Ante una desesperación cada vez mayor en Corea del Sur, en medio de una huelga prolongada de doctores en prácticas, los pacientes han criticado al personal de salud por planear una huelga más amplia nuevamente e instaron al Gobierno a promulgar una ley para evitar la recurrencia de acciones colectivas por parte del personal médico.
Un total de 92 asociaciones de pacientes hicieron el llamamiento durante una conferencia de prensa conjunta, frente a la Asamblea Nacional, en Seúl, luego de que la Asociación Médica de Corea del Sur (KMA, según sus siglas en inglés), un importante grupo de presión de doctores, decidiese ir a la huelga el 18 de junio, en una acción que podría involucrar a los doctores comunitarios y profesores de medicina.
Los doctores veteranos de cuatro hospitales importantes, afiliados a la SNU, prometieron suspender indefinidamente sus operaciones hospitalarias a partir del 17 de junio, en apoyo a los doctores en prácticas en huelga.
Crisis médica en Corea del Sur: el gobierno advierte sobre medidas severas ante huelgas de médicos
«Expresamos nuestra profunda preocupación por la huelga planeada por la KMA y la decisión de suspender indefinidamente las operaciones hospitalarias por parte de los profesores del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl», anunciaron los grupos en una declaración conjunta.
También comentaron que durante los últimos meses los pacientes han sufrido mucho debido al prolongado vacío de servicios médicos y que esperan una solución.
Los grupos de pacientes también criticaron a los doctores de los hospitales afiliados a la Universidad Nacional de Seúl (SNU) por pedir a los pacientes que pospusieran sus reservas para tratamientos médicos.
Asimismo se ha exigido al Gobierno que legalice el uso de personal de asistencia médica en los hospitales, durante situaciones de emergencia, a fin de minimizar los daños a los ciudadanos y que promulgue una ley para garantizar el funcionamiento normal de los servicios médicos esenciales.
Si bien ha habido intentos de enmendar la ley médica, que prohíbe que los asistentes médicos puedan trabajar en campos tan cruciales como la pediatría, la obstetricia y la medicina de emergencia, pero no se ha logrado ningún progreso.
A pesar de la feroz oposición, el Gobierno ultimó el mes pasado el aumento de la cuota de admisión a las facultades de medicina -en alrededor de 1.500 plazas-, en un esfuerzo para abordar la escasez de doctores. Se trató del primer aumento de este tipo en 27 años.












