El personal de enfermería ha recibido la autorización para ampliar su participación en las salas de urgencias de los principales hospitales de Corea del Sur y lograr hacer frente a la escasez de personal médico. Esto sucede a medida que la huelga masiva de más de 11.000 doctores en prácticas, ha entrado en su 18º día y causado trastornos en los servicios de atención sanitaria.
Alrededor del 92 por ciento de los 13.000 doctores en prácticas abandonaron sus lugares de trabajo en una prolongada protesta contra el plan gubernamental de aumentar el cupo de la matrícula en las facultades de medicina a 2.000 plazas el próximo año.
Para compensar la escasez de personal médico, se abrieron al público las unidades de emergencia de los hospitales militares y las autoridades sanitarias comenzaron a permitir que los enfermeros de los hospitales principales realicen reanimación cardiopulmonar (RCP) y administren medicamentos a los pacientes de emergencia.
El ministerio lanzó un programa piloto, a fines del mes pasado, que permite a los enfermeros asumir responsabilidades específicas que desempeñan los médicos en una capacidad restringida.
El impacto y consecuencias de la huelga en los hospitales locales
Los hospitales locales han experimentado cancelaciones y retrasos en cirugías y tratamientos médicos de emergencia, mientras los doctores internos y residentes continúan su huelga, a pesar del llamamiento del Gobierno para que regresaran al trabajo.
Las autoridades sanitarias también iniciaron procedimientos jurídicos para sancionar a los doctores internos y residentes que desafíen la orden gubernamental, advirtiendo que sus licencias podrían ser suspendidas durante al menos tres meses. Recientemente, la policía interrogó a los líderes de la Asociación Médica de Corea del Sur, un importante grupo de presión de doctores veteranos, por cargos de violación de la ley médica y obstrucción a la justicia.
El Gobierno ha estado tratando de aumentar el número de doctores como una forma de resolver su escasez en las zonas rurales y en campos médicos esenciales, como pediatría y neurocirugía, y también debido a la sociedad superenvejecida del país. Sin embargo, los doctores dicen que los aumentos del cupo socavarán la calidad de la educación médica y otros servicios y darán, como resultado, costos médicos más altos para los pacientes. Además han pedido medidas ára antender asuntos pendientes hace tiempo para los profesionales de la salud, como la remuneración insuficiente de los especialistas y mejorar la protección legal de los doctores contra las demandas excesivas por negligencia médica.













