India alcanza récord en importaciones de petróleo ruso

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En junio de 2025, las importaciones de petróleo crudo de Rusia por parte de la India alcanzarán su nivel más alto en dos años, con una proyección de 2,13 millones de barriles por día (bpd), según datos preliminares de Kpler, firma global especializada en análisis y seguimiento de flujos energéticos. Este aumento del 14,7 % respecto al mes anterior se produce en un contexto marcado por atractivos descuentos ofrecidos por Moscú, un entorno geopolítico volátil y una estrategia sostenida por parte de Nueva Delhi para diversificar su matriz energética.

El principal atractivo del crudo ruso para la India radica en los descuentos persistentes en comparación con los valores de referencia internacionales, como Brent y Dubai. De acuerdo con Sumit Ritolia, analista principal de investigación en Kpler, “Rusia ofrece crudo a precios consistentemente más bajos, especialmente frente a las calidades del Golfo Pérsico, si se consideran los costos finales al llegar a puerto”. Esta ventaja de precio ha fortalecido los márgenes de ganancia de las refinerías indias y ha hecho que los cargamentos rusos sean especialmente competitivos.

Uno de los principales motores de esta tendencia ha sido el crudo de tipo Urals, que aunque no está tan fuertemente descontado como antes, promedió un precio de aproximadamente 50 dólares por barril FOB (Free On Board) en mayo, por debajo del tope de 60 dólares impuesto por los países occidentales como parte de sus sanciones.

En ese mismo mes, India ya había importado 1,85 millones de bpd desde Rusia, una cifra que consolidaba la recuperación de los volúmenes tras las interrupciones iniciales derivadas del conflicto en Ucrania y las sanciones internacionales.

Aunque Rusia lidera el ranking de exportadores hacia India, también se registraron movimientos significativos en otros proveedores tradicionales. Las importaciones provenientes de Irak descendieron un 31 % hasta ubicarse en 746.000 bpd, mientras que Arabia Saudita cayó un 9,5 % hasta los 525.000 bpd. En contraste, los envíos desde Emiratos Árabes Unidos aumentaron un 18 % y alcanzaron los 543.000 bpd.

Estados Unidos, por su parte, se consolidó como el quinto mayor proveedor con 315.000 bpd, un incremento del 19 % en comparación con el mes anterior. Este dato destaca el creciente rol del crudo estadounidense en la estrategia india de diversificación, a pesar de los mayores costos logísticos que implica su transporte.

Según Kpler, India podría importar más de un millón de barriles diarios de Estados Unidos entre abril y junio de 2025, lo que evidencia un nuevo equilibrio entre economía de refinación, calidad del crudo y diversificación geográfica.

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El atractivo del crudo ruso no se limita al aspecto económico. La logística también ha mejorado significativamente. Ritolia señaló que más de 20 buques tanque que anteriormente realizaban rutas no sancionadas han sido readaptados para transportar crudo Urals hacia la India, lo que ha aumentado el flujo de exportaciones y disminuido los cuellos de botella logísticos.

Además del Urals, otros grados de petróleo ruso como el CPC y el ESPO también forman parte del portafolio energético de la India, aunque con menor peso. El Urals representa cerca del 75 % del volumen importado desde Rusia.

“Si las condiciones actuales se mantienen —márgenes de refinería saludables, precios competitivos FOB y sanciones con baja aplicación efectiva—, es probable que Rusia mantenga una participación del 35 al 40 % en la mezcla de crudo de India”, añadió Ritolia.

A pesar del dominio ruso en el suministro, India continúa expandiendo sus fuentes de abastecimiento de petróleo. Este movimiento responde, en gran parte, al aumento de las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, que aún representa cerca del 40 % de las importaciones de crudo indias.

Cualquier interrupción en esta región puede poner en jaque la seguridad energética del país. Por eso, Nueva Delhi ha intensificado sus compras desde fuentes alternativas como Rusia, África Occidental, Brasil y Estados Unidos, con el objetivo de reducir vulnerabilidades estructurales ante eventos externos.

Un elemento que permite a India mantener su nivel de importaciones rusas es la laxa aplicación de sanciones por parte de Occidente. Aunque formalmente existen restricciones sobre el comercio energético con Moscú, muchas de ellas tienen excepciones o se implementan con un margen de flexibilidad que permite a grandes compradores como India continuar sus operaciones.

Esta situación refleja un enfoque pragmático por parte de India, que prioriza la seguridad energética y el ahorro de divisas, en un entorno donde los precios internacionales del petróleo aún no se estabilizan.

De mantenerse las condiciones actuales, se espera que Rusia continúe siendo el principal proveedor de crudo para la India en el segundo semestre del año. No obstante, el volumen de compras podría fluctuar dependiendo de los cambios en los precios de referencia Brent/Dubai, las modificaciones en la política de sanciones occidentales, las eventuales interrupciones en Medio Oriente y la capacidad de refinación interna y demanda estacional en India.

Al mismo tiempo, se anticipa que India fortalecerá su estrategia de diversificación con nuevos acuerdos bilaterales y expansión de capacidad de almacenamiento, a fin de manejar mejor su exposición al riesgo internacional.

India está viviendo un momento clave en su política energética. La apuesta por el crudo ruso, motivada por descuentos sustanciales y márgenes favorables, ha llevado las importaciones desde ese país a un récord de dos años. Sin embargo, el panorama global obliga a mantener una postura flexible y orientada a la diversificación.

La combinación de pragmatismo diplomático, eficiencia logística y estrategias de compra oportunistas parece estar dando resultado. India no solo asegura su suministro inmediato, sino que también construye un esquema de abastecimiento más resiliente de cara al futuro energético global.

En tiempos de volatilidad geopolítica y transición energética, el enfoque indio podría convertirse en modelo para otras economías emergentes que buscan equilibrar desarrollo económico con seguridad energética.

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