SK Hynix, el segundo mayor fabricante de chips de memoria del mundo, anunció que ha sido eximido de las medidas de control de exportación de Estados Unidos, lo que permite que la compañía continúe en China con sus actividades regulares de producción, por lo menos hasta el 2023.
La empresa surcoreana indicó en un comunicado, que el Departamento de Comercio de EE. UU. permitió que la compañía y sus socios comerciales participaran en actividades necesarias para mantener la producción actual de circuitos integrados en China, durante un año, sin requerimientos adicionales de licencia.
La semana pasada, la administración del presidente estadounidense, Joe Biden, anunció una serie de medidas que restringen algunas exportaciones de equipos avanzados para la manufactura de semiconductores a las compañías en China, en medio de una intensificación de la rivalidad entre las dos naciones.
Las restricciones radicales a la exportación exigen a las compañías, entre otras cosas, una licencia para las exportaciones de equipos a las firmas chinas que fabrican chips avanzados, como los chips de DRAM de hasta 18 nanómetros (nm), chips de memoria flash NAND con 128 capas como mínimo y semiconductores para sistemas de 14 nm o menos.
El Ministerio de Comercio de China denuncia los controles de exportación de chips de Estados Unidos
Se temía que la medida, considerada como un plan para desacelerar los avances tecnológicos y militares de Pekín, interrumpa las operaciones de los fabricantes de chips surcoreanos, ya que deben someterse a una revisión, caso por caso, por parte de Washington, para obtener una autorización para las transacciones comerciales en China.
SK Hynix opera actualmente varias plantas en China, incluida una en la ciudad oriental de Wuxi.
La última autorización de EE. UU. permite que la compañía importe, sin problemas, equipos de chips a China para producir semiconductores, según lo programado, y suministrarlos a los clientes sin interrupciones, indicó.
La firma dijo que, junto con el Gobierno surcoreano, continuará sus consultas con el Departamento de Comercio estadounidense y realizará esfuerzos supremos a fin de operar sus plantas en China de manera estable, mientras continúa acatando las leyes y regulaciones pertinentes.












