El principal negociador arancelario de Japón, Ryosei Akazawa, prepara una nueva visita a Estados Unidos esta semana para continuar con la sexta ronda de conversaciones de alto nivel con el objetivo de lograr concesiones ante los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump. La gira, la cuarta en apenas un mes, se produce en un momento crítico para la economía japonesa y a pocos días de la cumbre del Grupo de los Siete (G-7) en Canadá, donde se espera un encuentro entre el primer ministro japonés Shigeru Ishiba y Trump.
Según fuentes gubernamentales, Akazawa volverá a reunirse con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el secretario de Comercio, Howard Lutnick, con quienes ya mantuvo conversaciones la semana pasada en Washington. El gobierno de Ishiba busca revertir las medidas arancelarias que están afectando gravemente al sector exportador japonés, en un contexto de debilitamiento económico interno y con elecciones nacionales en el horizonte cercano.
Tras concluir la quinta ronda de negociaciones, Akazawa señaló que el diálogo con Estados Unidos está avanzando, aunque aún no se ha alcanzado un terreno común. De regreso a Tokio el domingo, el ministro prometió seguir impulsando deliberaciones “intensivas” sobre expansión comercial, eliminación de barreras no arancelarias y cooperación bilateral en seguridad económica.
La presión sobre Japón ha aumentado desde que Trump activó su régimen de aranceles recíprocos el 2 de abril. Bajo este esquema, todos los países enfrentan un arancel base del 10 por ciento, pero Japón ha sido objeto de un gravamen adicional del 14 por ciento, elevando la carga total al 24 por ciento. Además, el país está sujeto a un arancel del 25 por ciento sobre automóviles y otros impuestos sectoriales justificados por razones de seguridad nacional.
Ante esta situación, Tokio ha presentado a Washington una serie de propuestas que incluyen cooperación en cadenas de suministro de semiconductores y minerales críticos, colaboración en construcción naval, mayores importaciones agrícolas desde EE. UU. y la flexibilización de normas de seguridad para vehículos extranjeros.
Akazawa se reunió el mismo día de su regreso con el primer ministro Ishiba para informarle sobre el estado de las negociaciones. Según indicó, los líderes de ambos países podrían sostener una conversación directa si las conversaciones ministeriales logran acercarse a un acuerdo.
Con la cumbre del G-7 a la vista y una economía nacional bajo presión, Japón busca un giro urgente en la política arancelaria de su principal aliado comercial, en un escenario donde el proteccionismo sigue marcando la agenda estadounidense.







