¿Cómo se gestó la primera clasificación de Hong Kong a un Mundial de Rugby?

Hong Kong rugby

Tras décadas de intentos fallidos, Hong Kong derrotó a Corea del Sur 70-22 en Incheon el 5 de julio de 2025, convirtiéndose en la segunda nación asiática en clasificar a un Mundial de Rugby. La hazaña corona 152 años de historia del rugby en el territorio, un deporte introducido por colonos británicos que hoy representa una mezcla única de herencia colonial y talento local.

El Hong Kong Stadium estalló en júbilo cuando los jugadores celebraron en territorio coreano, aunque la mayoría de los aficionados seguían el partido desde casa. La victoria no fue casual: Hong Kong arrasó en el Asia Rugby Championship 2025 con marca perfecta, derrotando a todos sus rivales, anotando 28 tries y terminando con una diferencia de puntos de +152. Más importante aún, aseguraron la clasificación directa al Mundial de Australia 2027, evitando el temido camino del repechaje que los había frustrado en múltiples ocasiones.

Del Imperio Británico a la élite mundial

La historia del rugby en Hong Kong es inseparable de su pasado colonial británico. El primer partido registrado se disputó en 1873, cuando marineros y oficiales británicos introdujeron el deporte en el territorio recién adquirido por el Imperio. Para la década de 1880, el rugby ya estaba organizado formalmente. El Hong Kong Football Club, establecido en 1886, se convirtió en el primer club civil de rugby y jugó su primer partido contra un «Garrison XV» ese mismo año.

Durante más de un siglo, el rugby fue esencialmente un deporte para expatriados. Los partidos se disputaban entre el Football Club, equipos del Ejército Británico, la Real Fuerza Aérea, la Marina Real y la Policía Real de Hong Kong. Los jugadores eran exclusivamente británicos: soldados, policías, marineros y comerciantes que recreaban en Asia el deporte de sus tierras natales. La primera secretaría de rugby en Hong Kong fue dirigida por Jock McGregor, un escocés que sentó las bases organizativas del deporte en el territorio.

Desde 1924 hasta 1949, equipos de Hong Kong jugaron partidos «interport» contra Shanghai, todos compuestos enteramente por expatriados británicos. Estos encuentros cesaron tras el establecimiento del gobierno comunista en China continental, marcando el fin de una era. En 1952 se estableció formalmente la Hong Kong Rugby Football Union, aprovechando la continuación del dominio británico y el flujo de inmigrantes y capital desde el continente.

El despertar asiático y la integración local

En 1968, Hong Kong fue una de las naciones fundadoras de la Asian Rugby Football Union, junto con Japón, Malasia, Singapur, Sri Lanka, Corea del Sur y Tailandia. Un año después, en 1969, Hong Kong ganó su primer partido oficial contra Japón por 24-22. Sin embargo, el rugby seguía siendo un deporte de élite colonial, ajeno a la mayoría de la población china local.

El punto de inflexión llegó en 1976 con la creación del Hong Kong Sevens. Ian Gow y Tokkie Smith, dos empresarios con visión, concibieron un torneo que transformaría a Hong Kong en la capital mundial del rugby sevens. Lo que comenzó como un evento de un día con 12 equipos y 3.000 espectadores frente al Hong Kong Football Club se convirtió en el torneo de rugby sevens más prestigioso del planeta, atrayendo a 120.000 espectadores y equipos de todo el mundo al Hong Kong Stadium.

Recién en la década de 1990 comenzaron esfuerzos extensos para integrar el juego con la comunidad china cantonesa local. El primer jugador chino local en destacarse fue «Rambo» Leung Yeung Kit, considerado uno de los mejores jugadores de Hong Kong durante su era. En 1994, Chan Fuk Ping se convirtió en el primer chino local oficialmente seleccionado para representar a Hong Kong a nivel internacional. Estos pioneros abrieron el camino para futuras generaciones de jugadores locales.

