Sospechan que el grupo Lazarus está detrás del millonario robo de criptomonedas a Upbit

Lazarus

Las autoridades surcoreanas investigan un nuevo ataque informático contra Upbit, el mayor exchange de criptomonedas del país, tras la sustracción de una suma cercana a los cuarenta y cinco mil millones de wones en activos digitales. Según fuentes gubernamentales y del sector, los indicios apuntan directamente a Lazarus, el grupo de hackers vinculado a Corea del Norte que ha sido señalado en repetidas ocasiones por operaciones similares con fines de financiamiento ilícito.

Dunamu, la empresa operadora de Upbit, confirmó que detectó la transferencia no autorizada de activos asociados a Solana hacia una billetera cuya procedencia no ha sido identificada. La compañía aseguró que repondrá íntegramente el monto sustraído con recursos propios, mientras colabora con la investigación oficial. La metodología empleada en la intrusión llamó de inmediato la atención de los especialistas debido a su parecido con un ataque registrado en 2019, cuando la misma plataforma perdió una importante cantidad de Ethereum en circunstancias sospechosas.

De acuerdo con funcionarios que conocen el caso, todo indica que los atacantes evitaron vulnerar directamente los servidores de la empresa. En cambio, habrían comprometido cuentas de administradores o incluso se habrían hecho pasar por personal autorizado para ejecutar la transferencia. Este patrón encaja con prácticas atribuidas anteriormente a Lazarus, cuyo accionar se caracteriza por una sofisticada suplantación de identidades internas y la posterior dispersión de los fondos a través de una red de billeteras en otras plataformas de intercambio.

Expertos en ciberseguridad sostienen que el ataque se habría producido en un contexto especialmente sensible para Pyongyang, que atraviesa una severa escasez de divisas y ha recurrido en los últimos años al robo de criptomonedas como mecanismo para financiar programas estatales. La estrategia habitual del grupo consiste en mover los activos robados entre distintas billeteras y recurrir a operaciones de lavado que imposibilitan el seguimiento de las transacciones una vez que los fondos ingresan en circuitos internacionales.

Algunos analistas consideran que la fecha del robo tampoco fue casual. Señalan que los atacantes podrían haber aprovechado el anuncio realizado por Naver, la principal empresa de servicios digitales del país, sobre su decisión de adquirir Dunamu mediante un acuerdo de canje de acciones. En el ambiente de la seguridad informática señalan que quienes ejecutan este tipo de ataques suelen buscar momentos de alta exposición mediática que permiten amplificar la atención sobre sus operaciones.

Mientras continúa la búsqueda de los responsables, el episodio ha reavivado las preocupaciones sobre la vulnerabilidad del sector cripto frente a ataques sofisticados y sobre la creciente dependencia de Corea del Norte de estas actividades ilícitas. Las autoridades surcoreanas se preparan para realizar una inspección exhaustiva en las instalaciones de Upbit, con el objetivo de determinar cómo se produjo la brecha y prevenir nuevos ataques en un escenario que sigue siendo altamente volátil.

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