Kiatisuk Senamuang, conocido cariñosamente como «Zico» por sus fans, es una de las figuras más destacadas en la historia del fútbol tailandés. Nació el 11 de agosto de 1973 en la provincia de Khon Kaen y a lo largo de los años ha desarrollado una carrera de lo más exitosa tanto como jugador como así también en el papel de entrenador y ha llegado a influir no solo en su país sino también en el resto del sudeste asiático.
Apodado «Zico» en honor al legendario futbolista brasileño, Kiatisuk llegó a acumular 251 goles en 339 apariciones a nivel de clubes durante una carrera de 18 años de duración.
Además, llegó a vertir la camiseta de la selección tailandesa en 131 ocasiones y a anotar 70 goles, lo que lo convierte en el máximo goleador histórico de su país. Su legado como jugador incluye cuatro medallas de oro en los Juegos del Sudeste Asiático y títulos en la AFF Championship, además de su participación destacada en los Juegos Asiáticos.

La transición al banquillo
Tras retirarse en 2007, Kiatisuk inició su carrera como entrenador. Su primera experiencia fue con el club vietnamita Hoàng Anh Gia Lai, donde ya había estado anteriormente como jugador. En 2008, regresó a Tailandia para dirigir al Chula United, seguido por un exitoso paso por el Chonburi FC, donde ganó la Kor Royal Cup en 2009.
En 2013, asumió el mando de la selección sub-23 de Tailandia y el equipo logró una medalla de oro en los Juegos del Sudeste Asiático ese mismo año. Su éxito con los jóvenes lo llevó a conseguir el puesto de entrenador de la selección absoluta en 2014.
Una era dorada con la selección
Bajo su dirección, la selección tailandesa se consolidó como una potencia regional. En 2014, el exjugador llevó al equipo a ganar la AFF Championship al utilizar un plantel compuesto mayoritariamente por jóvenes jugadores provenientes de la sub-23. Tras este logro, Kiatisuk se convirtió en la única persona en ganar este torneo como jugador y como entrenador y en 2016 repitió la hazaña.
Durante las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA 2018, Tailandia avanzó a la fase final de clasificación bajo su dirección, una victoria muy importante para el país. A pesar de su éxito inicial, tras una serie de resultados adversos, Kiatisuk renunció en 2017.
Después de dejar la selección tailandesa, el exjugador tuvo un breve paso por el Port FC en la liga local antes de regresar a Vietnam en 2020 para dirigir nuevamente al Hoàng Anh Gia Lai. Su retorno fue recibido con entusiasmo, y bajo su liderazgo, el equipo alcanzó el primer lugar en la tabla de la V.League 1 en 2021 antes de que la pandemia de COVID-19 interrumpiera la temporada.

Su legado fuera del campo
Fuera del campo, Kiatisuk es conocido por tener una personalidad humilde y por su dedicación a la familia. Es padre de tres hijas, cuyos apodos son Perth, Proud y Pearl. Kiatisuk también es un devoto budista. Además, ha sido reconocido en múltiples ocasiones como entrenador del año por la ASEAN Football Federation.













