El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos emitió un aviso de viaje de Nivel 2 por el riesgo mundial de polio. La alerta, dirigida a todos los viajeros internacionales, insta a verificar los registros de vacunación antes de salir del país, tras detectarse circulación del poliovirus en África, Medio Oriente y Europa.
Brotes recientes y magnitud del riesgo
La advertencia emitida por los CDC llega después de un año con un aumento significativo de la detección del poliovirus en varios países. Según el aviso oficial, el virus ha circulado en zonas de Afganistán, Pakistán, Nigeria y Yemen, pero también se ha identificado en muestras ambientales de países europeos como Alemania y el Reino Unido, donde la enfermedad estaba erradicada desde hace décadas.
El regreso del poliovirus a territorios libres de la enfermedad ha llamado la atención de la comunidad epidemiológica internacional. Los datos del Global Polio Eradication Initiative (GPEI) confirman que en 2025 se notificaron más de 350 casos de poliomielitis paralítica en el mundo, frente a los 175 reportados en 2023. Aunque la cifra sigue siendo baja en términos históricos, representa un repunte tras casi dos décadas de descenso.
El riesgo mundial de polio se ve impulsado por varios factores: conflictos armados que interrumpen las campañas de vacunación, migraciones por crisis humanitarias y un aumento en la desinformación sobre las vacunas. En algunos países del Sahel africano, los niveles de cobertura infantil bajaron del 80 % recomendado por la OMS a menos del 60 % durante 2024.
¿Por qué los CDC emitieron una nueva alerta en 2026?
Los expertos de los CDC justifican el aviso por el resurgimiento documentado del virus en entornos donde se suponía eliminado. En Alemania y el Reino Unido, las autoridades sanitarias locales detectaron el virus en sistemas de alcantarillado, una señal de circulación silenciosa sin casos clínicos notificados. Esta detección ambiental —resultado de una vigilancia intensiva iniciada tras la pandemia de COVID-19— permite una respuesta temprana, pero también indica riesgos potenciales para los no vacunados.
El nivel de advertencia 2 emitido implica que los viajeros deben tomar precauciones adicionales. A diferencia de los niveles 1 o 3, no se prohíbe el viaje, pero se recomienda una revisión de la vacunación completa, especialmente para quienes se dirijan a regiones de África Occidental, el Cuerno de África o el Medio Oriente.
Las recomendaciones principales del CDC incluyen comprobar el calendario de inmunización infantil, asegurarse de haber recibido las tres dosis básicas y, en adultos, considerar una dosis de refuerzo, especialmente si la última inoculación ocurrió hace más de diez años.
¿Qué países presentan circulación activa del poliovirus en 2026?
El informe actualizado de los CDC y del GPEI señala 31 países con evidencia de circulación. Además de Afganistán y Pakistán —donde la polio endémica nunca se erradicó—, las detecciones recientes incluyen zonas de conflicto en Sudán del Sur y partes del norte de Nigeria. En Europa, Alemania, Polonia y el Reino Unido reportaron aislamientos ambientales. También se detectaron cepas derivadas de la vacuna en lugares como Laos, Etiopía y Papúa Nueva Guinea.
En términos geográficos, la persistencia del virus se concentra en áreas con dificultades logísticas y baja infraestructura sanitaria. Por ejemplo, en Yemen y Gaza, las campañas de vacunación quedaron interrumpidas durante meses debido a enfrentamientos armados. En África Central, la inestabilidad política complica el seguimiento de los casos y la refrigeración de las dosis.
Poliomielitis: una enfermedad con larga historia
La poliomielitis, provocada por un virus de transmisión entérica, afecta principalmente a niños menores de cinco años. Aunque la mayoría de las infecciones son leves o asintomáticas, aproximadamente una de cada 200 lleva a parálisis irreversible. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, fatiga, dolores de cabeza, náuseas y rigidez del cuello. En casos graves, el virus puede dañar los músculos respiratorios y causar la muerte.
En su apogeo, a mediados del siglo XX, la polio paralizó a más de 300.000 personas al año en todo el mundo. La introducción de la vacuna oral de Sabin en 1961 y la vacuna inactivada de Salk redujeron drásticamente la incidencia. En 1988, la Asamblea Mundial de la Salud lanzó el programa de erradicación coordinado por la OMS, UNICEF y Rotary International, que logró disminuir los casos en más de 99 %.
Sin embargo, la erradicación total sigue siendo esquiva. Las cepas derivadas de la vacuna (cVDPV) —mutaciones del virus atenuado utilizado en la inmunización oral— pueden circular en comunidades con baja cobertura, reproduciendo brotes similares a los de la polio salvaje.
