El panorama político japonés dio un giro decisivo este viernes, cuando el Partido de la Innovación de Japón anunció que pondrá fin a las conversaciones con las principales fuerzas opositoras sobre una posible cooperación en la próxima votación parlamentaria para elegir al nuevo primer ministro. La decisión aumenta las probabilidades de que Sanae Takaichi, líder del gobernante Partido Liberal Democrático, se convierta en la primera mujer en dirigir el gobierno del país.
Fumitake Fujita, copresidente del partido con sede en Osaka, confirmó en conferencia de prensa que las negociaciones con el Partido Democrático Constitucional de Japón y el Partido Democrático para el Pueblo resultaron “muy difíciles” y que, en consecuencia, su formación dará prioridad a los contactos con el oficialismo. Según Fujita, el diálogo con el Partido Liberal Democrático avanzó de manera significativa durante las reuniones mantenidas desde el jueves, y ambas partes se preparan para cerrar un acuerdo formal de cooperación.
El Partido de la Innovación, también conocido como Nippon Ishin, ha manifestado que respaldará a Takaichi siempre que el gobierno se comprometa a incorporar algunas de sus principales demandas programáticas. Entre ellas se encuentra la reducción del número de escaños parlamentarios, una iniciativa que su líder, Hirofumi Yoshimura, considera clave para renovar la estructura política del país.
Yoshimura, quien además ejerce como gobernador de Osaka, advirtió que no formará una coalición con el Partido Liberal Democrático si no se alcanza antes de fin de año un acuerdo concreto sobre ese punto, al que definió como “una condición innegociable”. El dirigente defendió su propuesta de reducir en un diez por ciento los escaños de la Cámara Baja durante la sesión extraordinaria que comenzará la próxima semana, argumentando que una reforma de tal magnitud es necesaria para generar impulso político y abrir la puerta a transformaciones más amplias.
El gobernador de Osaka sostiene que un parlamento más reducido permitiría avanzar en dos grandes metas de su partido: la creación de una “segunda capital” nacional que respalde a Tokio en caso de emergencias y una reforma integral del sistema de seguridad social. Su postura, sin embargo, enfrenta resistencia dentro del propio oficialismo. El veterano legislador del Partido Liberal Democrático, Ichiro Aisawa, rechazó públicamente la idea de recortar escaños, calificándola de “inaceptable” por el riesgo de disminuir la representación de las zonas rurales.
El debate sobre el tamaño del Parlamento japonés ha sido históricamente espinoso, y la propuesta de Yoshimura vuelve a ponerlo en el centro de la escena justo cuando se define el equilibrio de poder en el país. En la Cámara Baja, compuesta por 465 escaños, el Partido Liberal Democrático cuenta con 196, seguido por el Partido Democrático Constitucional con 148, mientras que el Partido de la Innovación suma 35, el Partido Democrático para el Pueblo 27 y el Komeito 24.
Los legisladores del oficialismo y la oposición coincidieron este viernes en que la votación para elegir al sucesor del saliente Shigeru Ishiba se realizará el próximo martes, coincidiendo con la apertura de la sesión extraordinaria del Parlamento, que se extenderá hasta mediados de diciembre. Con la ruptura entre los partidos opositores, todo indica que Sanae Takaichi parte con ventaja para convertirse en la próxima primera ministra de Japón.









