El presidente chino, Xi Jinping, pidió este viernes defender el sistema de comercio multilateral durante su intervención en la cumbre económica regional celebrada en Gyeongju, Corea del Sur. En un discurso que pareció apuntar contra la agenda proteccionista del presidente estadounidense, Donald Trump, Xi subrayó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y de mantener abiertas las vías del comercio global.
Durante la sesión inaugural del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, que se extenderá hasta el sábado, el líder chino hizo un llamado a “practicar un verdadero multilateralismo” y reforzar la autoridad y eficacia del sistema comercial global con la Organización Mundial del Comercio como eje central. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Xi insistió en que el libre comercio y la estabilidad de las cadenas de suministro son esenciales para el crecimiento sostenible de la región.
En su discurso, el mandatario destacó la necesidad de construir un entorno económico regional abierto, impulsado por acuerdos de libre comercio que garanticen cadenas industriales estables y fluidas. “La puerta de China al mundo no se cerrará, solo se abrirá cada vez más”, afirmó, en una frase que fue interpretada como una defensa de la globalización frente al enfoque de aislamiento económico que promueve Washington.
Las declaraciones de Xi se produjeron un día después de su encuentro con Trump en la ciudad portuaria de Busan, donde ambos líderes acordaron una tregua comercial de un año para reducir las tensiones que habían escalado por las restricciones chinas a la exportación de minerales estratégicos y los aranceles estadounidenses sobre productos chinos.
Aunque el acuerdo supuso un respiro para los mercados internacionales, el contraste entre los discursos de ambos líderes volvió a evidenciar la divergencia de sus visiones económicas. Mientras Xi abogó por el fortalecimiento de la cooperación multilateral y la apertura de mercados, Trump ha mantenido su política de “Estados Unidos primero”, centrada en la imposición de aranceles y el repliegue de la economía estadounidense sobre sí misma.
La ausencia de Trump en la cumbre del APEC, tras regresar a Washington inmediatamente después de su reunión con Xi, dejó al líder chino como una de las figuras centrales del evento. Su intervención en Gyeongju fue interpretada por analistas como un intento de posicionar a China como defensora del libre comercio global en un momento en que Estados Unidos se distancia de ese papel tradicional.
La reunión del APEC, que reúne a las principales economías del Pacífico, se desarrolla en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, con la guerra en Ucrania, las fricciones en el mar de China Meridional y los desafíos tecnológicos derivados de la competencia entre Pekín y Washington.
Con su mensaje, Xi buscó proyectar la imagen de una China comprometida con la cooperación y la estabilidad, en contraste con la incertidumbre que genera la política comercial de Estados Unidos. La cumbre continuará el sábado con la participación de líderes de Asia y América Latina, quienes debatirán medidas para fortalecer la integración económica en la región.











