El vuelo AI171 de Air India, con destino a Londres Gatwick, se estrelló apenas segundos después de despegar del aeropuerto internacional Sardar Vallabhbhai Patel en Ahmedabad. La aeronave, un Boeing 787-8 Dreamliner, transportaba a 242 personas: 232 pasajeros y 10 tripulantes. El saldo fue devastador: todos los ocupantes murieron, excepto uno.
Vishwash Kumar Ramesh, un ciudadano británico de origen indio, fue el único sobreviviente del accidente del Boeing de Air India. Su historia, marcada por el dolor, el desconcierto y el milagro, ha conmovido a millones. Aún sosteniendo su pase de abordar, caminó tambaleante desde los restos ardientes del avión hasta una ambulancia, mientras el caos reinaba a su alrededor. Las imágenes de Vishwash, difundidas en redes sociales y medios internacionales, muestran a un hombre visiblemente herido pero consciente, que logró escapar del infierno aéreo.
«Treinta segundos después del despegue, hubo un ruido muy fuerte y luego el avión cayó. Todo ocurrió tan rápido», declaró Vishwash desde el Hospital Civil de Asarwa, donde recibe atención médica por lesiones en el pecho, los ojos y los pies. A su lado, su hermano Ajay, con quien había viajado a la India, continúa desaparecido. «Cuando me desperté, había cuerpos por todas partes. Me asusté. Me levanté y corrí. Alguien me ayudó y me subió a una ambulancia», relató con la voz quebrada.
La tragedia ocurrió cerca del barrio residencial de Meghani Nagar, una zona densamente poblada de Ahmedabad. Según los informes preliminares, el avión colisionó con el muro perimetral del aeropuerto antes de impactar contra un edificio. Dado que se trataba de un vuelo internacional de larga distancia, la aeronave estaba completamente cargada de combustible, lo que exacerbó la intensidad del incendio.
Los servicios de emergencia llegaron al lugar en cuestión de minutos. Bomberos, policías, equipos médicos y rescatistas enfrentaron una escena caótica: restos calcinados del fuselaje, estructuras dañadas y un fuerte olor a combustible quemado. Las rutas de acceso fueron cerradas y el aeropuerto suspendió sus operaciones.
Tragedia en India: avión se estrella al despegar con 242 pasajeros a bordo
El ministro de Aviación Civil de India, Kinjarapu Ram Mohan Naidu, se dirigió rápidamente al sitio del desastre. «Estamos en máxima alerta. Se ha desplegado todo el personal necesario y se están tomando medidas coordinadas para rescatar y brindar atención a las víctimas. Es un día negro para nuestra aviación», declaró.
La Dirección General de Aviación Civil confirmó que el piloto alcanzó a emitir una llamada de emergencia (Mayday) antes de que se perdiera el contacto con la torre de control. La señal de vuelo se desvaneció menos de un minuto después del despegue, cuando el avión apenas alcanzaba los 625 pies de altitud. De acuerdo con datos del portal FlightRadar24, la nave descendió bruscamente a una velocidad vertical de -475 pies por minuto.
Las tareas de rescate se extendieron durante toda la jornada. Equipos especializados trabajaron en la identificación de las víctimas y en la recolección de pruebas, incluyendo la caja negra, clave para esclarecer las causas del accidente. Las hipótesis preliminares incluyen una posible falla técnica o un error de mantenimiento, aunque ninguna ha sido confirmada oficialmente.
Entre las víctimas se encontraba el ex ministro jefe de Gujarat, Vijay Rupani, cuya muerte fue confirmada horas después del siniestro. También se ha reportado el fallecimiento de una enfermera originaria de Kerala que había conseguido recientemente un trabajo en el Reino Unido y pensaba reunirse con su familia en Londres.
Algunos pasajeros evitaron el trágico destino por cuestión de minutos. Una mujer relató que perdió el vuelo por llegar tarde al aeropuerto. «Todavía estoy temblando. Era mi vuelo. De no haber sido por ese retraso, yo estaría entre los muertos», confesó.
Las reacciones internacionales no se hicieron esperar. Gobiernos como los del Reino Unido, Portugal y Canadá —naciones de origen de varios pasajeros— ofrecieron sus condolencias y enviaron personal consular a la zona. En Londres, la Cámara de los Comunes guardó un minuto de silencio.
La aerolínea Air India emitió un comunicado expresando su consternación y compromiso con los familiares de las víctimas. «Estamos colaborando con las autoridades para brindar toda la ayuda posible y para investigar a fondo lo ocurrido. Esta tragedia nos duele profundamente», afirmó Natarajan Chandrasekaran, presidente de la compañía.
El caso de Vishwash Kumar, el único sobreviviente, ha captado la atención global. Su imagen, desorientado entre los restos humeantes del avión, se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza. Hoy, mientras India guarda luto por sus muertos, su historia se alza como una luz entre las sombras de una jornada marcada por el dolor.
La tragedia del Air India deja una herida profunda en la aviación india y plantea interrogantes urgentes sobre los estándares de seguridad, el mantenimiento de las aeronaves y los protocolos de emergencia. Las autoridades han prometido una investigación exhaustiva. El mundo observa, con el corazón encogido, esperando respuestas y anhelando que nunca más se repita una escena como la vivida el 12 de junio.
Mientras tanto, en una cama de hospital, Vishwash Kumar Ramesh agradece estar vivo. Su voz, aunque debilitada, resuena con una súplica: encontrar a su hermano y entender por qué él fue el único que pudo escapar de la muerte.











