Corea del Norte anunció este viernes que llevó a cabo el lanzamiento de prueba de un nuevo sistema de misiles antiaéreos el día anterior, en un ensayo supervisado por el líder Kim Jong Un. Según la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), la producción a gran escala de este sistema ya está en marcha.
El ensayo confirmó la «rápida respuesta en combate» del sistema, y Kim expresó su gratitud a los investigadores y funcionarios de la industria armamentista por sus esfuerzos. KCNA citó al líder norcoreano afirmando que el ejército del país contará con «otro importante sistema de defensa con un desempeño de combate encomiable». Sin embargo, no se ha revelado la ubicación exacta de la prueba.
Funcionarios militares de Estados Unidos y Corea del Sur han señalado que Pyongyang podría haber recibido apoyo técnico de Moscú en el desarrollo de armamento convencional, incluidos misiles antiaéreos, a cambio del envío de tropas norcoreanas para reforzar a Rusia en la guerra en Ucrania.
KCNA también publicó un comunicado del Ministerio de Defensa norcoreano en el que critica los ejercicios militares conjuntos a gran escala realizados por Corea del Sur y Estados Unidos. Según Pyongyang, estas maniobras incluyeron simulaciones de ataques dirigidos a desmantelar el arsenal nuclear norcoreano.
La declaración calificó el ejercicio conjunto de 11 días, que concluyó el jueves, como «un simple ensayo de guerra de agresión destinado a invadir y ocupar» Corea del Norte. Además, advirtió que «las continuas y temerarias maniobras militares» de Washington y Seúl «pueden traer sin duda las peores consecuencias que no desean».
Las pruebas de misiles de Corea del Norte y su retórica desafiante han elevado la tensión en la península coreana, mientras persisten las preocupaciones sobre una posible escalada en la región.







