Japón acuerda millonario paquete comercial con EE.UU. que incluye compra de alimentos, aviones e inversión estratégica

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Japón acordó esta semana con Estados Unidos un paquete comercial de gran envergadura que incluye la compra de productos agrícolas y alimentarios por 8.000 millones de dólares, además de aeronaves comerciales y equipos de defensa, según confirmó este miércoles la Casa Blanca. El acuerdo también contempla un compromiso sin precedentes de inversión japonesa en sectores estratégicos dentro del territorio estadounidense.

Tras varias rondas de negociaciones, el acuerdo fue sellado el martes, justo antes de que expirara la suspensión temporal impuesta por la administración Trump sobre aranceles específicos dirigidos a Japón. Como parte del entendimiento, Estados Unidos redujo drásticamente sus aranceles sobre automóviles y otros bienes japoneses, fijando una nueva tasa del 15 por ciento, por debajo del 27,5 por ciento implementado en abril.

Además de las importaciones agrícolas —entre ellas maíz, soja, fertilizantes y bioetanol—, Japón incrementará significativamente su adquisición de aviones comerciales fabricados por Boeing, incluyendo hasta 100 unidades, y comprará equipo militar estadounidense valorado en varios miles de millones de dólares anuales adicionales.

Sin embargo, el componente más destacado del acuerdo es el compromiso de inversión japonesa por 550.000 millones de dólares en Estados Unidos, enfocado en sectores considerados críticos por la administración Trump: semiconductores, farmacéuticos, infraestructura energética y minerales estratégicos. Según la Casa Blanca, esta cifra representa “la mayor promesa de inversión extranjera jamás obtenida por país alguno”.

En el plano agrícola, Japón también se comprometió a ampliar de manera sustancial sus importaciones de arroz estadounidense bajo el sistema de cuotas de “acceso mínimo” establecido por la Organización Mundial del Comercio. Actualmente, Japón importa cerca de 770.000 toneladas anuales de arroz libre de aranceles, de las cuales casi la mitad proviene de EE.UU. El nuevo acuerdo prevé un aumento inmediato del 75 por ciento en esas compras, aunque sin precisar los volúmenes concretos. La mayoría del arroz importado se destina a procesamiento y alimento animal, con solo una fracción utilizada para consumo directo.

Desde Tokio, funcionarios japoneses enfatizaron que el acuerdo no contempla la reducción de aranceles internos sobre productos agrícolas, un punto políticamente sensible dado el peso del sector arrocero en la base electoral del Partido Liberal Democrático. Aseguraron, además, que la expansión de las cuotas de arroz estadounidense no tendrá un impacto significativo en el mercado nacional.

La implementación del acuerdo será supervisada estrechamente por Washington. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que se evaluará trimestralmente el cumplimiento de Japón, y advirtió que, si el presidente no queda satisfecho, se reactivarán los aranceles del 25 por ciento tanto para vehículos como para otros productos.

Durante un acto en Washington, el presidente Donald Trump justificó la rebaja de los aranceles afirmando que Japón accedió, por primera vez, a abrir su economía a los negocios estadounidenses de forma más directa. Aunque calificó a los negociadores japoneses como “duros”, describió al país como “maravilloso”.

Según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el eje del acuerdo fue la inversión japonesa en la reactivación industrial de Estados Unidos. Inicialmente, Japón había ofrecido 400.000 millones de dólares, pero Trump logró que la cifra aumentara en 150.000 millones más, reafirmando la dimensión estratégica de la alianza económica entre ambos países.

 

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