El Complejo Hidroeléctrico El Chocón-Arroyito, considerado «la obra del siglo» cuando se inauguró en 1972, cambió formalmente de manos. El gobierno nacional preadjudicó el 19 de diciembre la concesión de la central más importante de la Patagonia a un consorcio liderado por MSU Green Energy (BML Inversora), por USD 235,67 millones, en el marco de un proceso de privatización que recaudó más de USD 706 millones por cuatro represas del Comahue.
Los contratos de concesión y transferencia fueron firmados hoy, 22 de diciembre de 2025, en Cipolletti, Río Negro, con la participación de autoridades nacionales y provinciales, además de represenantes de las empresas. El acuerdo marca un nuevo capítulo para la infraestructura hidroeléctrica que durante cinco décadas ha sido pilar del sistema eléctrico argentino, generando el 7% de la energía hidroeléctrica del país y aproximadamente el 2,5% de toda la electricidad nacional.
Los inicios de la «obra del siglo»
La historia del Chocón comenzó mucho antes de que se construyera su imponente presa de 86 metros de altura sobre el río Limay. Los primeros estudios datan de 1911, cuando el ministro de Obras Públicas Exequiel Ramos Mexía —a quien hoy honra el nombre del embalse— encargó al geólogo norteamericano Bailey Willis investigar el potencial energético del río.
Pero fue recién en 1967 cuando el proyecto se concretó. Ese año, el Estado Nacional creó mediante decreto la empresa Hidronor (Hidroeléctrica Norpatagónica S.A.), constituida en 51% por el Estado Nacional y 49% por las provincias de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires. Un año después, en 1968, comenzaron las obras.
La construcción transformó el desierto patagónico. Durante el período 1968-1972, Villa El Chocón —el pueblo construido especialmente para albergar a los trabajadores— superó los 5.000 habitantes, atrayendo personas de distintas provincias argentinas y países vecinos. Se levantó no solo una presa, sino una villa completa con escuela, hospital, viviendas, infraestructura deportiva y comercial.
El 19 de diciembre de 1972 entró en servicio comercial la primera turbina. Cada año sucesivo fue sumándose un nuevo generador hasta completar seis en 1977. El Chocón se convirtió en la central hidroeléctrica más grande de la Patagonia y una de las más importantes del país.
Para optimizar el recurso hídrico, entre 1975 y 1984 se construyó el dique compensador Arroyito, ubicado 25 kilómetros aguas abajo. Este dique cumple la función crucial de evitar las fluctuaciones diarias de caudal del río Limay originadas por la variación en la producción de energía.
Un gigante de proporciones históricas
Los números del complejo impresionan aún hoy. La presa tiene una longitud de coronamiento de 2.250 metros y utilizó 13 millones de metros cúbicos de materiales en su construcción. El embalse Exequiel Ramos Mexía que formó es el lago artificial más grande de Argentina creado por una represa, con 830 kilómetros cuadrados de superficie —equivalente a más de 116.000 canchas de fútbol— y un volumen de 20.600 hectómetros cúbicos de agua.
Con una capacidad instalada de 1.418 MW, la central genera en promedio 3.350 GWh al año. Su importancia no es solo energética: la presa cumple funciones de control de crecidas —un problema histórico desde la devastadora inundación de 1899— y regulación del caudal del río Limay para riego y otros usos.
Durante 25 años, desde su construcción hasta 1993, Hidronor gestionó el complejo como empresa estatal. Ese año, en el marco de las privatizaciones del gobierno de Carlos Menem, la concesión fue entregada por 30 años a Hidroeléctrica El Chocón S.A., inicialmente bajo control de la española Endesa.
En 2008, la italiana Enel adquirió la mayoría accionaria de Endesa y, con ella, el control del Chocón. En 2016, la empresa cambió formalmente su nombre a Enel Generación El Chocón S.A. El vencimiento de la concesión el 11 de agosto de 2023 abrió un complejo período de transición. La llegada del gobierno de Javier Milei aceleró el proceso. En agosto de 2024, mediante el decreto 718, se dispuso la sustanciación de un Concurso Público Nacional e Internacional para vender el paquete accionario de las cuatro hidroeléctricas: Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila.
Manuel Santos Uribelarrea: «El Chocón es el broche que consolida el portfolio energético de MSU»
MSU Green Energy: el nuevo operador
El consorcio liderado por MSU Green Energy presentó la mejor oferta para El Chocón-Arroyito: USD 235,67 millones para adquirir el 99% de las acciones de la sociedad concesionaria (BML Inversora conservará el 1% restante).
Pero la inversión no termina allí. Según informó MSU Green Energy, la propuesta contempla un compromiso adicional de USD 230 millones para renovación de infraestructura en los próximos años, llevando la inversión total a más de USD 465 millones.
«Estamos muy orgullosos del paso que acabamos de dar. Es un hito en la estrategia de crecimiento del Grupo MSU y nos posiciona entre los principales generadores de energía renovable del país. Con este tipo de inversiones, reafirmamos nuestro compromiso con el desarrollo de la Argentina a largo plazo», afirmó Manuel Santos Uribelarrea, fundador y CEO de MSU Green Energy.
En el Energy Day, Uribelarrea describió a El Chocón como «el broche que consolida el portfolio energético de MSU», destacando que el grupo —con profundas raíces en el sector agropecuario— comenzó a apostar por energía en 2016 y dio un salto estratégico en 2022 con la creación de MSU Green Energy, enfocada en renovables.
El ejecutivo también reveló datos sobre el impacto de la estabilidad macroeconómica en la viabilidad de la inversión. La reducción del riesgo país observada en el período post-electoral tuvo «un efecto concreto y dramático»: el costo de financiamiento para MSU «se redujo un 30%». «Ese 30% que se redujo el costo de financiamiento es mayor capacidad de pago que tuvimos en las ofertas que hicimos. Es directamente proporcional», explicó Uribelarrea.
El 19 de diciembre, mediante la Resolución 2059/2025, el Ministerio de Economía aprobó la preadjudicación del 100% del capital accionario de las cuatro sociedades.
Hoy, 22 de diciembre de 2025, se formalizó la firma de los contratos de concesión y transferencia de acciones en un acto realizado en Cipolletti, Río Negro. La ceremonia contó con la participación de María del Carmen Tettamanti, secretaria de Energía de la Nación; Damián Sanfilippo, subsecretario de Energía Eléctrica; y los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro), junto con representantes de las empresas adjudicatarias.
Según comunicó el gobierno nacional, «con la formalización de los contratos, comienza la etapa de transición operativa hacia los nuevos concesionarios, quienes deberán cumplir con los compromisos de inversión, mantenimiento y modernización establecidos, asegurando la continuidad y mejora del servicio hidroeléctrico». Los contratos entrarán en vigencia una vez publicada la resolución de adjudicación definitiva en el Boletín Oficial.
Una obra que define una época
El Chocón representa más que megavatios y metros cúbicos de agua. Es símbolo de la capacidad argentina de concretar obras de infraestructura de escala continental.
Con más de 50 años de operación continua, el complejo enfrenta ahora su tercera etapa: después de la gestión estatal fundacional y tres décadas de operación privada bajo control europeo, vuelve a manos argentinas bajo MSU Green Energy.
Los desafíos son múltiples: mantener la operación eficiente, modernizar infraestructura envejecida, garantizar inversiones sostenidas y continuar siendo ese pilar energético que el país necesita. La historia del Chocón, que comenzó con estudios en 1911 y se materializó en «la obra del siglo», continúa escribiéndose.
Periodista especializado en tecnología, energía e infraestructura.












