Japón alerta sobre intensas maniobras de portaaviones chinos en el Pacífico y protesta por incidente aéreo

Japón

El Ministerio de Defensa de Japón informó este martes que los dos portaaviones chinos detectados la semana pasada en el Pacífico realizaron un total de 520 maniobras de despegue y aterrizaje de aviones de combate y helicópteros, en lo que considera una demostración clara de la intención de China de ampliar su capacidad operativa en aguas distantes.

Se trata de los portaaviones Liaoning y Shandong, cuyas actividades han sido monitoreadas de cerca por Tokio. El pasado 9 de junio, Japón confirmó por primera vez que ambas embarcaciones estaban operando simultáneamente en el Pacífico, lo que marca un hito en el despliegue naval de Pekín.

De acuerdo con la información oficial, entre el 8 y el 10 de junio, el Liaoning llevó a cabo unas 290 maniobras de despegue y aterrizaje mientras navegaba hacia el suroeste desde una zona ubicada a unos 650 kilómetros de la isla de Iwoto, aproximadamente 1.250 kilómetros al sur de Tokio. Por su parte, el Shandong completó alrededor de 230 operaciones similares entre el 9 y el 10 de junio en las aguas cercanas a la isla Okinotori, el punto más meridional del territorio japonés, a unos 1.700 kilómetros de la capital.

Un funcionario del ministerio señaló que estas acciones forman parte de un claro esfuerzo por parte de las fuerzas chinas para “reforzar su capacidad de ejecutar operaciones en aguas remotas”, una estrategia que inquieta a Japón y a otros países con intereses en la región del Indo-Pacífico.

El gobierno japonés presentó una protesta formal ante Pekín luego de que un caza J-15, lanzado desde el Shandong, volara peligrosamente cerca de un avión de patrullaje de las Fuerzas de Autodefensa de Japón sobre aguas internacionales del Pacífico los días 7 y 8 de junio. El episodio fue considerado un acto provocador que pone en riesgo la seguridad aérea en la región.

Además de estas maniobras, el Liaoning se convirtió en el primer portaaviones chino en cruzar la llamada “segunda cadena de islas”, una línea estratégica de defensa que se extiende desde las islas Izu de Japón hasta Guam. Este desplazamiento representa una señal de que China está proyectando su presencia militar más allá de sus zonas tradicionales de influencia, superando incluso la “primera cadena de islas” que abarca desde el archipiélago japonés hasta Filipinas, pasando por Taiwán.

La intensificación de las operaciones navales chinas coincide con un momento de alta tensión regional, en el que Tokio refuerza su cooperación de defensa con Estados Unidos y otros aliados. Las autoridades japonesas han advertido que continuarán monitoreando de cerca los movimientos del ejército chino, mientras mantienen abiertos los canales diplomáticos para evitar una escalada directa.

La presencia simultánea de los dos portaaviones chinos en el Pacífico no solo representa un desafío para Japón, sino también una muestra del creciente alcance de las fuerzas armadas de China en el tablero estratégico del Indo-Pacífico.

 

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