La japonesa Mitsubishi Corporation y la estatal chilena CODELCO han formalizado un acuerdo que promete generar al menos US$ 5.000 millones en valor adicional y revolucionar la forma en que se extrae cobre en el país. El Plan Minero Conjunto entre las minas Los Bronces y Andina representa la materialización de décadas de conversaciones y establece un nuevo paradigma de colaboración público-privada en el sector.
El acuerdo definitivo, anunciado en septiembre de 2025, une las operaciones de dos de las minas de cobre más importantes de Chile: Los Bronces, operada por Anglo American Sur S.A. (donde Mitsubishi tiene una participación del 20,4%), y Andina, propiedad de CODELCO. Ambos yacimientos, ubicados en la cordillera de los Andes entre las regiones Metropolitana y de Valparaíso, han sido vecinos durante décadas, pero ahora trabajarán como una sola unidad productiva.
Una alianza forjada en el tiempo
La relación entre las empresas japonesas y la minería chilena no es reciente. Mitsubishi Corporation consolidó su presencia en Chile en 2011, cuando adquirió el 24,5% de Anglo American Sur por US$ 5.390 millones, estableciendo a Chile como su segundo mayor destino de inversiones después de Australia. Esta transacción le dio acceso directo a algunos de los yacimientos cupríferos más ricos del mundo, incluyendo las minas Los Bronces y El Soldado, además de la fundición Chagres.
La conexión con CODELCO se profundizó en 2012, cuando la cuprífera estatal formó un Joint Venture con otra empresa japonesa, Mitsui & Co., para adquirir el 29,5% de Anglo American Sur. Este acuerdo, valorado en US$ 1.863 millones, no solo estableció una participación indirecta de CODELCO en Los Bronces, sino que también creó las bases para la colaboración estratégica que ahora se materializa en el plan conjunto.
«Para CODELCO, y para Chile, es un privilegio contar con un aliado estratégico como las empresas japonesas, que han demostrado ser socios leales, comprometidos y transparentes», declaró en su momento Thomas Keller, entonces presidente ejecutivo de CODELCO, palabras que cobran especial relevancia con este nuevo acuerdo.
Los números detrás del megaproyecto
El Plan Minero Conjunto promete cifras impresionantes. A partir de 2030, cuando está previsto el inicio de operaciones, el proyecto generará 120.000 toneladas adicionales de cobre anualmente durante 21 años. Esto representa un incremento del 34% sobre la producción combinada actual de ambas minas, que en 2024 alcanzó las 354.000 toneladas.
Para poner estas cifras en perspectiva, la producción adicional equivale aproximadamente al 9% de la producción total de CODELCO en 2024, que alcanzó 1.328.425 toneladas de cobre propio. Los beneficios económicos se repartirán equitativamente entre CODELCO y Anglo American Sur, lo que significa que Mitsubishi, con su participación del 20,4% en AAS, tendrá acceso a aproximadamente 12.000 toneladas anuales adicionales.
El proyecto no solo promete aumentar la producción, sino también reducir costos operacionales en aproximadamente 15% por tonelada, gracias a la optimización de la capacidad de procesamiento existente y las sinergias entre ambas operaciones. Esto se logrará con una inversión de capital incremental mínima, un factor crucial en un momento en que la industria minera busca maximizar el retorno de sus activos existentes.
Un modelo de colaboración innovador
Lo que hace único a este acuerdo es su estructura operativa. En lugar de una simple adquisición o fusión, las empresas crearán una nueva compañía operadora de propiedad y control conjunto, donde tanto CODELCO como Anglo American Sur mantendrán participaciones del 50%. Esta entidad se encargará de coordinar la ejecución del plan minero y optimizar la capacidad de procesamiento entre ambas operaciones.
«Representa un cambio en el paradigma de cómo se hace minería, una minería que puede llevarse a cabo de forma colaborativa», explicó Máximo Pacheco, presidente del directorio de CODELCO, durante una reunión con el presidente Gabriel Boric y el CEO de Anglo American, Duncan Wanblad. «Sin grandes inversiones, los geólogos coinciden en la forma óptima de extraer el mineral: ya no por separado de cada depósito, sino tratando estos dos depósitos como uno solo».
Esta aproximación refleja una tendencia creciente en la industria minera global, donde las empresas buscan maximizar el valor de sus activos existentes en lugar de desarrollar nuevos yacimientos, que requieren inversiones masivas y enfrentan crecientes desafíos ambientales y regulatorios.
El contexto de la transición energética
El timing del acuerdo no es casualidad. La demanda global de cobre está experimentando un crecimiento sin precedentes, impulsada por la transición energética mundial hacia tecnologías limpias. Los vehículos eléctricos, las redes de energía renovable y los sistemas de almacenamiento de energía requieren cantidades masivas del metal rojo, y las proyecciones indican que la demanda podría duplicarse en las próximas dos décadas.