Décadas de frustraciones en busca del Mundial

Cuando Hong Kong se unió oficialmente al International Rugby Board en 1988, adquirió el derecho de competir en Copas del Mundo. Sin embargo, el sueño mundialista se convirtió en una fuente de frustraciones repetidas. Hong Kong participó en su primer torneo de clasificación en 1995, siendo sorteado con Tailandia y Singapur. Una derrota inicial ante Corea del Sur 28-17 selló su destino, aunque derrotaron a sus otros rivales.

Los años siguientes repitieron el patrón. En las clasificatorias para el Mundial 1999, Hong Kong quedó cuarto en su grupo tras perder contra Japón y sufrir una sorpresiva derrota ante Chinese Taipei. En 2003, otra derrota ante Chinese Taipei (20-15) los eliminó en la segunda ronda. Para el Mundial 2007, perdieron todos sus partidos en la ronda final. En 2011, aunque vencieron a Corea del Sur y Kazajistán, una derrota crucial ante Arabian Gulf los dejó fuera por puntos bonus.

Los acercamientos más dolorosos llegaron en años recientes. Hong Kong participó en torneos de clasificación final para los Mundiales 2019 y 2023, llegando tan cerca que podían sentir el sueño, solo para verlo escapar nuevamente. En el repechaje de 2015, cayeron 24-3 ante Uruguay. Cada derrota fortalecía la determinación pero también aumentaba la presión sobre un programa que necesitaba demostrar que podía competir en el escenario mundial.

El equipo que hizo historia: expatriados y locales unidos

El equipo que finalmente rompió la maldición en 2025 refleja la evolución del rugby en Hong Kong. Por razones históricas, gran parte del plantel titular sigue compuesto por miembros de la comunidad expatriada proveniente de naciones con tradición rugbística establecida. El capitán Joshua Hrstich lidera un grupo diverso que incluye jugadores como Matt Worley (fullback del Bedford Blues en Inglaterra), Alexander Post (hooker del Richmond), Nathan de Thierry (apertura de los Hunter Wildfires de Australia) y James Sawyer.

Sin embargo, la presencia de jugadores locales es cada vez más significativa. Salom Yiu Kam Shing, con 49 partidos internacionales para Hong Kong incluyendo participación en repechajes mundialistas y doble medallista de oro en los Juegos Asiáticos en sevens, ahora lidera varios programas clave de Hong Kong China Rugby que identifican, reclutan y desarrollan talento local. Su trayectoria simboliza el camino que muchos jugadores chinos locales están siguiendo en el rugby.

El programa de tiempo completo implementado en 2025 fue crucial para el éxito. Por primera vez, un grupo de jugadores centrales recibió contratos de tiempo completo, permitiéndoles dedicarse exclusivamente al rugby. La mayoría del plantel, sin embargo, continúa siendo parte de un modelo semi-profesional, equilibrando compromisos de club y representación junto con trabajo de tiempo completo y vida familiar. «Tenemos un grupo increíble y una cultura especial», declaró el capitán Hrstich. «Es un lugar al que realmente esperas venir por las mañanas. Por más duro que entrenemos, te levantas emocionado».

La influencia británica persiste

El vínculo con el rugby británico permanece evidente no solo en la composición del equipo sino también en el cuerpo técnico. Lewis Evans, ex capitán de Dragons RFC en Newport, Gales, ha sido fundamental en el éxito reciente, trabajando con el equipo desde 2021 y formando parte del cuerpo técnico para seis campeonatos asiáticos consecutivos. El entrenador en jefe Andrew Douglas ha construido un programa que combina la experiencia de jugadores expatriados con el talento emergente local.

La preparación para el campeonato clasificatorio incluyó campos de entrenamiento con los ACT Brumbies Academy en Canberra, Australia, enfrentamientos contra equipos de desarrollo japoneses con jugadores de la Japan Rugby League One, y una gira por Sudamérica. «Hay una mejora notable desde la última vez», señaló Hrstich sobre el campo en Canberra. «Nuestros jugadores son más grandes, más rápidos, más fuertes. Estamos mucho más adelantados, y eso es gracias a tener un programa de tiempo completo».

