Tesla sigue enfrentando una dura batalla en China, el mayor mercado de vehículos eléctricos (EV) del mundo, donde su participación continúa en declive frente al ascenso de fabricantes locales. En febrero, la compañía estadounidense sufrió una caída de más del 50 % en sus ventas en el país asiático, en medio de un contexto de intensa competencia y guerra de precios.
La empresa entregó 30.688 unidades de sus modelos Model 3 y Model Y fabricados en Shanghái el mes pasado, lo que representa una disminución del 51,5 % en comparación con enero y un 49,2 % menos que en el mismo período del año anterior. Según datos de la Asociación China de Automóviles de Pasajeros (CPCA, por sus siglas en inglés), se trata de la cifra de ventas más baja desde julio de 2022, cuando se entregaron 28.217 vehículos.
Si bien las ventas generales de vehículos eléctricos en China también se redujeron un 3 % intermensual en febrero, con un total de 720.000 unidades entregadas, la caída de Tesla fue significativamente más pronunciada.
«Los fabricantes chinos han estado presionando a Tesla con el lanzamiento de nuevos modelos», explicó Eric Han, gerente senior de la consultora Suolei en Shanghái. «Además, las marcas locales han implementado agresivos descuentos para hacer sus vehículos más atractivos para los consumidores».
Los rivales chinos ganan terreno
Entre los fabricantes chinos que están erosionando la participación de Tesla en el mercado se encuentra BYD, el mayor productor de vehículos eléctricos del mundo, que vendió 322.846 unidades en febrero, lo que representa un aumento del 7,4 % respecto a enero y del 164 % interanual.
Otra compañía que ha experimentado un crecimiento vertiginoso es Xpeng, que entregó 30.453 vehículos en febrero, un 0,3 % más que el mes anterior, pero un asombroso 570 % más que hace un año.
Además, Xiaomi, conocida por su dominio en el sector de los teléfonos inteligentes, ha logrado irrumpir con fuerza en el mercado de los EV con su modelo SU7. Desde su lanzamiento en marzo del año pasado, el SU7 ha competido directamente con el Model 3 de Tesla, superándolo en ventas en varias ocasiones. En diciembre, Xiaomi vendió 25.815 unidades del SU7, frente a las 21.046 del Model 3. En enero, la diferencia fue aún mayor: 22.897 unidades frente a solo 8.009 del modelo de Tesla.
Factores detrás de la caída de Tesla
El declive de Tesla en China es parte de una tendencia más amplia que también se observa en otros mercados como Europa y Australia, donde la empresa ha enfrentado una desaceleración en sus ventas. Uno de los factores que ha afectado a la firma de Elon Musk es la creciente preocupación de los consumidores por sus polémicas declaraciones y posicionamientos políticos, lo que podría estar afectando la percepción de la marca.
A nivel local, Tesla enfrenta otro obstáculo clave: la guerra de precios. En 2023, un récord de 227 modelos (incluyendo vehículos eléctricos y de combustión interna) vieron reducidos sus precios en China, en comparación con los 148 modelos de 2022. Esta tendencia ha continuado en 2024, en un intento de las compañías por atraer más clientes y defender su cuota de mercado.
Para mitigar la caída en las ventas, Tesla ha implementado incentivos para sus clientes en China, como un subsidio de 8.000 yuanes (unos 1.100 dólares) en la compra de un Model 3 que puede usarse para seguros, y un préstamo sin intereses por cinco años, lo que equivale a un ahorro de 20.000 yuanes. Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para revertir la tendencia negativa.
El dilema de la sobreproducción
El mercado chino de vehículos eléctricos se enfrenta a un problema creciente de exceso de capacidad de producción. Según Goldman Sachs, solo la mitad de las fábricas de producción de EV en China están operando a plena capacidad, debido a la agresiva expansión de las compañías automotrices en los últimos años. A pesar de la alta demanda, la construcción masiva de nuevas plantas ha llevado a una oferta que supera la demanda en algunos segmentos.
Este exceso de producción está intensificando la competencia y obligando a los fabricantes a reducir aún más sus precios, lo que podría afectar la rentabilidad de las empresas del sector en el mediano plazo.
Tesla, de líder a competidor más
Desde que Tesla inauguró su Gigafactory 3 en Shanghái en 2020, la compañía ha sido un jugador clave en el mercado chino de vehículos eléctricos de alta gama. En su primer año, entregó más de 180.000 unidades en el país, representando el 16 % de las ventas totales de EV. Sin embargo, su participación de mercado ha ido disminuyendo progresivamente: en 2023, entregó 657.000 unidades, pero su cuota de mercado se redujo al 6 %.
El crecimiento exponencial de los fabricantes locales, sumado a la guerra de precios y los cambios en las preferencias de los consumidores chinos, ha debilitado la posición de Tesla en el país. A menos que la empresa de Musk logre una estrategia efectiva para competir con las marcas chinas en precio, innovación y servicios, su participación en el mayor mercado de vehículos eléctricos del mundo podría seguir disminuyendo en los próximos meses.












