Las autoridades del Gobierno surcoreano han intensificado sus esfuerzos para evitar que el tipo de cambio se consolide por encima de los 1.470 wones por dólar. La escasez de divisas en el mercado doméstico ha llevado al gobierno a ejercer presión sobre instituciones clave como el Fondo Nacional de Pensiones y los grandes conglomerados exportadores para que incrementen la oferta de dólares.
Hoy 24 de noviembre, el tipo de cambio won-dólar cerró en 1.477,1 wones en el mercado de divisas de Seúl, registrando un incremento de 1,5 wones respecto a la jornada anterior.
Este mismo día, el gobierno convocó la primera reunión de un organismo consultivo integrado por cuatro entidades: el Ministerio de Economía y Finanzas, el Ministerio de Salud y Bienestar, el Banco de Corea y el Fondo Nacional de Pensiones.
Este organismo examinará cómo las inversiones internacionales del Fondo Nacional de Pensiones impactan en el mercado cambiario. Las operaciones del fondo, que convierte grandes cantidades de wones en dólares para invertir en Estados Unidos y otros mercados, ejercen una influencia considerable sobre la cotización de la moneda nacional.
Hasta finales de agosto, el Fondo Nacional de Pensiones había destinado 58,3% de sus activos totales —equivalentes a 770 billones de wones de un fondo total de 1.322 billones— a acciones y bonos extranjeros. La institución compra y vende dólares regularmente dentro de un margen del 5% de sus activos internacionales.
La estrategia del fondo consiste en vender dólares cuando su valor se dispara —provocando un tipo de cambio más alto— y adquirirlos cuando su valor disminuye —resultando en un tipo de cambio más bajo.
El gobierno también está solicitando la colaboración de las grandes corporaciones de Corea del Sur. El 18 de noviembre, el viceprimer ministro de Asuntos Económicos, Koo Yun-cheol, se reunió con directivos de cinco empresas, incluyendo Samsung Electronics, SK Hynix, Hyundai Motor y Kia, para solicitar su «estrecha cooperación en la mejora del equilibrio de divisas». La petición específica fue que las compañías conviertan sus ingresos en dólares procedentes de las exportaciones a wones y los mantengan en el mercado local.
Según informes, el gobierno está considerando flexibilizar las regulaciones sobre los límites de transacciones en dólares de los bancos para facilitar que las empresas conviertan libremente sus dólares a wones, además de ofrecer incentivos fiscales a las compañías que adopten esta medida.













