En el evento «Wear the Future» realizado en Seúl, Hansae exhibió prendas diseñadas en colaboración con Hansae MK que incorporan sensores expuestos, ventilación asegurada, tejidos de alta elasticidad y sistemas de disipación térmica para una nueva era de convivencia entre humanos y humanoides.
La industria textil global comienza a orientarse hacia un mercado hasta hace poco impensado: la ropa para robots humanoides. El 8 de junio, la empresa surcoreana Hansae, fabricante ODM de indumentaria, organizó el evento «Wear the Future Media Day» en el Centro Textil de Samseong-dong, Seúl, donde presentó por primera vez piezas de exhibición de ropa para humanoides desarrolladas en colaboración con su filial Hansae MK.
Kim Ik-hwan, vicepresidente de la compañía, sintetizó la apuesta estratégica: si en el futuro los humanoides conviven con las personas, Hansae quiere ser la empresa que vista a esas máquinas. «El ADN de Hansae siempre fue ser los primeros en intentarlo», afirmó durante el evento.
Por qué los robots necesitan vestirse
Las razones son de dos órdenes. La primera es psicológica: los robots con estructura metálica expuesta generan rechazo instintivo en las personas, mientras que los que llevan ropa son percibidos como más accesibles. Este factor resulta especialmente relevante en robots de cuidado destinados a entornos con adultos mayores o niños.
La segunda razón es funcional. Las prendas protegen componentes de precisión contra impactos y polvo, y los tejidos contribuyen a disipar el calor superficial, previniendo el sobrecalentamiento de motores, baterías y chips. Las startups estadounidenses FigureAI y 1X Technologies ya presentaron modelos equipados con este tipo de indumentaria. Y Jensen Huang, CEO de NVIDIA, mencionó el sector de ropa para robots como uno de los nuevos mercados emergentes de la era robótica durante una entrevista a fines del año pasado.
Más que decoración: ropa con función
Hansae no concibe la indumentaria robótica como un simple recubrimiento estético. La empresa parte de una analogía con la ropa humana: así como las prendas protegen el cuerpo, expresan identidad y se adaptan a distintos entornos, la ropa para humanoides puede indicar el rol del robot y su contexto de operación.
Son Ji-yeon, directora de I+D de la empresa, planteó el enfoque conceptual del proyecto: si los humanoides se ven no como máquinas simples sino como seres que comparten los mismos espacios que las personas, el significado de la ropa también cambia. Un robot que asiste a niños en entornos educativos, uno de cuidado geriátrico, uno industrial o uno de servicios requieren prendas distintas, adaptadas a cada función y contexto.

Diseño condicionado por la máquina
Vestir a un humanoide con ropa humana convencional no es viable. Los robots cuentan con baterías, unidades de propulsión, sensores y estructuras de disipación de calor, y sus rangos de movimiento articular difieren significativamente de los humanos. Las piezas exhibidas por Hansae reflejan estas particularidades: sensores expuestos, ventilaciones aseguradas, patrones tridimensionales que contemplan la amplitud de movimiento de las articulaciones, y estructuras que facilitan el acceso para mantenimiento.
Respecto a materiales, la empresa aplicó tecnología acumulada en su línea de indumentaria funcional. Los forros interiores utilizan telas de enfriamiento que absorben y liberan calor rápidamente durante operaciones prolongadas, tejidos de alta durabilidad resistentes al movimiento repetitivo y la fricción, y materiales de alta elasticidad para asistir el movimiento articular. Son Ji-yeon subrayó que la ventilación fue una prioridad de diseño dado el calor que generan los humanoides en funcionamiento.

Las zonas de hombros y rodillas incorporan diseños abiertos para permitir rotaciones de hasta 360 grados, y los pantalones incluyen cierres en las piernas para simplificar el mantenimiento.
Un mercado proyectado a 10 millones de unidades
El sector global de robots humanoides concentra a competidores como Unitree y AgiBot de China, y Tesla, Boston Dynamics y FigureAI de Estados Unidos. Bank of America proyecta que los envíos de humanoides, que totalizaron apenas 3.000 unidades en 2024, escalarán a 1,2 millones en 2030 y a 10 millones en 2035.
FigureAI presentó el año pasado su modelo doméstico Figure 03 recubierto con un traje protector de tejido de punto. El Neo Gamma de 1X Technologies, también de uso doméstico, viste ropa de punto color beige y calzado diseñado para reducir el ruido al nivel de un refrigerador y mimetizarse con entornos hogareños. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, señaló el sector de ropa para robots como uno de los nuevos mercados de la era robótica en una entrevista de fines del año pasado.
China también avanza. El medio económico Chinese Economic Observer reportó que empresas de humanoides están reclutando especialistas en textiles o aliándose con fabricantes de ropa para desarrollar lo que denominan «pieles blandas» para cuerpos robóticos.
Co-fundador de ReporteAsia.