Duncan Wanblad, CEO de Anglo American, ha sido particularmente vocal sobre esta realidad: «El mundo va a necesitar 80 minas del tamaño de Los Bronces de aquí al 2040» para satisfacer la demanda de cobre requerida para la descarbonización global. Esta perspectiva convierte a proyectos como el Plan Minero Conjunto en elementos estratégicos no solo para las empresas involucradas, sino para la estabilidad del suministro global de minerales críticos.
Chile, que posee las mayores reservas de cobre del mundo y es responsable de aproximadamente el 28% de la producción global, se posiciona como un actor clave en esta transición. La Estrategia Nacional de Minerales Críticos, lanzada en diciembre de 2024, busca optimizar los procesos de permisos en un 30% mientras fortalece la gobernanza ambiental y social, creando un marco favorable para proyectos como este.
Sin embargo, el camino hacia la implementación no está exento de desafíos. El proyecto debe superar complejos procesos de aprobación regulatoria y ambiental, que se estiman completar alrededor de 2030. En los últimos años, tanto Los Bronces como Andina han enfrentado cuestionamientos de grupos ambientalistas por el potencial impacto en el suministro de agua local y en un glaciar cercano.
Las empresas han comprometido cumplir con todos los estándares ambientales existentes y están trabajando en soluciones innovadoras para minimizar el impacto ecológico. Esto incluye tecnologías de reciclaje de agua y desalinización, que ya están siendo implementadas en otras operaciones de CODELCO.
El proyecto también debe navegar las complejidades de integrar dos operaciones mineras diferentes, cada una con sus propios sistemas, culturas corporativas y desafíos técnicos. Los estallidos de roca y otras dificultades geotécnicas han impactado proyectos similares en el pasado, recordando la importancia de una planificación técnica rigurosa.
Impacto en la industria nacional
Para Chile, el acuerdo representa mucho más que una simple transacción comercial. Con CODELCO registrando un EBITDA de US$ 5.439 millones en 2024 (un crecimiento del 30% respecto al año anterior) y aportando US$ 1.534 millones al Fisco, cualquier iniciativa que fortalezca la posición competitiva de la empresa estatal tiene implicaciones directas para las finanzas públicas.
El proyecto también consolida la posición de Chile como destino privilegiado para la inversión japonesa en el sector minero. Mitsubishi Corporation ha invertido aproximadamente US$ 6.000 millones en el país a través de inversiones, créditos y garantías en sectores que van desde la minería hasta la industria forestal, pesquera y automotriz.
La alianza se extiende más allá del cobre. En 2024, CODELCO, Toyota Chile y Mitsui Chile firmaron un memorándum de entendimiento para colaborar en el desarrollo de soluciones de movilidad sustentable en las faenas mineras, enfocándose en la electrificación y la reducción de la huella de carbono. Estas iniciativas complementarias demuestran una visión integral de sostenibilidad que va más allá de la simple extracción mineral.
Perspectivas globales y competencia
A nivel internacional, el acuerdo Los Bronces-Andina posiciona al distrito minero resultante entre los cinco mayores productores de cobre del mundo. Con una producción combinada proyectada de aproximadamente 474.000 toneladas anuales una vez implementado el plan conjunto, el distrito competirá directamente con megaproyectos como Escondida (también en Chile) y otras operaciones de clase mundial.
Esta escala tiene implicaciones geopolíticas importantes. En un mundo donde la seguridad del suministro de minerales críticos se ha convertido en una prioridad estratégica nacional, la alianza entre una empresa estatal chilena y corporaciones japonesas crea un eje de cooperación que trasciende las consideraciones puramente comerciales.
Mirando hacia el futuro
El Plan Minero Conjunto Los Bronces-Andina representa más que una alianza empresarial; es una declaración sobre el futuro de la minería. En lugar de la competencia tradicional entre empresas vecinas, el modelo propone colaboración, optimización y sustentabilidad como pilares del desarrollo minero del siglo XXI.
Para Rubén Alvarado, presidente ejecutivo de CODELCO, el acuerdo forma parte de una estrategia más amplia: «Las asociaciones público-privadas son parte relevante de nuestra estrategia de crecimiento, con miras a la mayor demanda de cobre global que se espera a fines de la década».
Mientras el mundo se prepara para una transformación energética sin precedentes, iniciativas como esta demuestran que la minería responsable y colaborativa no solo es posible, sino necesaria. El éxito del proyecto Los Bronces-Andina podría establecer un modelo replicable para otros distritos mineros en Chile y el mundo, donde la cooperación reemplaza a la competencia como motor del desarrollo sostenible.
Con la implementación prevista para 2030, queda por verse si esta alianza histórica cumplirá sus ambiciosas promesas. Sin embargo, lo que ya es claro es que ha establecido un nuevo estándar para la colaboración internacional en la minería del cobre, uniendo la experiencia técnica japonesa con los recursos naturales chilenos en la búsqueda de un futuro energético más limpio y sostenible.
Colaboradora en ReporteAsia.













