Corea del Norte criticó con dureza este viernes a Estados Unidos por el reciente despliegue de bombarderos estratégicos B-1B en territorio japonés, al que calificó como una amenaza directa a la estabilidad del noreste asiático. A través de un artículo publicado por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA), el régimen de Pyongyang acusó a Washington de utilizar a Japón y Corea del Sur como bases de avanzada para sus operaciones militares, lo que, según afirmó, eleva las tensiones regionales a niveles sin precedentes.
La llegada de una fuerza de tarea de bombarderos estadounidenses a la Base Aérea de Misawa, en Japón, fue confirmada por el Comando del Indopacífico de EE. UU., que justificó la operación como parte de su estrategia para fortalecer la seguridad regional y demostrar su compromiso con los aliados en el área. Esta es la primera vez que una unidad de este tipo, conformada por B-1B Lancer, personal del 9º Escuadrón Expedicionario de Bombarderos y equipo de apoyo, se despliega en suelo japonés.
El B-1B es uno de los tres bombarderos estratégicos del arsenal estadounidense, capaz de volar más de 12.000 kilómetros sin reabastecimiento, a velocidades supersónicas, y transportar hasta 57 toneladas de armamento. Su presencia en la región no es nueva: en lo que va del año, Estados Unidos ya ha enviado este tipo de aeronaves a Corea del Sur en tres ocasiones, incluida una durante los ejercicios conjuntos celebrados en abril.
Para Pyongyang, el traslado de estas unidades no solo responde a una lógica de defensa, sino que representa un intento deliberado de Washington por imponer su influencia militar en el Indopacífico. En su declaración, la KCNA sostuvo que el estacionamiento permanente de activos estratégicos estadounidenses en la región constituye un hecho abiertamente amenazante y advirtió que tales acciones podrían recibir una respuesta contundente de los países vecinos.
En su comunicado, Corea del Norte también lanzó una advertencia más amplia, asegurando que Asia y el Pacífico no son zonas donde Estados Unidos pueda alterar el equilibrio con simples maniobras de fuerza.







