Dos asesores cercanos al líder norcoreano Kim Jong Un realizaron visitas discretas a Pekín después de mediados de julio, en viajes vinculados presuntamente a proyectos de construcción, según fuentes con conocimiento de las relaciones entre China y Corea del Norte. Ninguna de las visitas fue informada por los medios estatales norcoreanos, lo que hace inusual que se conozcan los movimientos de figuras tan próximas al líder fuera de los reportes oficiales.
Los funcionarios en cuestión suelen acompañar a Kim durante sus inspecciones a obras en el país. Su presencia en Pekín apunta a que los intercambios económicos entre ambos países estarían volviendo a la normalidad, pese a la especulación sobre posibles tensiones recientes por el acercamiento militar de Pyongyang a Moscú.
China continúa siendo el principal aliado económico de Corea del Norte, aunque los contactos presenciales entre altos cargos de ambos gobiernos han sido limitados incluso tras el levantamiento de las estrictas restricciones de viaje impuestas por la pandemia de COVID-19.
Los asesores identificados son Kim Bok Nam, alto oficial militar y comandante de brigada, y un funcionario sénior del gobernante Partido de los Trabajadores de Corea, cuyo nombre no trascendió. Ambos estuvieron en Pekín durante cuatro días a partir del 12 de julio. Posteriormente, el funcionario del partido regresó en solitario a la capital china el 2 de agosto y volvió a Pyongyang tres días después. No se conocen los detalles de su agenda durante estas estancias.
En junio, ambos acompañaron a Kim Jong Un durante inspecciones a hospitales y a un complejo recreativo en construcción en la capital norcoreana. Desde diciembre pasado, Kim Bok Nam ha sido visto de forma recurrente junto al líder en importantes proyectos de infraestructura, entre ellos la zona turística de Wonsan Kalma, inaugurada en julio. El otro asesor apareció por primera vez en los medios oficiales en junio y el 1 de agosto participó en una visita a una granja de invernaderos en las afueras de Sinuiju, en el noroeste del país.
Las visitas a China, aunque discretas, podrían marcar un paso más en la reactivación de las relaciones bilaterales, en un momento en que Corea del Norte busca consolidar apoyos económicos mientras fortalece sus lazos militares con Rusia.






