El líder norcoreano Kim Jong-un supervisó este martes ejercicios tácticos combinados de operaciones especiales, subrayando que la preparación para la guerra constituye la tarea más crucial de las Fuerzas Armadas del país. Así lo informó la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA), que también divulgó imágenes del evento en las que se observa a soldados norcoreanos operando drones con trajes de camuflaje.
Durante la jornada, que incluyó además una demostración de tiro conjunto de subunidades de tanques, Kim reafirmó que el “frente antiimperialista” es la principal prioridad de las fuerzas revolucionarias norcoreanas, en una clara alusión a su alineamiento con Rusia en el conflicto de Ucrania.
“El frente antiimperialista es el más importante de todos, y prepararse a fondo para la guerra es la tarea más urgente”, declaró Kim, según recogió la agencia estatal. Sus palabras parecen apuntar a justificar el despliegue de tropas norcoreanas en apoyo a Moscú, un movimiento que ya ha generado preocupación internacional.
El mes pasado, Corea del Norte admitió por primera vez la presencia de sus tropas en territorio ruso. La declaración fue reforzada la semana pasada por el propio Kim durante una visita a la embajada de Rusia en Pyongyang, donde calificó la participación militar norcoreana en la guerra como un acto «justificable» amparado en un tratado de defensa mutua con el Kremlin.
La inteligencia surcoreana había informado anteriormente sobre la detección de señales que indicaban que soldados norcoreanos en Rusia estaban recibiendo entrenamiento en operaciones con drones, en colaboración con instructores militares rusos. Las imágenes difundidas ahora por la KCNA parecen confirmar ese tipo de entrenamiento, en el contexto de una creciente cooperación militar entre ambos países.
El ejercicio conjunto y las declaraciones de Kim refuerzan una narrativa de confrontación, mientras Pyongyang estrecha lazos estratégicos con Moscú en un escenario regional cada vez más tenso. La participación directa de tropas norcoreanas en un conflicto internacional representa un giro inédito que eleva el riesgo de escalada en la península y complica aún más el entorno diplomático en Asia-Pacífico.









