Mascate presentó a Estados Unidos y a países occidentales un esquema de contribución voluntaria para el paso de buques, mientras Teherán exige que el cobro sea obligatorio y Washington amenaza con respuesta militar.
Omán avanzó en un plan para cobrar una «tarifa de servicio» a los buques que transitan el estrecho de Ormuz, en coordinación con Irán y pese al rechazo público de Estados Unidos. El diario The New York Times, citando fuentes diplomáticas y funcionarios iraníes, reveló que Mascate presentó recientemente una propuesta formal a Washington y a países occidentales para instrumentar el cobro.
Un modelo inspirado en Malaca
Según el reporte, Omán describió el cargo como una contribución voluntaria y no como un peaje obligatorio, en un esquema inspirado en el sistema vigente en los estrechos de Malaca y Singapur, donde una fundación privada recauda aportes voluntarios destinados a garantizar la seguridad de la navegación.
El canciller omaní, Badr Al Busaidi, sostuvo en una entrevista radial en árabe el 28 de junio que mantener la vía navegable segura, libre de contaminación y con capacidad de respuesta ante emergencias «claramente genera costos», y agregó que existen «lecciones para aprender» de experiencias previas. Mascate había sostenido hasta ahora que un peaje obligatorio para buques que simplemente atraviesan el estrecho no está permitido por el derecho internacional, aunque considera que compartir los costos de seguridad y servicios marítimos es una cuestión distinta.
Teherán exige un cobro obligatorio
Irán, en cambio, insiste en que la tarifa debe ser de carácter obligatorio. Mehdi Mohammadi, asesor del equipo negociador iraní ante Estados Unidos, escribió en redes sociales que, más allá de que se lo llame peaje o tarifa de seguridad, el nombre no cambia el fondo del asunto, ya que ningún servicio es gratuito en ninguna parte del mundo. El vicecanciller iraní, Kazem Gharibabadi, afirmó un día antes en la televisión estatal que alcanzar un acuerdo con Omán sobre un sistema de gestión conjunta es la prioridad, pero que Irán avanzará de manera unilateral si no se logra consenso.

Washington amenaza con una respuesta militar
Estados Unidos se opone con firmeza a cualquier esquema que imponga costos por el uso del estrecho de Ormuz, sin importar cómo se lo denomine. El presidente Donald Trump había advertido en mayo, cuando trascendieron las conversaciones entre Omán e Irán sobre un posible peaje, que si Omán llegaba a imponer una tarifa, Estados Unidos respondería bombardeando al país. El equipo negociador estadounidense recibió la propuesta omaní y prevé discutir sus objeciones con sus contrapartes, aunque el propio NYT señaló que Washington espera resolver las diferencias mediante consultas técnicas, dada la relación estratégica entre ambos países.
De acuerdo con el memorando de entendimiento firmado este mes entre Estados Unidos e Irán, el paso libre de buques mercantes está garantizado durante 60 días mientras continúan las negociaciones. El esquema operativo posterior a ese plazo se definirá mediante consultas entre Irán y Omán. Gharibabadi indicó que las conversaciones con Omán sobre el marco operativo del estrecho comenzarán la próxima semana, con la tarifa de servicio y ajustes a las rutas existentes incluidos en la agenda.
Europa pide apego al derecho internacional
Los países europeos expresaron reparos frente a la propuesta de la tarifa de servicio, aunque su prioridad pasa por garantizar que cualquier sistema opere en conformidad con el derecho internacional antes que bloquear la iniciativa de plano.
Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), que anteriormente se había opuesto a los peajes que restringen la libertad de navegación en aguas internacionales, adoptó en los últimos días una postura más flexible y sugirió que un fondo voluntario para el estrecho de Ormuz podría ser viable.
Colaboradora, especialista en Comunicación & Relaciones Internacionales.













