Shohei Ohtani (大谷 翔平, Ōtani Shōhei), nacido el 5 de julio de 1994 en Ōshū, Iwate, Japón, es actualmente considerado una de las figuras más talentosas y prometedoras del béisbol y no solo en su país natal sino a nivel internacional. Con una amplia carrera, desde sus inicios en Japón hasta su consagración en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), sin dudas Ohtani ha desafiado las convenciones del béisbol moderno.
Un jugador doble amenaza
El beisbolista japonés comenzó su carrera profesional en la Nippon Professional Baseball (NPB) con los Hokkaido Nippon-Ham Fighters en 2013. Se dice que es un jugador que ha desafiado las convenciones del deporte debido a que desde sus primeros años en la liga japonesa, Ohtani se destacó por su habilidad única de jugar en dos posiciones, algo muy raro en el béisbol profesional.
Como lanzador, su velocidad de bola alcanza los 165 km/h, registro que lo coloca entre los lanzadores más rápidos de Japón. Además, su poder con el bate lo ha llevado a ser visto como una amenaza constante en la ofensiva. En 2016, se convirtió en el primer jugador en la historia de la NPB en ganar el premio al Mejor Nueve tanto como lanzador como bateador designado.

Shohei Ohtani comenzó su brillante carrera profesional en la escuela secundaria Hanamaki Higashi, en la prefectura de Iwate, en el norte de Japón. Fue en esta etapa donde el joven demostró un talento excepcional al lanzar una bola rápida que alcanzó los 160 km/h, un hito impresionante para un lanzador de tan solo 18 años. Este lanzamiento fue realizado en el torneo nacional de béisbol japonés, el Summer Koshien, por lo que marcó el inicio de una impresionante carrera.
Así fue como en 2013, con solo 18 años, Ohtani debutó en la Nippon Professional Baseball (NPB) como jugador de dos posiciones, tanto lanzador como jardinero. En su primera temporada, terminó con un récord de 3-0 como lanzador y un promedio de bateo de .238. Su actuación fue suficiente para que fuera seleccionado para el Juego de Estrellas, a pesar de que su temporada aún estaba en desarrollo.
El año 2014 también fue un periodo excelente para la joven estrella. Como lanzador, Ohtani registró una impresionante efectividad de 2.61 y 179 ponches en 155.1 entradas, mientras que como bateador, conectó 10 jonrones y bateó .274. Su capacidad para sobresalir en ambos lados del juego atrajo la atención internacional, y su lanzamiento de una recta de 162 km/h (101 mph) en un juego se convirtió en un récord para un lanzador japonés.
En 2015 el jugador japonés registró un récord de 15-5 con una efectividad de 2.24 y 196 ponches. En el ámbito ofensivo, también mostró su poder con 5 jonrones, aunque su enfoque principal seguía siendo el montículo. Ese mismo año fue seleccionado para el Juego de Estrellas y ganó el premio Best Nine como el mejor lanzador de la Liga del Pacífico.
Algunos consideran que el clímax de su carrera en Japón llegó en 2016, cuando fue nombrado Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico. Ese año, Ohtani alcanzó un promedio de bateo de .322, con 22 jonrones y 67 carreras impulsadas, mientras que como lanzador, logró un récord de 10-4 con una impresionante efectividad de 1.86. Además, a lo largo de su carrera en Japón, Ohtani acumuló una serie de logros que lo establecieron como uno de los mejores jugadores de la historia de la NPB.

En 2017, Ohtani dio un salto al mundo del béisbol estadounidense al ingresar a la MLB luego de firmar con Los Angeles Angels. Alli demostró ser un jugador de primera categoría y en 2018, fue elegido Novato del Año de la Liga Americana, un reconocimiento a su impacto inmediato.
A pesar de este éxito, las lesiones interrumpieron su progreso durante las siguientes temporadas. No obstante, estos desafíos no impidieron que Ohtani siguiera destacándose y haciendo crecer su carrera. En 2021, logró lo que muchos pensaban imposible: fue nombrado MVP de la Liga Americana, un galardón que ganó por unanimidad. Este logro se repitió en 2023, lo que llevó a consolidar su imagen como la de uno de los jugadores más completos y dominantes de la MLB.
Aquel 2023 también fue un año muy importante para Ohtani fuera de la MLB. En el Clásico Mundial de Béisbol (WBC, por sus siglas en inglés), lideró a la selección de Japón hacia su tercer título y fue nombrado MVP del torneo. Fue en ese momento cuando Ohtani se convirtió en el primer jugador en la historia del WBC en ser seleccionado en dos divisiones (lanzador y bateador designado).
En diciembre del año pasado, Ohtani firmó un contrato histórico con Los Angeles Dodgers por diez años y 700 millones de dólares, el contrato más grande en la historia del deporte profesional. En su primer año con los Dodgers, Ohtani ganó su primer título de la Serie Mundial y obtuvo su tercer MVP unánime.













