El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aseguró este sábado, en un discurso nocturno, que existen «muchas señales» de que el líder supremo iraní Ali Khamenei murió en los bombardeos lanzados por Israel y Estados Unidos desde la madrugada. La ofensiva alcanzó 24 de las 31 provincias iraníes y, según confirmó la Media Luna Roja, dejó al menos 200 muertos y 700 heridos.
Entre las bajas del régimen figura el ministro de Defensa iraní, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour, de acuerdo con dos fuentes israelíes y una fuente regional citadas por Reuters. Los ataques iniciales habrían apuntado a unos 30 altos funcionarios del régimen y mandos militares, según medios locales israelíes.
Alto funcionario israelí confirma que Khamenei fue «casi con certeza» eliminado
Represalia iraní a escala regional
En respuesta, las fuerzas iraníes lanzaron sucesivas oleadas de misiles y drones contra Israel, al tiempo que atacaron bases militares estadounidenses en Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. El Gobierno de Teherán intentó dar sustento jurídico a estas acciones mediante una carta dirigida a Naciones Unidas, en la que argumentó que actúa en legítima defensa propia conforme al derecho internacional.
Los ataques iraníes se extendieron al Golfo Pérsico: Bahréin activó sus sirenas de alerta por un ataque iraní contra bases militares estadounidenses en el país, y su agencia estatal confirmó que el centro de servicios de la Quinta Flota de la Marina de EEUU fue impactado por un misil. Las embajadas estadounidenses en Jordania y Bahréin emitieron órdenes de refugio para todo su personal y recomendaron a los ciudadanos norteamericanos en esos países hacer lo mismo.
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