SoftBank Group Corp. anunció este martes que invertirá 2.000 millones de dólares en la golpeada fabricante estadounidense de semiconductores Intel Corp., en lo que representa un nuevo paso del conglomerado japonés para fortalecer su presencia en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.
El acuerdo establece que SoftBank adquirirá acciones ordinarias de Intel a un precio de 23 dólares por título. Con la capitalización bursátil de la compañía estadounidense rondando los 100.000 millones de dólares, la participación de SoftBank se traducirá en alrededor de un dos por ciento del total accionario.
El fundador y presidente de SoftBank, Masayoshi Son, destacó la importancia estratégica del movimiento al señalar que “los semiconductores son la base de todas las industrias”, subrayando su compromiso con la expansión de la manufactura avanzada y el fortalecimiento del suministro de chips en Estados Unidos. Por su parte, el director ejecutivo de Intel, Lip-Bu Tan, expresó satisfacción por la operación y señaló que la empresa se siente “muy complacida de profundizar la relación con SoftBank”.
La inversión se produce en un contexto en el que el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump analiza la posibilidad de adquirir una participación cercana al diez por ciento en Intel, según reveló Bloomberg News a comienzos de la semana. De concretarse, el Estado pasaría a convertirse en un actor relevante en el futuro de una de las compañías clave del sector de semiconductores.
La operación también se enmarca en la estrategia de SoftBank de consolidar su posición dentro de la infraestructura para la inteligencia artificial en Estados Unidos. En enero, el grupo japonés, junto con OpenAI y otros socios, anunció el lanzamiento del denominado Stargate Project, que prevé destinar al menos 500.000 millones de dólares en los próximos cuatro años al desarrollo de centros de datos, chips avanzados y otros elementos esenciales para el funcionamiento de los modelos de IA de última generación.
La inyección de capital en Intel podría ofrecer un respiro a la firma, que ha enfrentado dificultades en los últimos años ante la fuerte competencia de rivales como Nvidia y AMD, los cuales han sabido capitalizar el auge de la inteligencia artificial generativa y la demanda de procesadores de alto rendimiento.
Con este movimiento, SoftBank refuerza su papel como uno de los principales impulsores globales del ecosistema de inteligencia artificial, al tiempo que respalda a Intel en un momento en que la compañía busca reposicionarse en la carrera por la innovación tecnológica.