El legado del Hong Kong Sevens

El éxito en el formato de quince jugadores no puede entenderse sin el Hong Kong Sevens. El torneo, que celebró su 50º aniversario con el traslado al nuevo Kai Tak Stadium, no solo puso a Hong Kong en el mapa mundial del rugby sino que proporcionó la plataforma para desarrollar jugadores locales. Muchos de los jugadores del equipo clasificado al Mundial han representado a Hong Kong en sevens, aprovechando la exposición internacional que proporciona el formato abreviado.

El Hong Kong Sevens también consolidó la infraestructura del rugby en el territorio. La necesidad de organizar el torneo más prestigioso del mundo obligó a Hong Kong a desarrollar instalaciones de primer nivel, programas de entrenamiento profesionales y una cultura rugbística que penetró gradualmente en la población local. Para 1993, el Government Stadium fue expandido a 40.000 espectadores y renombrado Hong Kong Stadium, convirtiéndose en un ícono mundial del deporte.

Australia 2027: una oportunidad histórica

Hong Kong enfrentará el sorteo del Mundial en diciembre de 2025 con el estatus de debutante. Clasificados 23º en el ranking mundial de World Rugby, entran al torneo expandido a 24 equipos, con seis grupos de cuatro y una ronda de dieciseisavos de final por primera vez en la historia del Mundial. «No vamos a ganar la Copa del Mundo», admitió Evans con realismo, «pero mira lo que hizo Portugal en el último torneo. Queremos ser los favoritos del torneo».

El precedente de Portugal en Francia 2023 es inspirador para Hong Kong. Los portugueses llegaron como debutantes y se ganaron el corazón de los aficionados con su juego valiente y su espíritu combativo, aunque no avanzaron de fase de grupos. Hong Kong aspira a un impacto similar: demostrar que pertenecen al escenario mundial, competir dignamente contra potencias establecidas y, sobre todo, inspirar a la próxima generación de jugadores locales.

«Tener a nuestro equipo masculino en una Copa del Mundo aumentará aún más el perfil del deporte en Hong Kong», declaró Yiu Kam Shing. «En el torneo, Hong Kong China jugará contra los equipos más conocidos del mundo y las mayores estrellas, y creo que niños y niñas en todo Hong Kong verán estos partidos y se inspirarán para jugar».

De colonia británica a potencia asiática

La clasificación de Hong Kong al Mundial 2027 cierra un ciclo histórico. Desde aquel primer partido en 1873 entre marineros británicos hasta la victoria en Incheon 152 años después, el rugby en Hong Kong ha evolucionado de un pasatiempo colonial a un deporte que representa genuinamente al territorio. La mezcla de expatriados y locales en el equipo actual refleja la naturaleza cosmopolita de Hong Kong mismo: un lugar donde las tradiciones británicas se han fusionado con la identidad china para crear algo único.

Hong Kong se convierte en la undécima nación debutante desde el primer Mundial en 1987, y en la segunda asiática después de Japón en clasificar al torneo masculino. Para un territorio de apenas 7.5 millones de habitantes, competir contra gigantes como Nueva Zelanda, Sudáfrica, Inglaterra o Francia será un desafío monumental. Pero también será la culminación de más de un siglo de historia, décadas de fracasos dolorosos y, finalmente, el triunfo de un programa que nunca dejó de creer en su destino mundialista.

El Hong Kong que viajará a Australia en 2027 será muy diferente al que los británicos colonizaron en 1842. Pero en las tribunas del Mundial, cuando suene el himno y los jugadores de jersey rojo con el dragón de Hong Kong tomen el campo, resonarán ecos de esa historia colonial transformada en orgullo local. El rugby, después de todo, siempre fue más que un juego: fue el puente entre dos culturas que finalmente aprendieron a jugar juntas.

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Colaborador en ReporteAsia.