El extraño mundo de los «Yokais»: los seres sobrenaturales de Japón (2º parte)

Yokais

¡Hola amigos! Continuamos conociendo el fantástico mundo de los Yokais, o los seres sobrenaturales de Japón.

1. Kappa

Comenzamos hablando del Kappa. Este singular Yokai del agua tiene una apariencia similar a una rana-tortuga humanoide con el tamaño de un niño, y su fuente de poder es el «charco» de agua que llevan sobre sus cabezas. Son bastante peligrosos ya que viven en lagos y lagunas y suelen atraer a las personas (en especial a los niños) para devorárselos.

Son profundos conocedores de los códigos de conducta de su país, así que si alguna vez tienen la mala suerte de cruzarse con alguno, sugerimos que lo saluden con una reverencia. Ellos responderán el saludo haciendo que el agua de su cabeza caiga y pierdan sus poderes por algunos minutos. Y ahí sí… ¡¡¡A correr!!!

Estatuas de Kappas en el templo Kinryuzan, Rinzai.

2.Okiku

Hay algunos Yokai del tipo Onryo o «vengadores». De todos ellos nuestro preferido se llama «Okiku» y su leyenda transcurre en los terrenos de un castillo samurái. El castillo, en sus orígenes, contaba con pozos como fuentes de agua potable. Uno de ellos tiene una historia muy particular, que habla de una joven mujer llamada Okiku, quien fue asesinada alrededor del 1500 y arrojada a ese pozo, que a partir de ese día se conoce como el pozo de Okiku.

Pozo de Okiku en el castillo de Himeji.

La historia relata la tragedia de una joven criada, que trabajaba para un samurái que la acusó de robar un plato de oro, y la mató arrojándola al pozo. Desde ese dia Okiku sale del pozo para vagar por el castillo.

Comenzamos hablando del Kappa. Este singular Yokai del agua tiene una apariencia similar a una rana-tortuga humanoide con el tamaño de un niño

Incluso al día de hoy, al pasar por el pozo, se pueden ver a muchos japoneses asomándose a este, porque, según se dice, a veces se escucha a Okiku contar los platos para demostrar su inocencia. Así es como desde el fondo del pozo sube su voz diciendo, un plato… dos platos… tres platos… Esta historia sería la que mucho más cerca en el tiempo inspiraría la trama del libro -y posterior película- conocido como «La llamada» o «The Ring».

El extraño mundo de los «Yokais»: los seres sobrenaturales de Japón (1º parte)

3. Keukegen

Continuamos con los Keukegen. Estos simpáticos Yokais, que se asemejan a un perro lanudo o a una bola de pelos, en realidad están asociados a siniestras desgracias. Son muy difíciles de ver y suelen aparecer en las casas donde hay falta de higiene. Prefieren los lugares húmedos y sucios. Su aparición puede significar la proximidad de una enfermedad o una muerte en la casa. No se sabe en verdad si la muerte llega a través del Keukegen, o si él simplemente la percibe y se aparece en la casa.

 

Dibujo de un Keukegen.

Lo ideal para combatirlos es mantener la casa limpia y en orden. De ellos, solo se ven sus ojos y su nariz. Son bípedos, aunque no se les distingue pie alguno a causa de sus pelos. Son muy pacíficos, y solo salen de noche para tomar agua y alimentarse de moho y basura. El problema con ellos no es su comportamiento sino las desgracias que los rondan.

«Hay algunos Yokai del tipo Onryo o «vengadores». De todos ellos nuestro preferido se llama «Okiku» y su leyenda transcurre en los terrenos de un castillo samurái»

4. Rokurokubi

Y terminamos con un Yokai bastante más siniestro: el Rokurokubi. Hay dos versiones de este Yokai con cuerpo de mujer. Uno al que se le estira la cabeza y otro al que directamente se le desprende del cuerpo para vagar la cabeza sola asustando a quien se cruce en su camino. Este Yokai puede vivir bajo forma humana sin siquiera saber que durante las noches se transforma en un Rokurokubi. Es uno de los Yokais más registrado en textos a lo largo de la historia de Japón.

Rokurokubi

En el caso de la versión a la que se le alarga el cuello, se sabe que su cabeza puede deambular por toda la casa ubicándose preferentemente arriba de los dinteles de puertas y ventanas que son su lugar preferido.

«Continuamos con los Keukegen. Estos simpáticos Yokais, que se asemejan a un perro lanudo o a una bola de pelos»

También solía absorber el aceite de las lámparas durante el período feudal. Cuando el Rokurokubi amanecía, de nuevo con su aspecto humano recordaba haber tenido sueños de la casa pero vista desde ángulos extraños. Aunque ha habido casos de gente atacada por estos Yokais, lo más común es que se dediquen a asustar a las personas con mal karma.

Bien amigos, ¡hay muchísimos más Yokais en el fascinante mundo mitológico de Japón! Esta es solo una muestra ¡Espero les haya gustado!

Aquellos interesados en saber más sobre mi viaje a Japón, pueden seguirme en mis redes sociales, listadas abajo. Asimismo, a quienes quieran adquirir el libro “La Ruta del Samurái”, en el que describo mis vivencias en el “País del Sol Naciente”, los invito a hacer click aquí. Además, mi libro ya está disponible en Amazon en formato E-BOOK y tapa blanda en el siguiente link.

 |  + posts
Practicante de Artes Marciales Japonesas desde 1982 (Karate, Aikido, Iaido y Kobudo okinawense). Es autor del libro "La Ruta del Samurái". Japón para Budokas". Se destaca como estudioso de la historia y cultura de Japón. Es además columnista de la revista norteamericana Bugeisha (https://bugeisha.net/) y fundador de la empresa Budokan Argentina.