Riesgo mundial de polio y el impacto del movimiento antivacunas
El estancamiento en la percepción pública de las vacunas ha tenido repercusiones directas en la lucha contra la polio. Según datos de UNICEF, entre 2020 y 2024 alrededor de 67 millones de niños en el mundo no recibieron alguna de sus dosis esenciales. El fenómeno se atribuye tanto a la interrupción de servicios sanitarios por la pandemia como al aumento de desinformación digital.
En Europa, encuestas del Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) muestran que el escepticismo hacia la vacunación infantil creció un 15 % desde 2020. En países como Polonia y Alemania, algunos brotes recientes de virus derivados de la vacuna coincidieron con regiones donde la cobertura cayó por debajo del 85 %.
Los especialistas insisten en que el riesgo no se limita a las poblaciones locales. Un solo viajero infectado puede transportar el virus a zonas libres de la enfermedad. Es lo que ocurrió en Israel en 2023, cuando un caso importado desde Pakistán derivó en una transmisión limitada detectada en aguas residuales de Jerusalén.
¿Qué deberían hacer los viajeros internacionales?
La advertencia de los CDC es clara: antes de viajar, revisar el historial de vacunación y, de ser necesario, recibir un refuerzo. Los adultos vacunados en su infancia pueden recibir una dosis única de por vida. Los viajeros no inmunizados o con esquema incompleto deben iniciar la serie lo antes posible, idealmente cuatro semanas antes de su salida.
Además, los expertos subrayan la importancia de mantener buenas prácticas de higiene: lavado frecuente de manos y consumo de agua segura. La polio se transmite principalmente por contacto fecal-oral, ya sea a través de alimentos contaminados o por falta de saneamiento.
Para quienes viajan a regiones con brotes activos, algunos países exigen un certificado de vacunación válido, registrado en el Certificado Internacional de Vacunación o Profilaxis con sello de la OMS. Esta medida permite a las autoridades fronterizas asegurar que los viajeros no contribuyan a la propagación transfronteriza del virus.
Recuperación de coberturas y avances científicos
En medio de los desafíos, hay avances que podrían acelerar la erradicación. Desde 2021, la OMS promueve una nueva formulación de la vacuna oral, denominada nOPV2, con menor probabilidad de revertir a formas infecciosas. Su introducción en 28 países ha mostrado resultados alentadores: una reducción de más del 70 % en brotes de cepas derivadas.
Las iniciativas comunitarias también han retomado impulso. En Nigeria, por ejemplo, la integración de la vacunación contra la polio con campañas de malaria y nutrición ha ayudado a recuperar la confianza de la población. Mientras tanto, los programas móviles de vacunación en zonas de difícil acceso, apoyados por organizaciones humanitarias, permiten llegar a comunidades desplazadas.
En Estados Unidos, la detección del poliovirus en aguas servidas de Nueva York en 2022 recordó que ningún país está completamente libre de riesgo. A partir de ese hallazgo, las autoridades ampliaron la vigilancia ambiental en 30 estados. Estos programas ahora sirven de modelo para la cooperación internacional que los CDC promueven en su advertencia.
Perspectivas para 2026 y lecciones globales
La alerta global por el riesgo mundial de polio subraya que la erradicación, aunque alcanzable, depende de mantener la inmunización universal. En un contexto de movilidad humana récord —con más de 1.400 millones de viajes internacionales en 2025, según la OMT—, los programas nacionales deben coordinarse para evitar vacíos que el virus pueda aprovechar.
Los científicos recuerdan que la polio no respeta fronteras ni niveles de desarrollo. Un solo fallo en cobertura puede reabrir cadenas de transmisión. El foco de los CDC, según su comunicado, no es alarmar sino prevenir. Con las herramientas disponibles, la inmunización sistemática y la vigilancia ambiental, los expertos consideran que la humanidad aún está a tiempo de cerrar un ciclo histórico que comenzó hace más de 70 años.
El desafío consiste ahora en sostener la cooperación global, evitar la complacencia y continuar invirtiendo en salud pública básica. Si los esfuerzos se mantienen, el objetivo de un mundo libre de polio podría ser alcanzable en esta década, pero solo si cada país y cada viajero asumen su responsabilidad en la protección colectiva.
Oli Seoane es médica clínica especializada en nutrición y longevidad. Se dedica a la prevención y a derribar mitos de salud con información clara, basada en evidencia. Como comunicadora, traduce la ciencia a un lenguaje simple para ayudar a las personas a vivir mejor.

