Miguel Alberto Melhem: “El Bosco Verticale es el tipo de pulmón que las ciudades necesitan” 

Miguel Alberto Melhem

Comenta el especialista Miguel Alberto Melhem que el cambio de paradigma de la arquitectura es imprescindible y necesario. En este sentido, afirma que es imperioso incorporar la sostenibilidad en cada diseño arquitectónico. 

En este marco, destaca la importancia de tomar como ejemplo la construcción del Bosco Verticale (bosque vertical), una obra que tiene en su esencia el sentido de la sostenibilidad y el cuidado del ambiente. 

Como hacemos semanalmente analizaremos y describiremos en compañía de Miguel Alberto Melhem este pulmón vertical situado en la ciudad italiana de Milán

Concepto y diseño

El Bosco Verticale, diseñado por Stefano Boeri Architetti, se inauguró en octubre de 2014 como parte de un proyecto de reurbanización más amplio liderado por Hines Italia. El proyecto comprende dos edificios de gran altura, de 80 y 112 metros, que albergan un bosque vertical. Agrega Miguel Alberto Melhem que este concepto es revolucionario, entrelazando la naturaleza con estructuras urbanas, redefiniendo así el prototipo de rascacielos tradicional. 

Miguel Alberto Melhem

Además, indica Miguel Alberto Melhem que el diseño del Bosco Verticale es una respuesta a la necesidad de densificación urbana al mismo tiempo que aborda la pérdida de espacios verdes en las ciudades. 

En este marco, las torres albergan 480 árboles grandes y medianos, 300 árboles más pequeños, 11.000 plantas perennes y 5.000 arbustos. Esta vegetación no es meramente ornamental; forma la esencia del proyecto, creando una entidad viva y respirable en medio del concreto y el acero.

Impacto ambiental y sostenibilidad en esencia

Miguel Alberto Melhem no define esta obra como un diseño arquitectónico, sino que en realidad opta por tratarlo como un proyecto ecológico enclaustrado en el casco urbano de una de las ciudades más pobladas del mundo. 

Decimos que la sostenibilidad es la esencia de esta obra ya que la vegetación integrada en los edificios contribuye a la construcción de un microclima, produce humedad, absorbe CO2 y partículas de polvo, y produce oxígeno. Además, esta forestación vertical contribuye a la creación de un ecosistema urbano donde diversas especies de aves e insectos pueden anidar y prosperar, aumentando así la biodiversidad en la ciudad. 

Miguel Alberto Melhem

Agrega Melhem que la elección de las especies de plantas fue meticulosa, involucrando una extensa investigación y colaboración con botánicos y etólogos. Las plantas fueron pre-cultivadas bajo condiciones similares a las que enfrentarían en los balcones, asegurando su supervivencia y crecimiento. Otro detalle a tener en cuenta es que la diversidad de las plantas también significa que la apariencia de los edificios cambia con las estaciones, ya que los colores de las hojas se transforman.

Además, el Bosco Verticale aborda el efecto de isla de calor urbano, un problema común en las grandes ciudades donde la concentración de edificios y asfalto conduce a temperaturas más altas. La vegetación ayuda a moderar las temperaturas dentro de los edificios y el área circundante, reduciendo la necesidad de aire acondicionado en verano y calefacción en invierno.

La importancia de la planificación urbana con perspectiva sostenible

Asegura Miguel Alberto Melhem que el Bosco Verticale desafía los modelos tradicionales de desarrollo urbano. En un mundo donde la expansión urbana es una preocupación apremiante, estas torres presentan un modelo para aumentar la densidad urbana sin expandirse a áreas suburbanas. En este sentido, el proyecto demuestra que la vida urbana de alta densidad puede ser armoniosa con la naturaleza, ofreciendo un modelo para la vida urbana sostenible. 

Melhem

Además, las torres también representan un cambio en el pensamiento arquitectónico, donde la integración de la naturaleza viva en el diseño de edificios se convierte en un elemento clave. Este enfoque va más allá de la mera estética, ofreciendo beneficios funcionales como la purificación del aire, la reducción del ruido y la regulación térmica. El Bosco Verticale ha establecido un punto de referencia para arquitectos y urbanistas de todo el mundo, mostrando cómo los edificios pueden contribuir positivamente al medio ambiente.

Sin embargo, mantener un bosque vertical no está exento de desafíos. La gestión de la vegetación, incluido el riego, la poda y el reemplazo de plantas, requiere un programa de mantenimiento dedicado. El sistema de riego está diseñado para ser eficiente, utilizando aguas grises de los edificios para regar las plantas. El mantenimiento de un ecosistema tan complejo en un entorno vertical es un desafío logístico, pero también proporciona lecciones valiosas para proyectos futuros similares.

Un cambio de paradigma

El éxito del Bosco Verticale ha despertado interés a nivel mundial, inspirando proyectos similares en otras ciudades. Sirve como muestra de que la vida urbana puede también ser sostenible, demostrando que la conservación ambiental y el desarrollo urbano pueden coexistir. El proyecto fomenta una reevaluación de los espacios urbanos, promoviendo ciudades más verdes y sostenibles. 

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Frente a la necesidad de revisión de la actividad humana, en todas sus facetas, de cara a la conservación del ambiente, este tipo de diseños sirven para consolidar a la sostenibilidad como paradigma a seguir en esta nueva etapa de la urbanización, cierra Melhem.

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Periodista y apasionada del mundo asiático.

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