El ministro de Economía y Finanzas de Corea del Sur, Koo Yun-cheol, instó este miércoles a las empresas petroquímicas del país a emprender una profunda reestructuración, subrayando que el Gobierno está dispuesto a cooperar con el sector privado para reactivar una industria actualmente en crisis.
Koo presidió una reunión ministerial en la que se debatieron medidas integrales para enfrentar la recesión prolongada que atraviesa el sector, causada por un exceso de oferta global, especialmente desde China y Oriente Medio.
“A pesar de las claras señales de alerta de un exceso de oferta mundial, la industria petroquímica nacional se aferró a épocas de auge pasadas e incluso amplió sus instalaciones, lo que generó serios desafíos”, afirmó el ministro.
Ese mismo día, el Gobierno firmó un acuerdo de reestructuración con diez de las principales compañías petroquímicas locales. Según el pacto, cada empresa deberá presentar antes de fin de año un plan detallado para reducir en hasta 3,7 millones de toneladas la capacidad de producción de sus centros de craqueo de nafta.
Koo instó a las compañías y a sus accionistas mayoritarios a elaborar planes de autorrescate de manera voluntaria y drástica, asegurando que el Ejecutivo respaldará los esfuerzos genuinos de reestructuración con medidas como desregulación, asistencia financiera e incentivos fiscales.
El funcionario pidió al sector tomar como ejemplo la reestructuración de la industria de la construcción naval surcoreana, que superó una crisis global mediante la venta de activos y la consolidación de negocios. “La petroquímica también puede lograr una recuperación drástica si sigue ese camino”, señaló.
Corea del Sur es uno de los mayores importadores de nafta, derivado del petróleo crudo utilizado para la producción de plásticos en automóviles, electrónicos y textiles. Sin embargo, la sobrecapacidad instalada en China y Oriente Medio, junto con la desaceleración de la demanda mundial, ha provocado un severo desequilibrio en la industria.
En medio de esta coyuntura, Yeochun NCC Co., empresa conjunta de los grupos Hanwha y DL, enfrentó recientemente una crisis de liquidez que obligó a sus accionistas a ofrecer apoyo financiero de emergencia, reflejando la urgencia de las medidas de reestructuración en el sector.







