El economista analiza la dinámica reciente del mercado de pesos y concluye que la paridad de tasas y la inflación aún elevada limitan los recortes en el corto plazo.
La tensión entre la inyección de liquidez del Banco Central y la absorción de pesos por parte del Tesoro está en el centro del análisis publicado por Maximiliano Gutiérrez para el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, donde evalúa si existe margen real para una reducción de tasas en el corto plazo. La conclusión es clara: las condiciones actuales dejan poco espacio para recortes adicionales en el horizonte inmediato.

Liquidez del sistema: un equilibrio frágil
Uno de los ejes del trabajo es la dinámica de liquidez que caracteriza al mercado de pesos. Cuando el Tesoro logra rollovers superiores al 100% en sus licitaciones, retira pesos de la economía y genera presión alcista sobre las tasas cortas. En sentido contrario, las compras de divisas realizadas por el Banco Central tienden a reinyectar liquidez al sistema, compensando parcialmente ese efecto.
Esta interacción pendular entre ambos organismos explica buena parte de la volatilidad observada en las últimas semanas, y configura un escenario donde las tasas responden tanto a decisiones de política como a factores técnicos del mercado.
La curva en pesos y la compresión post-enero
El informe traza con precisión la evolución reciente de la curva en pesos. Tras los picos registrados en enero, las tasas experimentaron una compresión de más de 500 puntos básicos, y el tramo corto retornó a valores similares a los de diciembre.
El resultado es una curva que se aplanó en torno al 33-35% anual, reflejando una normalización parcial luego de un período de tensión. Sin embargo, Gutiérrez advierte que esta estabilización no debe interpretarse como una señal de holgura: el nivel sigue siendo elevado en términos históricos y las presiones de fondo no desaparecieron.

Los límites estructurales para un recorte
El análisis identifica tres factores que restringen el margen para bajar tasas:
- El primero es la paridad de tasas, que articula la tasa internacional, las expectativas de depreciación del peso y el nivel de riesgo país.
- El segundo es una inflación que, si bien muestra una tendencia descendente, permanece en valores que condicionan cualquier decisión de política monetaria expansiva.
- El tercero es la fragilidad del contexto externo, que eleva el costo de cualquier señal que el mercado interprete como prematura o inconsistente con los fundamentos macroeconómicos.
En conjunto, estos elementos configuran un escenario en el que la cautela predomina sobre el activismo monetario. Según Gutiérrez, el camino hacia tasas más bajas existe, pero depende de consolidar avances en desinflación y de una reducción sostenida del riesgo soberano antes de dar pasos adicionales.
El análisis completo está disponible en Novedades Económicas de IERAL: https://novedadeseconomicas.ieral.org/hay-espacio-para-una-reduccion-de-tasas-a-corto-plazo/













