Corea del Norte ha recibido un total de 2,38 millones de dólares en ayuda humanitaria desde principios de este año, provenientes exclusivamente del gobierno de Suiza, según datos publicados este viernes por la Organización de las Naciones Unidas. La cifra refleja un leve repunte en el flujo de asistencia internacional tras la reapertura paulatina de las fronteras norcoreanas.
De acuerdo con el Servicio de Monitorización Financiera (FTS) de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), la contribución suiza para 2024 contempla una partida de 1,1 millones de dólares canalizada a través del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), y el resto será distribuido mediante la Cooperación Suiza para el Desarrollo y la Ayuda Humanitaria.
La ayuda humanitaria a Corea del Norte se desplomó drásticamente desde el inicio de la pandemia. En 2020, el país recibió 41,88 millones de dólares en asistencia, pero la cifra cayó a 13,78 millones en 2021, y a solo 2,31 millones en 2022. En 2023, con las restricciones fronterizas aún vigentes, el monto se redujo a 1,49 millones. El cierre total del país durante la crisis sanitaria, junto con la expulsión o retirada del personal internacional, bloqueó por completo las operaciones humanitarias tradicionales.
Con el progresivo levantamiento de esas restricciones, el año pasado se registró un modesto repunte: la ayuda internacional alcanzó los 2,81 millones de dólares. Desde agosto de 2023, Pyongyang comenzó a reabrir sus fronteras, permitiendo, por ejemplo, el regreso del personal diplomático sueco a su embajada en la capital norcoreana. Suecia fue el primer país occidental en restablecer su presencia diplomática tras el confinamiento prolongado.
En línea con esta apertura parcial, Suiza nombró en febrero de este año a un nuevo embajador acreditado ante Corea del Norte, fortaleciendo su papel diplomático en un contexto aún complejo y altamente controlado por el régimen de Kim Jong-un.
A pesar de las tensiones políticas y el aislamiento internacional, Corea del Norte continúa recibiendo atención limitada de actores humanitarios. Las condiciones socioeconómicas del país —marcadas por una infraestructura precaria, inseguridad alimentaria crónica y restricciones internas severas— siguen generando preocupación en las agencias de la ONU y gobiernos donantes.
Por ahora, Suiza se mantiene como el único país que ha destinado fondos a programas humanitarios en territorio norcoreano en 2024. Aunque la ayuda sigue siendo marginal en comparación con años previos, el regreso parcial del personal diplomático y el nombramiento de nuevos representantes abren la puerta a un eventual reinicio más amplio de las operaciones internacionales dentro del país.







