solares han producido resultados mixtos a nivel mundial, lo que hace crucial encontrar un equilibrio entre el uso de energía limpia y el impacto económico.

Pakistán debe enfrentar estos desafíos adoptando políticas energéticas coherentes, promoviendo la energía renovable y mejorando la infraestructura energética para garantizar un futuro energético estable y sostenible que respalde el crecimiento económico y mejore la calidad de vida de sus ciudadano.

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