Ryo Sahashi: “Japón necesita defenderse por sí mismo en un entorno cada vez más exigente”

Sahashi

El académico japonés advirtió en Buenos Aires sobre los límites del liderazgo de Sanae Takaichi, la presión de Estados Unidos para aumentar el gasto en defensa y los desafíos económicos y sociales que enfrenta Japón.

Japón atraviesa una etapa de aparente fortaleza política interna que convive con crecientes tensiones económicas y estratégicas. Así lo planteó Ryo Sahashi durante su paso por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), donde participó de un encuentro centrado en seguridad económica y orden internacional.

En diálogo con ReporteAsia, el especialista en relaciones internacionales, profesor del Instituto de Estudios Avanzados sobre Asia de la Universidad de Tokio y doctor en Derecho y Ciencias Políticas de dicha casa de estudios, ofreció una lectura matizada del presente japonés: describió un gobierno con amplio margen de maniobra en el plano doméstico, pero condicionado por desafíos estructurales y un entorno geopolítico cada vez más exigente.

Al referirse al escenario político interno, Sahashi destacó que la reciente victoria electoral de la primera ministra Sanae Takaichi en la Cámara Baja —con cerca del 75% de los escaños— constituye un hecho excepcional en la política japonesa. “Es una victoria histórica”, afirmó, aunque rápidamente introdujo un matiz: “esto también refleja la fragilidad de la oposición”.

Sahashi es profesor del Instituto de Estudios Avanzados sobre Asia de la Universidad de Tokio y doctor en Derecho y Ciencias Políticas de dicha casa de estudios. Fuente: Prensa CARI, GIovanni Sacheto.

En ese sentido, explicó que el sistema político japonés muestra hoy una asimetría marcada. “La oposición se reorganizó antes de la elección, pero sin una agenda clara. Los votantes no entendieron por qué debían apoyarla”, señaló. Esa debilidad, sumada al perfil de la propia Takaichi, explica buena parte del resultado.

El contexto donde gobierna la nueva líder

Consultado por la popularidad de la primera ministra, Sahashi subrayó el respaldo que recibe entre los sectores más jóvenes. “Muchos la ven como una figura que puede romper con la política tradicional”, dijo. Sin embargo, introdujo una lectura más crítica: “en realidad, ella no es tan diferente de otros líderes del mismo partido. Es más pragmática que transformadora”.

En el plano económico, el académico advirtió sobre un cambio estructural en marcha. “Japón finalmente entró en una fase de inflación después de años de deflación. Y eso es un problema”, sostuvo. Según explicó, este giro no solo impacta en variables macroeconómicas, sino también en la percepción social y en la estabilidad política del gobierno.

A esto se suma, según indicó, un desafío adicional: la política exterior. “Takaichi no es una especialista en relaciones internacionales”, remarcó, y señaló que su experiencia está más vinculada a temas domésticos. En un contexto global más exigente, esto puede convertirse en una limitación.

¿Qué lugar ocupa Estados Unidos en este escenario? Sahashi fue claro: “la relación con Estados Unidos es lo más importante para Japón”. Sin embargo, advirtió que esa relación atraviesa una etapa de mayor complejidad. “Hay mucha presión. Japón tiene que responder a demandas en materia de seguridad y también en inversiones”, explicó.

Japón y la nueva estrategia de Defensa

Uno de los puntos donde esa presión se vuelve más visible es el gasto en defensa. Japón ha incrementado significativamente su presupuesto militar en los últimos años, acercándose al 2% del PBI. Según Sahashi, ese nivel cuenta con respaldo social. “La gente entiende que Japón tiene que defenderse por sí mismo”, afirmó.

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El profesor Sahashi junto al Hoshino Yoshitaka, embajador de Japón en Argentina y a Francisco de Santibañes, presidente del CARI. Fuente: Prensa CARI, GIovanni Sacheto.

Sin embargo, marcó un límite claro: “hasta el 2%, no hay problema. Pero más allá de eso, es peligroso políticamente”. El académico explicó que un aumento mayor —por ejemplo, hacia el 3,5%, como sugieren algunos sectores en Washington— implicaría costos fiscales muy elevados. “Tendríamos que sacrificar salud, educación o tecnología. Y eso abriría un debate nacional muy fuerte”, advirtió.

En este punto, la posición de Japón aparece tensionada entre su alianza estratégica con Estados Unidos y sus propias restricciones internas. “Nuestro presupuesto ya está muy presionado”, señaló Sahashi, en referencia al alto nivel de endeudamiento público.

Una inmigración que crece velozmente 

La inmigración fue otro de los temas abordados, y allí el académico buscó corregir percepciones extendidas fuera del país. “La mayoría de la inmigración en Japón viene de Asia, no de Medio Oriente ni de América Latina”, aclaró, mencionando especialmente a Nepal y Vietnam.

Si bien el porcentaje de población extranjera ronda el 3%, Sahashi destacó que el problema no es el volumen sino la velocidad del cambio. “El crecimiento es muy rápido, más rápido de lo que la sociedad puede adaptarse”, explicó.

Este reconocido experto dictó en el CARI la sesión académica titulada «Seguridad económica y el orden internacional libre y abierto: perspectiva desde Japón». Fuente: Prensa CARI, GIovanni Sacheto

¿Es Japón un país antiinmigración? “No”, respondió de manera directa. “El gobierno está tratando de encontrar un equilibrio”. Por un lado, existe una necesidad estructural de mano de obra debido al envejecimiento poblacional; por otro, surgen tensiones en áreas como vivienda, salud y educación. “La sociedad japonesa está intentando ajustarse a una nueva realidad”, resumió.

Los desafíos  de Japón en su región más próxima

En el plano estratégico, Sahashi subrayó que Japón enfrenta un entorno particularmente complejo. “Tenemos vecinos muy difíciles: China, Corea del Norte y también Rusia”, señaló. Esta situación, explicó, ayuda a entender el apoyo social al fortalecimiento de la defensa.

Pero es en la cuestión de Taiwán donde su diagnóstico adquiere mayor urgencia. Ante la consulta sobre la posición japonesa, fue categórico: “la postura de Japón es estable. Queremos evitar conflictos, coerción y cualquier cambio unilateral”.

En ese marco, introdujo una advertencia que trasciende la región: “la estabilidad en el estrecho de Taiwán no es un tema regional, es global”.

El académico explicó que para Japón no se trata de un asunto abstracto. “Tenemos ciudadanos en Taiwán, tendríamos que pensar en evacuaciones, en seguridad territorial”, señaló. Además, destacó que cualquier conflicto mostraría efectos inmediatos en las cadenas globales y en la estabilidad internacional.

Hacia el final, Sahashi dejó un mensaje dirigido a América Latina: “creo que la gente en Argentina debería tomar más seriamente la estabilidad en Taiwán”. Y concluyó: lo que está en juego no es solo el equilibrio en Asia, sino el funcionamiento del sistema internacional en su conjunto.

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Co-fundador de ReporteAsia.