A medida que avanzan el Pacto Verde Europeo y la prohibición de los vehículos con motor de combustión interna para 2035, la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos se enfrenta a una presión de modernización sin precedentes. Según los últimos datos de la Dirección General de Energía de la UE, la tasa de fallos actual de los puntos de recarga públicos en Europa alcanza el 18%, mientras que la insuficiente compatibilidad de pago entre redes provoca que el 30% de los usuarios experimenten fallos de recarga.
Fanático de Asia, periodista part-time.








