Milagros Maylin y los Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de mayor edad

Milagros Maylin

Los Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad fueron adoptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas (resolución 46/91) el 16 de diciembre de 1991. En ese momento, se exhortó a los gobiernos a que incorporen estos principios en sus programas nacionales cuando fuera posible. Para conocer más sobre los contenidos de estos Principios, acudimos a la especialista Milagros Maylin, secretaria de Bienestar General de la Ciudad de Buenos Aires, quien resume a continuación, algunos puntos sobresalientes esta política destinada a proteger a quienes transitan la segunda mitad de la vida. 

Según comenta Milagros Maylin, para hablar de los Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad debemos considerar que existen 5 vectores principales sobre los que estos se encuentran basados: Independencia, Participación, Cuidados, Autorrealización y Dignidad. 

¿A qué se refieren los principios relativos a Autorrealización?

De alguna manera, los principios, que fueron declarados hace 32 años se adelantaban a los tiempos que corren actualmente. Esto porque el envejecimiento de la población mundial se está convirtiendo en una de las transformaciones sociales más importantes del siglo XXI, con implicancias para los mercados laborales y financieros, la demanda de bienes y servicios, como la vivienda, la salud, el transporte y la protección social, así como estructuras familiares y lazos intergeneracionales. Ya en ese momento la ONU abogaba para que los gobiernos, las empresas y todas las instituciones sociales protegieran la autosuficiencia de las personas mayores, de modo que puedan transitar la segunda mitad de la vida continuando su propio proyecto, realizando sus deseos y cumpliendo sus anhelos más personales. Por eso, los principios de Autorrealización buscan que las personas mayores: 

  • Puedan aprovechar las oportunidades para desarrollar plenamente su potencial;
  • Tengan acceso a los recursos educativos, culturales, espirituales y recreativos de la sociedad.

Milagros Maylin

Sobre  el apartado Cuidados, Milagros Maylin, ​​Lic. en Ciencias de la Comunicación (Universidad Austral) y Magíster en Administración de Empresas (IAE Business School),  experta del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en adultos mayores, explica que se trata en la piedra basamental de los mencionados Principios, porque reflejan la protección que como sociedades les debemos a quienes han aportado durante años, con trabajo y obras de vida, al desarrollo de la comunidad. De allí que sean, para ella, el eje sobre el cual se apoyan el resto de los Principios de la ONU sobre adultos mayores. Sobre esta cuestión, la entrevistada destaca que las personas mayores deberán:

  • Poder disfrutar de los cuidados y la protección de la familia y la comunidad de conformidad con el sistema de valores culturales de cada sociedad;
  • Tener acceso a servicios de atención de salud que les ayuden a mantener o recuperar un nivel óptimo de bienestar físico, mental y emocional, así como a prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad;
  • Tener acceso a servicios sociales y jurídicos que les aseguren mayores niveles de autonomía, protección y cuidado;
  • Tener acceso a medios apropiados de atención institucional que les proporcionen protección, rehabilitación y estímulo social y mental en un entorno humano y seguro;
  • Poder disfrutar de sus derechos humanos y libertades fundamentales cuando residan en hogares o instituciones donde se les brinden cuidados o tratamiento, con pleno respeto de su dignidad, creencias, necesidades e intimidad, así como de su derecho a adoptar decisiones sobre su cuidado y sobre la calidad de su vida.

En un momento en el cual los adultos mayores representan un segmento cada vez más dinámico, ¿cómo podés describir el apartado Independencia?

En el contexto de un mundo cada vez más complejo, hablar de Independencia fue realmente un hecho que transformó la visión sobre las personas que transitan la segunda mitad de la vida. En otras épocas, se esperaba que aquellos en edad de jubilarse requieran cada vez menos servicios, y por ende, menos atención de los Estados, los gobiernos, las entidades privadas y otros actores sociales. Pero los especialistas que intervinieron en la confección de los Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad avanzada demostraron tener una visión a futuro de la coyuntura que se venía, y que hoy se ha consolidado, en la que las personas de más de 60 años son más autónomas que antes y buscan sostener sus hábitos, sus gustos y preferencias, al mismo tiempo que inician nuevos proyectos. Pensemos, que, solo en América Latina, un porcentaje cada vez más relevante de personas continúa ligado al mercado laboral a pesar de haber superado el límite establecido de la edad de jubilación. Esto se ve reflejado en la declaración sobre Independencia, que indican que las personas mayores deben:

  • Tener acceso a alimentación, agua, vivienda, vestimenta y atención de salud adecuados, mediante ingresos, apoyo de sus familias y de la comunidad y su propia autosuficiencia;
  • Tener la oportunidad de trabajar o de tener acceso a otras posibilidades de obtener ingresos;
  • Poder participar en la determinación de cuándo y en qué medida dejarán de desempeñar actividades laborales;
  • Tener acceso a programas educativos y de formación adecuados;
  • Tener la posibilidad de vivir en entornos seguros y adaptables a sus preferencias personales y a sus capacidades en continuo cambio;
  • Poder residir en su propio domicilio por tanto tiempo como sea posible.

Milagros Maylin y la vigencia en la segunda mitad de la vida

Sobre Participación, otros de los apartados que refleja en forma taxativa el dinamismo de las personas de edad avanzada en la actualidad, Milagros Maylin subraya que, hoy, después de años en los que los adultos mayores habían sido segregados de muchas actividades, por la visión que los vinculaba a la incapacidad o a la falta de vigor, el mejoramiento de los sistemas de salud, lo mismo que los avances tecnológicos y los cambios en la sociedad que están impactando en la vida de todos, se percibe una vuelta hacia los valores que ubican a los adultos mayores en el centro del funcionamiento de las comunidades, por su capacidad para relatar el pasado, su energía para vivir el presente, y su aporte para moldear el futuro. De allí que, respecto a Participación, los Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad determinan que estos deberán:

  • Permanecer integradas en la sociedad, participar activamente en la formulación y la aplicación de las políticas que afecten directamente a su bienestar y poder compartir sus conocimientos y habilidades con las generaciones más jóvenes;
  • Poder buscar y aprovechar oportunidades de prestar servicio a la comunidad y de trabajar como voluntarios en puestos apropiados a sus intereses y capacidades;
  • Poder formar movimientos o asociaciones de personas de edad avanzada.

Finalmente, sobre Dignidad, el más preciado de los valores humanos, Milagros Maylin, quien inició su actividad como funcionaria siendo Directora General de Tecnología para la Tercera Edad en el Ministerio de Desarrollo Humano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, destaca que se trata de corazón de todas las acciones que se llevan adelante para cuidar los intereses de las personas de más de 60 años, con la convicción que su calidad de vida en lo social, económico, intelectual, afectivo y espiritual, tiene que estar cada vez más y mejor atendida. Es por ello que adhiere con fervor a los Principios de la ONU que declaran que las personas de edad deberán:

  • Poder vivir con dignidad y seguridad y verse libres de explotaciones y de malos tratos físicos o mentales;
  • Recibir un trato digno, independientemente de la edad, sexo, raza o procedencia étnica, discapacidad u otras condiciones, y han de ser valoradas independientemente de su contribución económica.
+ posts

Colaboradora en ReporteAsia.