La Bolsa de Seúl marca un nuevo récord impulsada por el auge de los chips y compras extranjeras

Corea Bolsa

Las acciones surcoreanas cerraron este martes en la Bolsa de Seúl con una subida superior al uno por ciento, alcanzando un nuevo récord por quinta sesión consecutiva, en medio del repunte del sector de semiconductores y un fuerte flujo de compras por parte de inversores extranjeros. Paralelamente, el won surcoreano se apreció con fuerza frente al dólar estadounidense.

El Índice Compuesto de Precios Bursátiles de Corea del Sur (KOSPI), principal referente del mercado local, avanzó cuarenta y dos coma treinta y un puntos, equivalente a un uno coma veinticuatro por ciento, para situarse en tres mil cuatrocientos cuarenta y nueve coma sesenta y dos unidades, su máximo histórico. Con ello, el índice hiló once jornadas consecutivas de incrementos, consolidando una racha que refleja el optimismo del mercado.

El volumen de operaciones fue considerable, con trescientos noventa y ocho coma cuatro millones de acciones negociadas por un valor total de trece coma ocho billones de wones —unos diez mil millones de dólares—. A pesar del ascenso general del mercado, el número de valores en baja superó al de los que subieron, por quinientos sesenta y ocho frente a doscientos noventa y siete.

Los inversores extranjeros se destacaron como motor del repunte al adquirir títulos por más de uno coma siete billones de wones —equivalentes a mil doscientos veintiséis millones de dólares—. A ellos se sumaron las instituciones financieras, que compraron setenta y ocho mil ochocientos millones de wones —unos cincuenta y siete millones de dólares—. En contraste, los inversores minoristas optaron por asegurar ganancias y vendieron participaciones por alrededor de uno coma setenta y seis billones de wones —unos mil doscientos sesenta y nueve millones de dólares—.

El liderazgo del sector tecnológico, en particular de las compañías de chips, continuó siendo clave para el impulso del índice, en un contexto de expectativas de crecimiento sostenido de la industria y una demanda global en ascenso.

El fortalecimiento del won frente al dólar añadió un elemento positivo para los mercados locales, al mejorar la percepción de estabilidad financiera en medio de un escenario internacional volátil.

Con esta dinámica, la Bolsa de Seúl no solo reafirma su resiliencia, sino que consolida su posición como un referente entre los mercados emergentes de Asia, atrayendo cada vez más capital extranjero que busca oportunidades en sectores estratégicos como el tecnológico.

+ posts