Trump suaviza impacto de aranceles al sector automotriz para facilitar reubicación de cadenas de suministro

Trump Mineápolis

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes un alivio temporal a su reciente política arancelaria del 25 por ciento sobre el sector automotriz, permitiendo que fabricantes nacionales y extranjeros que ensamblan vehículos en Estados Unidos accedan a reembolsos parciales. La medida, que coincide con el centésimo día de su segundo mandato no consecutivo, busca dar margen a la industria para trasladar sus cadenas de suministro al país.

Durante un acto con miles de simpatizantes en un colegio comunitario al norte de Detroit, Trump explicó que la intención sigue siendo que todas las autopartes se fabriquen en suelo estadounidense, pero reconoció que las compañías necesitan tiempo para hacer esa transición. “No quiero que traigan piezas de todo el mundo. Quiero que las hagan aquí, pero les di un poco de tiempo”, declaró.

Según lo anunciado por funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Comercio, durante el primer año de vigencia de los aranceles, los fabricantes podrán compensar el 15 por ciento del precio sugerido de venta de cada automóvil producido en Estados Unidos. En el segundo año, la compensación bajará al 10 por ciento. Esto se traduce en un reembolso de hasta el 3,75 por ciento del valor del vehículo en el primer año y hasta el 2,5 por ciento en el segundo, tras lo cual el beneficio dejará de aplicarse.

Además, Trump aseguró que los vehículos que se ensamblen con al menos un 85 por ciento de contenido nacional o compatible con el acuerdo comercial entre EE.UU., Canadá y México estarán exentos de aranceles en el primer año. También se aseguró que los fabricantes solo enfrentarán un arancel —el más alto aplicable a sus productos— sin ser afectados por otros gravámenes nuevos, como los que rigen sobre acero y aluminio importados.

El alivio llega justo antes de que entren en vigor nuevos aranceles sobre motores, transmisiones y otras piezas clave, y tras la imposición, a principios de abril, de un arancel adicional del 25 por ciento sobre vehículos producidos fuera de EE.UU., elevando la tasa total al 27,5 por ciento. Esta medida ha afectado a fabricantes japoneses, alemanes, surcoreanos y estadounidenses por igual.

El sector automotriz, incluyendo gigantes como Ford y General Motors, recibió positivamente la flexibilización, aunque los aranceles de fondo se mantendrán. Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó que EE.UU. está cerca de cerrar un acuerdo arancelario con India, y que otros socios clave, como Japón y Corea del Sur, también están mostrando disposición a negociar.

En ese marco, el jefe negociador japonés, Ryosei Akazawa, llegará a Washington este miércoles para sostener conversaciones con Bessent, con los sectores automotriz y agrícola como puntos centrales de la agenda.

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