Empresas japonesas suspenden rutas en el estrecho de Ormuz tras ataques a Irán

Japón

El sector naviero y aéreo de Japón comenzó la semana bajo fuerte presión luego de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que encendieron las alarmas en una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio energético mundial. Varias de las principales compañías de transporte marítimo del país decidieron detener el tránsito de sus buques por el estratégico Strait of Hormuz, paso clave entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán.

Las navieras Nippon Yusen K.K., Mitsui O.S.K. Lines y Kawasaki Kisen Kaisha Ltd. confirmaron que suspendieron la navegación por la zona ante el deterioro de la seguridad. En paralelo, la Asociación de Armadores de Japón informó que más de cuarenta embarcaciones vinculadas al país, entre ellas petroleros, permanecen detenidas en el golfo Pérsico a la espera de condiciones más seguras.

La inquietud no es menor si se tiene en cuenta que Japón depende casi por completo del crudo procedente de Medio Oriente y que la mayor parte de esos envíos atraviesa ese corredor marítimo. Desde el sector advierten que una interrupción prolongada tendría efectos directos sobre la economía japonesa, al afectar tanto el suministro como los costos de la energía.

En el ámbito energético, la empresa Jera Co. señaló que por el momento no enfrenta problemas en la adquisición de gas natural licuado. No obstante, la compañía aseguró que trabaja para diversificar y flexibilizar sus fuentes de abastecimiento con el objetivo de garantizar la estabilidad del suministro si la situación se agrava.

El impacto también alcanzó al transporte aéreo. Japan Airlines Co. anunció la suspensión temporal de sus vuelos regulares entre el aeropuerto de Haneda, en Tokio, y Doha, capital de Qatar. La presidenta de la aerolínea, Mitsuko Tottori, explicó que la empresa recopila información de manera constante y realiza simulaciones para reanudar las operaciones apenas se confirme que existen condiciones de seguridad adecuadas.

Por su parte, ANA Holdings Inc. indicó que sus operaciones no se han visto afectadas hasta ahora, dado que no mantiene rutas hacia Medio Oriente, incluido Irán, ni sobrevuela ese territorio.

A medida que crece la tensión regional, varias compañías japonesas comenzaron además a tomar medidas para proteger a su personal. Jera pidió a sus empleados y trabajadores locales en Emiratos Árabes Unidos que abandonen el país. La firma comercial Marubeni Corp. evacuó a sus expatriados de su oficina en Teherán. En tanto, la distribuidora de petróleo Eneos Corp. evalúa retirar a sus empleados en Emiratos o facilitar su regreso a Japón.

El desarrollo de los acontecimientos en la región será determinante para definir la duración de estas medidas. Mientras tanto, el sector empresarial japonés sigue de cerca la evolución del conflicto, consciente de que cualquier alteración prolongada en el estrecho de Ormuz puede repercutir de manera directa en la estabilidad energética y comercial del país.

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